Eluveitie volvían a tocar en Madrid, algo que empieza a ser año sí año también, y traían consigo a los decepcionantes Arkona y a los fantásticos Skálmöld como compañeros de viaje. Miércoles en la capital, y la sala Marco Aldany (Arena), con una cola que daba la vuelta a la manzana, una verdadera sorpresa, porque ya sabemos cómo es la asistencia de conciertos en Madrid, vienen nombres repetidos todos los años que garantizan entrada, pero no hay una cultura constante de abarrotar las salas.
- Skálmöld
Con la sala casi llena, a las 7 de la tarde, Skálmöld salieron al escenario con numerosos seguidores entre el público. El año pasado ya dieron un gran concierto cuando vinieron con Finntroll, y de esa visita ganaron adeptos. Sus integrantes salieron a disfrutar, y eso es l oqeu transmitieron al público, que acabó deseando que fueran ellos los que tocasen antes de los cabezas de cartel. Con la intro ya se puso la primera piedra de lo que sería la sorpresa de la noche, aunque a quien escribe no le sorprendieron, sabía lo que podían hacer, no en vano tienen un Cd con orquesta que es una auténtica obra de arte.
Todos los miembros del grupo tenían micro, con lo la epicidad de sus canciones se traduce en varias voces, pero a la vez en tropiezos desafortunados, pues estaban un poco apretados en el escenario. Eso no fue ningún impedimento para que desde “Árás” la gente comiera de su mano. Empezaron sonando algo alto, pero en seguida se nivelaron los instrumentos y aquello fue una auténtica maravilla. Los temas son muy variados, aunque no así la voz que goza de pocos registros, destacando los momentos instrumentales por encima de los estribillos. Sin duda ahí está el fuerte del grupo, que dieron un concierto no sólo efectivo, sino que también emotivo.
Ya con “Mêo Flugum” se notó que la gente no quería que aquello terminara, aunque Eluveitie eran los que más expectación habían creado, Skálmöld son de esos grupos que con su propuesta traen frescura a un género que no para de sacar buenas y diversas bandas. En apenas cinco temas, se llevaron al público de calle. Más aún con los dos temas finales, temas que la gente ya empieza a identificar, y que en directo son una auténtica delicia. “Narfi”, de su último trabajo, “Bórn Loka”, y que con el estribillo a voces daba un aire casi catedrático al tema. Sin duda buen tema, pero lo mejor se lo reservaron para el final.
El tema elegido para cerrar el concierto es ya un clásico en el grupo y debería serlo para los amantes del Viking más Druida. “Kvâoning” arrancó palmas de toda la sala, tarareos y movimientos dulces de cabeza. Un inicio fuerte, un medio tiempo hipnótico y un final frenético. El cierre perfecto para un concierto que terminó con esta canción que duró más de diez minutos y que dejó al público extasiado. No hay que perder de vista a este grupo, porque entre la calidad de su música, la cercanía con el público, lo buenorro que está su guitarrista y las ganas que le ponen todos sus integrantes, sólo el cielo es el límite, como se suele decir, y el miércoles en Madrid, pusieron a sus pies a toda la audiencia. Se despidieron emocionados con la respuesta de la gente, y prometiendo un pronto retorno.
El setlist de Skálmöld fue:
- Innrás (intro)
- Árás
- Gleipnir
- Að hausti
- Miðgarðsormur
- Með fuglum
- Narfi
- Kvaðning
- Arkona
Hace años que este grupo ruso con vocalista con muy mala uva se ha dado a conocer en el mundo del Heavy Metal nórdico, y la verdad es que sus discos no están exentos de calidad, pero las cuatro veces que les he visto me he quedado con la misma sensación: no solo no tienen ningún carisma, sino que dependen totalmente del estado de forma de su vocalista. Conmigo lo tiene todo perdido este grupo, no sólo por lo decepcionantes que son en directo, sino porque encima su vocalista sale con una piel de lobo, auténtica, a modo de “mira que dura soy”. Entre la piel de un animal que está en peligro de extinción y esa actitud de matona de patio de colegio, como para esperar un autógrafo tras su concierto.
Salieron tras un interminable cambio de instrumentos, siendo la batería la misma. Pusieron un telón de fondo con la portada de su más reciente disco, pero no se veía más que un trozo, pues Eluveitie ya van de grupo grande, y tapando con lonas su escenario, tapaban todo. “Yav” se llama su nuevo disco, y el tema que le da nombre habría el concierto, que desde el inicio no sonó nada bien, con el grupo sonando muy por debajo de lo que ofrecen en estudio. Su vocalista, imagen de la continua manía del ser humano con destrozar la naturaleza que le rodea, se movía como si el espíritu de la piel que llevaba quisiera vengarse, con espasmos y movimientos que no tenían ni coordinación ni sentido. Quizás por eso sonó tan mal en el primer tema.
Por suerte, arreglaron un poco su actuación con “Goi, Rode, Goi!”, su canción más conocida, que velozmente puso un poco de ánimo en la sala, que veía como todo el trabajo hecho por Skálmöld, se venía abajo. No ayudó demasiado que, como tienen nuevo trabajo en el mercado, insistieran en tocar temas del mismo, sin levantar ninguna expectación. En un momento en que veían que se quedaban sin tiempo con “Chado Indigo”, la matona de patio le hizo señas al batería para que siguiera. Mientras que el bajista se mantenía en un segundo plano, siendo poco más que parte del escenario.
