Con fiebre, malísima y con muy pocas ganas después de una tremenda jornada laboral, fui el pasado miércoles a la Sala Caracol de Madrid a ver un espectáculo del cual no conocía nada de antemano; con estos antecedentes os podéis imaginar que la cosa no pintaba muy alla pero….
No sé si decir si me ha gustado mucho, muchísimo o mogollón, me quedo mejor con esto último. Estoy hablando del concierto que la norteamericana Emile Autumn y su troupe. Para quienes como yo antes del miércoles, no conocéis a esta mujer, os diremos que es poeta, cantautora, toca el violín, el clavicordio y que su música es una mezcla de gótico e industrial con algún toque popero divertido, todo en plan extraño y acompañado por un espectáculo teatral. Muy guapo. No es nueva en este mundillo, era la violinista de Courtney Love en Hole y ha colaborado con Billy Corgan y gente así.
En la Sala Caracol no éramos ni 60 personas con camareros incluídos, una auténtica lástima. Había de todo en el público, heavies, góticos, punkies, «normales» y alguna vestida de oficinista como yo. El escenario estaba totalmente decorado en tonos rosas, con muchos detalles rococós con ositos maltrechos, con lacitos, pañuelos, gasas, una mesita con té y galletas (que repartieron generosamente durante casi todo el concierto) y con un clavicordio en la parte izquierda. Era como pesadilla antes de Navidad pero en rosita, una monada. Salieron las chicas (4 monísimas, súper maquilladas, una de semi-pirata, una bailarina, una que hacía de condesa y una que hacía de niña mala con los labios pintados en plan Reina Amidala que dio la coña hasta la saciedad pero en plan gracioso, estos niñossss) y en medio ella, Emilie dando las gracias por venir y por entrar al Asylum (manicomio, asilo) donde habitan éllas y del que no se puede salir. Todo en plan gótico pero rosita y misterioso.
Emilie tiene una voz impresionante, con toda clase de registros pero no os creáis que va en plan gótico como Shannen, Fleur o Tarja, no. Es más en plan americano, con una voz más grave. Su cara, su actitud y su voz (a veces, ojo) me recordaba a Nina Hagen (mi niña favorita) sólo que la alemana es la reina de estas cosas. Pasaba de una nota altísima a una súper baja en cuestión de nada, con un montón de fuerza y garra. Genial. A todo esto, las nenas se marcaban bailes extraños, incitaban y provocaban al personal masculino (esas chicas queriéndose mucho) ofrecían galletitas (en vez de tirar púas) y la otra con el clavicordio marcándose unos gorgoritos que me encantaron. También una de las veces, Miss Maggots (la que iba de semi-pirata), salió con unos zancos y se metió entre el público, vaya destreza que tenía, bailando encima de los artilugios. Yo lo que no logro entender es cómo pueden encumbrar (entre comillas) a la yonki patética de Amy Winehouse diciendo lo bien que canta cuando esta pava le da tres mil vueltas, tiene una voz así dura para cantarse de todo y encima sale sobria, respeta al público y le ofrece más de lo que has pagado, así de claro.
Llevaba todos los efectos pre-grabados con muchos toques industriales, que para mi gusto a veces se me hacían un poco indigestos pero vi a más de una seguidora con la boca abierta. El clavicordio sonaba tremendo, era precioso, lo que pasa es que a veces me dio la sensación (sobre todo cuando se cambiaba con Little Miss Sugarless, la que iba de niña Amidala) de que muchas partes no las tocaban éllas pero bueno, qué más da. Lo que fue heavy, heavy, de lo más así que yo he podido escuchar fue un sólo de violín que se marcó Emilie que me dieron ganas de darle con él en la cabeza, madre de Dios, no se tortura al público así mujer.
Para terminar, se marcaron una versión del «Bohemian Raphsody» de Queen, con todas ellas haciendo los coros que fue buenísima, luego se marcaron otra versioncita del «Girls just wanna have fun» de la infumable Cindy Lauper que bueno, vale, bien, quitarla del set list plisssss.
La verdad es que fue súper entretenido, yo estaba flipando, la puesta en escena está más que currada, ella sabe mucho, tiene mucho carisma, el espectáculo es muy original y está súper currado y si queréis pasar un rato distinto y muy divertido no dejéis de verla. Mola, mola, mola. Me gustó tanto que me fui al merchandising y casi me da algo. Una camiseta espantosa = 20 euros. Un póster = 5 euros. Una sudadera con cremallera más fea todavía = 55 euros, – de qué van? – pués van de tontos porque si llegan a ser precios normales me hubiera pillado algo pero así, no vendieron nada de nada de nada – que les den.
Os pongo un vídeo de esta chica para que lo disfrutéis tanto como yo, su web : www.emilieautumn.com[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=AOe2R0jgWmY&feature=related]
Crónica y fotos: rocio@metaltrip.com / www.metaltrip.com







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