La música progresiva es un estilo que hace algunos años era significado de virtuosismo y por ende de ser algo complicado y que a muchos les gustaba pero no para volverse locos, incluso se le criticaba de ser demasiado aburrida. Poco a poco ha ido calando en la gente, enriqueciéndose de la forma más previsible posible que es evidentemente introduciendo elementos de otras músicas y estilos.
Hoy en día, hablar del concepto de progresivo se ha vuelto una labor bastante difícil, ya que ha extendido sus tentáculos a los sonidos más extremos e incluso los más melódicos y suaves. Ahora mismo hay grupos tan dispares como Anathema, Opeth, Insahn, Leprous o incluso a bandas del estilo de Dillinger Scape Plan, The Ocean, sin olvidarnos por supuesto de los más clásicos Dream Theater, Symphony X o Queensryche, todos catalogados de progresivos. Y no seré yo el que se niegue a esta definición.
Y lo que es más evidente es que en nuestro país cada vez está calando más, con bandas del género haciendo giras continuas y llenando salas e incluso palacios de deportes. Lo último es la realización de un festival exclusivamente del estilo en Barcelona, con una primera edición exitosa y preparándose la segundo, que apunta muy alto.
¿Y por qué empiezo así esta crítica?. Pues sencillo. Un estilo que ha crecido tanto en los últimos 10 o 15 años hace que hasta los seguidores más acérrimos desconozcan alguna que otra banda. Y eso es lo que me ha ocurrido con Enchant.
No voy a ocultar que hace un par de semanas era la primera vez que oía hablar de ellos, cuando llego a mis manos este “The great divide”, que supone el octavo de su carrera y pone fin a diez años de silencio discográfico. Como cualquier álbum de música progresiva, pues hay que cogerlo con mucho cuidado, pero siendo meticuloso y sobre todo observador.
Mi primera impresión es que estamos ante una banda que como bien he dicho es de música progresiva, no de metal progresivo. Cierto es que coge elementos del metal, como las guitarras distorsionadas y algún que otro doble bombo de batería, pero en líneas generales no podríamos catalogarlo como tal. Ahora, cualquier seguidor del estilo esto le da igual claro.
No es un disco que entre a la primera escucha, de hecho, la voz no me convecino mucho al principio, pero tras varios días con el disco, he terminado de encajarla en la música de la banda y hasta considero que el trabajo vocal es imprescindible para entender el estilo de esta banda.
Ocho temas configuran el disco, teniendo como estrella la canción que da nombre al álbum, “The great divide”, donde podemos observar todos los elementos de la banda, mucha melodía, mucha épica y sobre todo mucha clase.
Supongo que la definición de clase en un disco puede ser difícil de entender, y sobre todo de explicar, siendo más fácil dando un ejemplo. Cogéis un disco de Transatlantic y le quitáis la grandilocuencia y a majestuosidad, o sea, lo haces más sencillo y tenéis la elegancia y la clase.
Por supuesto también hay momentos para ser más directos y hay un par de temas que dan para ello, sin ser demasiado complicados, que de por si no veo que sea una banda complicada en sus interpretaciones.
Personalmente me quedo con el penúltimo tema “Deserve to feel”, donde el estribillo me ha cautivado y las melodías de guitarra y teclados creo que son maravillosas, aunque en cuanto a temas no veo ninguno flojo, terminan por engancharte poco a poco.
Si tiene un punto negativo, que en mi opinión no lo es, podríamos acusarlos de parecerse demasiado a otras bandas del estilo, recordándome en momentos, sobre todo los melódicos a los Dream Theater mas rock progresivos, o a unos Symphony X más pausados. Pero como bien he dicho, para mí no es malo, siempre que sean buenos temas.
En cuanto al sonido del grupo y del disco, en líneas generales es correcto, aunque para mi gusto habría subido las guitarras un poco de volumen, ya que se suelen quedar en un segundo plano, teniendo a los teclados como protagonistas. Me atrevo a decir que para sacarles un símil, en cuanto al sonido, como unos Foreigner, pero en progresivo. Espero haberme explicado bien.
Supongo que serán una de esas bandas que no vendrán a Europa, y menos a España, pero no me importaría verlos en directo, sería una experiencia muy placentera, sinceramente. No creo que para pegar saltos, pero si para pasar un buen rato disfrutando de buena música. Ahora poco a poco iré escuchando sus anteriores disco, porque eso sí, se han conseguido un fan más.
Listado de canciones:
- Circles
- Within An Inch
- The Great Divide
- All Mixed Up
- Transparent Man
- Life In A Shadow
- Deserve To Feel
- Here And Now
Formacion:
- Ted Leonard – Voz & Guitarra
- Douglas A. Ott – Guitarras
- Ed Platt – Bajo
- Bill Jenkins – Teclados
- Sean Flanegan – Bateria
Inside Out Music. 2014. 8/10




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