Terminaron su actuación con “Yarilo”, que por lo menos animó a la gente. No me gusta Arkona, me gusta mucho menos su vocalista, y desprecio el hecho de que luzca una piel auténtica de lobo, como si fuera motivo de orgullo. Es motivo de vergüenza, y por mí podía volverse a la cueva de la estepa rusa de la que se ha escapado.
El setlist de Arkona fue:
- Yav
- Goi, Rode, Goi!
- Serbia
- Zakliatie
- Na Strazhe Novikh Let
- Slav’sja, Rus’!
- Chado Indigo
- Stenka na Stenku
- Yarilo
- Eluveitie
Llegó el momento de las estrellas de la noche, Eluveitie, que van dando pasos en su carrera musical, algunos hacia atrás y otros hacia adelante. El escenario que traían era de grupo grande, con cañones de luces, la batería sobre una plataforma, dos banderas con la portada de su nuevo álbum y nuevo disco bajo el brazo, “Origins”, tema con el que arrancaron y que ya demuestra el cambio de rumbo del grupo. Empezaron con “Nameless”, con el violín sondo demasiado alto y sobreponiéndose a la voz, algo que se subsanó medianamente a medida que avanzaba el concierto. Tras varias visitas como teloneros, y después del desastre del Leyendas del Rock de este verano pasado, era una buena ocasión para ver que ofrecían como cabezas de cartel. Se podría decir que luces del pasado y sombras del presente.
Desde la salida de Simon, el grupo ha perdido alegría. El nuevo guitarrista es un divo, y actúa como tal, toca, distante y poco más. Lo mismo ha sucedido con el cambio de violinista. Meri era entrañable, cercana y muy alegre, representaba la proximidad con el público, mientras que Nicole es más técnica, pero un palo sobre el escenario, totalmente inexpresiva, por mucho que intente menearse y salir con minifalda. Eso ha provocado un extraño ritual en el grupo, que según terminaban todos y cada uno de los temas, se daban la vuelta y daban la espalda al público. El único que mantiene su origen es Chrigel, tan simpático y cercano como siempre.
Otro de los síntomas preocupantes del grupo es el aumento de protagonismo de Anna Murphy. No canta mal, ni mucho menos, pero empieza a ser cada vez mayor su presencia en las voces y su protagonismo, y por su voz, a darle un aire más comercial a los temas del grupo. Está claro que para sobrevivir en el mundo de la música, que no es fácil, hay que vender, pero no venderse. El segundo tema de la noche “Thousandfold” demuestra que el grupo tiene temas que se venden solos. Lo cierto es que Anna ha ido ganando seguidores dentro del propio público de Eluveitie, pero los suizos pierden fuerza cuando ella canta.
Menos mal que ahí está Chrigel para poner las cosas en su sitio, con temas como “King”, que sonó genial. Pero tras “Carry The Torch”, Anna tomó el control de la actuación y ofreció su momento de gloria. Se dirigió al público preguntando que en que idioma quería el público que cantase “The Call of the Mountains”, título que dijo en perfecto español para alegría de la gente. Al final el público se decantó por el Suizo/ Alemán. Claro, como todos sabemos ambos idiomas, fantástico. Es una canción Ñoña a niveles preocupantes, pero gusta y vende, así que todos contentos. Le siguió “Omnos”, una canción que a mí personalmente me encanta, y donde Anna si luce. La gente se la sabe, y el estribillo fue coreado por los asistentes, dando un aire fantástico a la noche. Como he dicho antes, una noche de luces del pasado y sombras del presente.
Nuevo temazo con “Gray Sublime Archon”, donde las flautas toman el control, y que suena auténtica de verdad, al igual que “Inception”, y “Tarvos”, que le siguieron y provocaron el Wall of Death clásico de la banda. Esto sí es Eluveitie sin edulcorantes. Estos grandísimos momentos dieron paso a uno de los mejores temas del nuevo álbum, “The Silver Sister”, que sonó muy bien en directo y que mantuvo la fuerza de los temas que le precedieron.
Tras la presentación del tema que venía a continuación, donde se cuenta una historia muy triste, la sala volvió a quedar en pausa, con un tema que es precioso, pero que baja el ritmo, “Vianna”, con Anna nuevamente tomando el control vocal. Lo dicho, sombras del presente, con “A Rose for Epona”, de su anterior trabajo, siguiendo en esa línea. Soy muy seguidor de los primeros discos del grupo, y de la actitud humilde que tenía la banda antaño, el precio de la fama a veces es elevado para los fans.
“Havoc” volvió a poner las cosas en su sitio, y Eluveitie se ausentó unos minutos tras este gran temase dejaron dos clásicos para el “encoré”, dos temas que la gente pide y que gustan, uno por su fuerza y otro por su alegría: “Helvetios” e “Inis Mona”, la piedra angular sobre la que Eluveitie se hicieron grandes, con la fuerza de la voz y la cercanía del estribillo.
Gran noche de los suizos, pero que a un servidor le deja la sensación de que los terrenos que quieren pisar ahora son otros, les traerá éxito seguro, sólo hacía falta ver el lleno de la sala, pero no estaría de más que no perdieran sus orígenes. De momento no han llegado a ese punto, pero los temas de Anna, son otros registros, que parece que entran con calzador.
El setlist de Eluveitie fue:
- Origins
- The Nameless
- Thousandfold
- AnDro
- King
- Virunus
- Carry the Torch
- De Ruef vo de Bärge (The Call of the Mountains, Swiss-German Version)
- Omnos
- Gray Sublime Archon
- Inception
- Tarvos
- The Silver Sister
- Vianna
- A Rose for Epona
- (Do)Minion
- Havoc
- Prologue
- Helvetios
- Inis Mona
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