El metal/rock mundial sigue una estela evolutiva imparable. El auge de las nuevas tecnologías en el sonido, producciones más cuidadosas y repletas de sorpresas, influencias del old school en mezclas modernas, igualdad de género en la sociedad… Todo este conjunto de elementos, en una fusión adecuada, da forma a cientos de bandas que están siendo una revelación en el arte musical extremo. Desde Alemania, la banda Enemy Inside ha ido cosechando éxitos desde su origen en 2017 y después de haber triunfado (¡por todo lo alto!) en el Wacken de 2023, su tercer álbum «Venom» se ha conformado como uno de los discos más esperados de 2025. Con la imponente voz de Nastassaja al frente y una curtida comitiva instrumental que revienta la escena alternativa del heavy metal/rock europeo, Enemy Inside está en la lista de bandas dignas de engrandecer el arte musical extremo, así que la evidencia canta sola en favor del futuro y ansiado trabajo en estudio.
La profundidad inspirativa que ha logrado Enemy Inside, junto a la madurez grupal, se muestra, desde el principio, con el tema homónimo. Muy breve y demasiado intenso, los cortejos de múltiples influencias de géneros diversos, la leve distorsión de Nastassaja que sumerge la escucha en un sutil océano de crudeza juvenil… Quizás no sea el old school que muchos quisieran de la explosión musical en los noventa, pero hay que reconocer que la banda se ganaría unos headbangings en directo si la apertura de un futuro show fuera con «Venom». Sin tiempo a recuperar la consciencia del pelotazo acústico, la facilidad en la fusión musical se evidencia en «Should Have Known Better» donde los coqueteos pegadizos del pop rock más puro contrastan con la dualidad guitarrista de Evan K y Dave. Envueltos en un aspecto groovy durante la explosión de las líricas, la fluidez sincopada mantiene la atención fija en las líneas cordófonas. Joven y potente, el tono de Nastassaja se mueve por distintos registros de emoción laríngea sin entrar en términos limpios o guturales; eso sí, siempre nítida y fácil de seguir. Para los fans más aguerridos y enclavados en el pasado, «Sayonara» debería ser una blasfemia, ¡aunque bien equivocados estarían! Esa mezcla jugosa del metal/rock extremo con el mundo nipón es todo un guiño a las detracciones que la banda soporta día a día. Los sintetizadores y la programación accesoria rompen todos los esquemas incluso en los breaks, creando una atmósfera de ruptura convencional capaz de hacer saltar al público en mitad de la violencia de los moshpits. Por nuestra parte, ya tendríamos nuestro tema preferido y eso que todavía queda mucho análisis en este incipiente álbum.
Después de unas descargas electrizantes de metal/rock moderno, una relativa calma arrima con la balada ambiental de «What We Used to Be». La percusión se convierte en el centro neurálgico del tema mientras los graves de Dominik endulzan a Nastassaja durante su labor vocal. El hecho de que los ritmos sean tan livianos y suaves al tacto ótico provocan que tres minutos se conviertan en toda una elegía sentimental de una creatividad ilimitada. En Halloween, Enemy Inside lanzó un órdago a las masas sociales con «Fuck That Party» con la exclusiva colaboración de Zak Tell (Clawfinger) en el apoyo lírico. Aumentando la audacia rítmica en el tempo, Evan K y Dave siguen reinventado el género metalcore en base a toques thrashers, como ese breve solo digno de una destreza inaudita. La veteranía de fin de milenio se ve representada (un poco) en los efluvios veloces de la base musical. De piel más rockera y con la participación de Mirza Radonjica (Siamese) «Dirt on m Mind» es otra prueba más de que Enemy Inside hace su arte sin limitaciones ni órdenes superiores. ¿Quieres heavy metal puro y duro? ¡Lo tendréis! ¿Por qué no reivindicar el rock comercial? ¡Pues también! Esa dinámica es la capacidad de adaptación a cualquier momento de la sociedad. Resulta difícil encontrar bandas que logren recrear una estética tan versátil, de modo que antes de criticar, una oportunidad se hace necesaria. Escuchar un cambio a la épica sinfónica sin salir de la tecnología intensiva destroza los pilares erigidos del álbum, pues «Don’t Call me an Angel» puede competir en el mundo melódico y llevarse miles de ramos de flores por la genial y ruda combinación de las guitarras que velan al artífice esencial de la composición, Dominik y su bajo dominante en el sostén instrumental. Después de tanta versatilidad y los cambios de temática, ¡el mérito de Enemy Inside en su génesis artística es digna de admirar!

Para ir dando los coletazos finales a este sorprendente álbum, un dúo enérgico levanta los ánimos a través de un estilo heavy que se balancea en la inmensidad del abismo imaginativo. En primer lugar, «Innocent» resalta el valor de los pesados breaks para que Nastassaja luzca su portento laríngeo en un tono más quebrado, expeliendo gritos muy interesantes en el registro habitual de voces femeninas. Por otro lado, «Unburn» mantiene la estética anterior aunque con matices melódicos que vuelven a emitir recuerdos de armonías suaves con un tacto especial en la acústica envolvente. La participación de los coros es un aspecto a tener en cuenta, porque da una sensación increíble de cohesión personal. La última colaboración externa se presenta en «I’d Rather Be Dead» con Davey Suicide, quien otorga su genial estilo darkwave en unión a Nastassaja. El uso de una producción más oscura y tétrica es un regalo para quienes añoran la enigmática de corrientes casi extintas, como la cultura emo/gothic de principios de milenio. En resumen, Enemy Inside remueve la memoria de la sociedad en la memoria del pasado. El adiós con «Let Me Go» es un abandono total de cualquier rastro metal/rock y abraza el pop para dar una imagen de banda abierta a ritmos pegadizos, bailables y donde el bajo se hace fuerte en la claridad frontal de Nastassaja. No es decir que el álbum da un giro radical, pero no se puede negar que un poquito de descalabro hay en la falta de distorsión sonora y ausencia de agresividad; ¡no todo va a ser del gusto común! Enemy Inside ha creado una obra de arte innovadora en el heavy metal moderno. Much@s lo van a criticar y hasta que no vean a Nastassaja y compañía en directo, ¡«Venom» merece una escucha obligatoria para todos! Poco más de cinco años de vida tiene Enemy Inside y lo que nos espera en el futuro es una promesa de confianza en que la música extrema va a seguir viva.
TrackList
- Venom
- Should Have Known Better
- Sayonara
- What We Used to Be
- Fuck That Party
- Dirt on my Mind
- Don’t Call me an Angel
- Innocent
- Unburn
- I’d Rather Be Dead
- Let Me Go
Nota Final = 9/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip

Sin comentarios