Otra gira importante que visitaba Madrid en la Sala La Riviera. Un cartel que lograba poner sobre un mismo escenario a nombres como Eluveitie, Amorphis o Dark Tranquillity, con larga trayectoria y que hacían muy atractiva la visita a la Sala La Riviera. Los alemanes Nailed To Obscurity eran la cuarta banda en el cartel y los encargados de abrir el concierto.
Tarde noche desapacible en Madrid, con lluvia y algo de frio. Llegan los primeros síntomas que nos muestran que se acerca el invierno.
Como está pasando con varias fechas de Metal en las últimas fechas, tristemente la gente no respondió al atractivo que tenía el cartel. No superamos el medio aforo en la Sala La Riviera, lo que es una situación que se está repitiendo en muchos eventos de Rock y Metal en las últimas fechas. ¿Las causas? Pues cada uno tendremos nuestra explicación, pero creo que hay que empezar a darle una vuelta. Las causas pueden ser muchas: la saturación de eventos, los precios, la falta de atractivo de los carteles, la frecuencia con la que nos visitan las bandas, la economía en general, el envejecimiento del público… lo cierto es que en este caso los promotores, las salas son los que sufren este retroceso en la demanda de entradas.
Abrían el cartel los alemanes Nailed To Obscurity, que siguen presentando en directo su álbum de 2019 llamado “Black Frost”, que viene con el aval de una discográfica tan prestigiosa como es Nuclear Blast.
Ocupaban la mitad de la capacidad del escenario de la Sala La Riviera, con buena presencia escénica y con unas luces a medio gas. Si las miradas en el escenario las lleva su vocalista Raimund Ennenga, el peso del show los tiene los riffs y las atmósferas que crean sus guitarristas Volker Dieken y Jan-Ole Lamberti. Ritmos densos, pesados, por momentos épicos y voces crudas son las señas del Death Doom de Nailed To Obscurity, que se muestran muy activos y entregados a la causa en las seis canciones que les da tiempo a interpretar en el slot que tienen contratado.
A pesar de que aún era poco el público que se congregó frente al escenario, Nailed To Obscurity parecían dedicados a agradar a un público madrileños tan exigente en algunas ocasiones, como fácil en otras.
En general, su show nos pareció muy homogéneo, bien recibidos, con temas elegidos de sus dos discos y los singles que han venido editando en 2022. Muy buen sonido, ganas de agradar y temas compensados, con variedad de atmósferas e intensidades, cumplieron con su papel de calentar el ambiente para lo que nos venía posteriormente.
Me encanta observar en este tipo de conciertos con tanta banda en el cartel como se desenvuelven los técnicos para ver como preparan el escenario para la siguiente banda. En esta ocasión, lo que parecía que iba lento, llegó en hora y los suecos Dark Tranquillity volvían a actuar en Madrid, con un público fiel que les quieren y siempre les apoya en directo.
Black Sabbath sonando en los altavoces de la sala y los Dark Tranquillity al escenario, liderados por un Mikael Stanne por el que parece que no pasan los años, siempre en forma y con esa imagen de persona feliz que siempre transmite.
Los suecos se han renovado hace poco más de dos años con los guitarristas Johan Rienholdz y el conocido Christopher Amott, que han dado aire fresco a la banda que suena más actual que nunca y que a medida que transcurría el concierto fueron ganando protagonismo, con algunas partes solistas de nivel.
Con un sonido algo flojo al arranque, los técnicos fueron arreglando lo que escuchábamos.
Dark Tranquillity tenían casi una hora de show, donde tenían que hacer un repaso a sus discos más actuales como “Moment” del que interpretaron tres canciones y donde no faltaron clásicos de su disco “Damage Done” o la más actual “Atoma” que ya es un himno de su discografía.
Mikael no paró un instante de interactuar con un público madrileño que lo tiene en los altares y que le reconoce como el principal activo de la banda. De los veteranos de la formación sueca, siempre reconocer el papel de Martin Brändström en el sonido de la banda, siempre con sus adornos musicales con su teclado.
Un show muy compensado y dinámico, que no dio muchos instantes de tregua con una traca final con su conocida “Misery’s Crown” que contó con la colaboración de un público entregado a la propuesta de los suecos. Se nos hizo corto su concierto.
La tarde iba transcurriendo de forma positiva y aún nos quedaban los platos principales. Los preparativos para la llegada de los finlandeses Amorphis.
Un escenario diáfano, con un enorme telón con el logotipo de Amorphis, plataformas con la batería y los teclados de fondo.
