El vocalista de Bring Me the Horizon, Oli Sykes, ha admitido en una reciente entrevista que durante su adicción a la Ketamina, deseó morir, pues tuvo momentos muy bajos.
2015 ha sido el año en que ha anunciado que ha salido del infierno de las drogas, en el que estaba hundido desde la salida en 2013 del disco del grupo, “Sempiternal”. Es ahora cuando ha decidido afirmar que “mis problemas provenían de estar lidiando con la lucha de lo que la gente decía de mí. Yo sabía que no era lo que decían, pero tampoco era buena persona. Me sentía tan culpable de ser así. La Ketamina me permitía desconectar la mente. El problema es que no me importaba si vivía o no, estuve muy cerca, me quería morir”.
“No me creo lo que me dijeron. Los médicos no saben de lo que hablan. Dijeron que iba a ser un adicto toda mi vida. Mentiras. Nunca he recaído desde que estoy limpio”
El renacimiento del grupo se ha saldado con una nueva gira que empezará el 11 de Septiembre en Europa, pero la valentía del vocalista en salir a la palestra a admitir sus problemas con la Ketamina es un gran paso para no volver a caer en esa depresión.
Recordamos que en esta gira no tienen fechas en nuestro país.
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