Como con Dark Tranquillity, el arranque del show de Amorphis fue titubeante, con un sonido mejorable y con la voz de Tomi Joutsen por calentar, que sobre todo en sus estrofas más melódicas se resentían.
Un arranque dedicado a su último lanzamiento “Halo”, del que arrancaron con dos temas la variada “Northwards” y la más elaborada “On the Dark Waters”, con un Esa Holopainen mostrando su talento a la guitarra. Las luces habían adquirido más protagonismo que con los grupos anteriores. El sonido cogía más fuerza.
Parecía que el concierto iba a ganar en intensidad con la pegadiza “Death Of A King”, que fue acompañada y cantada por el público o “Silver Bride”, con un sonido clásico de Amorphis, pero la sensación es que el concierto lo cogía la intensidad y la emoción que debía.
Quizá la elección de canción más densas y oscuras como “Into Hiding” no logró conseguir contagiar esa magia que desprenden las melodías de Amorphis. “Wrong Direction”, no quedó algo densa y se notaba que las ovaciones del público, no eran de clamor y entusiasmo.
Había tiempo para seguir escuchando temas nuevos como “The Moon” o “Seven Roads Come Together” menos trabajados en directo y que enganchan menos con los fans más tradicionales de los finlandeses.
Solo al final con los clásicos “My Kantele”, la aclamada “The Bee” o la final “House of Sleep” el público mostró entusiasmo por lo que estaban viviendo.
Claramente su concierto fue de menos a más, pero no llegaron a conectar con el público como se esperaba. Entiendo que habrá fans que esperaban algo más de su concierto. No fue malo, quizá el set no tuvo todos los clásicos esperados por sus fans de siempre, pero se notó por la reacción del público que no llegaron a emocionar.
Para el final del concierto esperábamos a los suizos Eluveitie, que una vez más nos visitaban. Igual que los finlandeses, un escenario con tarimas, telón y los músicos con sus instrumentos, sin pantallas o más adornos sobre el escenario.
La numerosa presencia de músicos y la variedad de instrumentos que portan son una de las señas de identidad de Eluveitie.
Encabezamos por el clásico líder de los suizos Chrigel Glanzmann, es sin duda la vocalista Fabienne Erni quien sale reforzada de los shows actuales de Eluveitie. Su faceta musical con el arpa puede pasar más desapercibida en el sonido de la banda, pero su voz privilegiada hace que sea el activo principal de Eluveitie. En Madrid, mostró su potencial y se notó en el protagonismo que tiene en una gran parte de las canciones de su show y se atrevió con una canción a capela.
Un concierto que empezó fuerte, con su reciente single “Exile of the Gods”, con Fabienne mostrando su potencial y con una banda que sonaba bien engrasada a estas alturas de show. Todo ello con un claro apoyo de un público madrileño que estaba con la propuesta de los suizos.
No hubo que esperar mucho para que Chrigel Glanzmann se presentara y nos agradeciera nuestra presencia y todo este tipo de cosas que los grupos siempre dicen en los shows.
Un set list elegido para repasar la trayectoria de Eluveitie, pero con más presencia de las canciones de su último lanzamiento hasta la fecha “Ategnatos”.
Michalina Malisz y su zanfona también tuvieron su protagonismo en momentos del show como “Deathwalker”, mostrando el toque original que siempre Eluveitie muestra en sus shows. “Epona” recuperaba sus momentos más Folk, pero quizá uno de los puntos fuertes fue cuando Fabienne Erni se atrevió a interpretar a capela la canción llamada “Anu”.
Según iba transcurriendo el show hubo de todo un poco, Chrigel haciendo cantar al público, momentos más Folk, solos de guitarra y batería, temas conocidos y aclamados como “Breathe” que fue presentado por Chrigel y fue muy bien recibida o “The Call of the Mountains”.
Para los bises, con la aclamación del público la oscura “Aidus”, uno de sus últimos singles “Ategnatos” y como no podía faltar, su clásico “Inis Mona”, que puso fin a un concierto que nos supo a poco y personalmente, me quede con ganas de un poco más. Los formatos de este tipo de giras, reducen el tiempo de show de cada grupo y hay que adaptarse. Buen concierto de Eluveitie.
Casi llegando a las once de la noche todo había finalizado. Cuatro bandas que nos dieron lo que tienen preparado para este tour. Realmente, nos fuimos con un sabor de querer haber visto algo más especial, pero en líneas generales satisfechos con lo vivido, pero con la preocupación de la pérdida de interés que están generando este tipo de eventos.
- Crónica: javier@metaltrip.com
- Fotos: gema@metaltrip.com






























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