En una conversación sincera y reveladora, nos sentamos con Moha (Violín) y Rafa Blas (Voz) de Mägo de Oz para desgranar los secretos de su más reciente trabajo conceptual, “Malicia, La Noche De Las Brujas”.
Este álbum no solo entrelaza la histórica leyenda de las brujas de Zugarramurdi con problemáticas sociales contemporáneas, sino que también marca un hito en el proceso compositivo de la banda. Moha y Rafa nos guiaron a través de la dualidad narrativa de Maialen/Malicia, el profundo simbolismo del violín como instrumento del diablo y la esperanza que buscan transmitir a través de temas que abordan desde el acoso hasta la reivindicación, mientras descubrimos cómo la banda logra evolucionar su característico Folk Metal mientras se mantiene fiel a la esencia que conecta a varias generaciones de seguidores.
El disco se presenta con una narrativa fascinante que une la leyenda de Zugarramurdi con la historia de Maialen/Malicia en un espacio moderno. ¿Cómo surgió la idea de entrelazar una maldición histórica de brujas con un personaje contemporáneo, y qué simboliza la dualidad de Maialen y Malicia?
Moha (Mago de Oz): Bueno, como te he dicho, Mägo de Oz siempre hace discos conceptuales. En esta ocasión, decidimos que el nuevo álbum saliera en Halloween, el 31 de octubre. ¿Y qué es Halloween? Es brujería. Entonces se nos ocurrió juntar la historia de este personaje, en este caso, Malicia, ambientada en un mundo de brujas. Y aquí en España, el sitio más emblemático de las brujas es Zugarramurdi. De ahí el concepto.
La introducción sitúa la historia en Zugarramurdi, describiéndola como la memoria de una resistencia y un lugar donde la historia baila con el hechizo. ¿Qué elementos específicos de la mitología de las brujas de Zugarramurdi han influido directamente en la música y la atmósfera de Malicia?
Moha (Mago de Oz): Mägo de Oz tiene mucho de brujas. No tienes más que ver el logotipo: es una bruja tocando el violín. Las brujas, los hechizos, las pócimas, bailar en una hoguera por la noche… todo ese mundo es muy Mägo de Oz. Nos sentimos muy cómodos a la hora de crear canciones, tanto en lo musical como en lo letrístico, ambientadas en ese punto.
En la historia, el violín es considerado como el receptáculo donde mora el Diablo, y más tarde, Malicia lo usa para invocar a Alazne. ¿Cuál es el significado profundo del violín en esta narrativa, y por qué el final trágico de Malicia, buscando que su alma se convierta en canción, era el único camino para la venganza?
Moha (Mago de Oz): Hombre, es mejor que se convierta en canción que no en otra cosa; es más bonito así. Y es que el violín… Vuelvo a lo mismo: el logotipo de Mägo de Oz es una bruja tocando el violín. El violín es lo más representativo, lo que diferencia un poco a Mägo de Oz de otros grupos. ¿Se puede asociar con el diablo o no? Depende de dónde se mire, ¿no? De hecho, tenemos canciones que se llaman «El Violín del Diablo«. Pero también el violín se usa para hacer canciones de amor o canciones alegres, para bailar o para reír. Es el mejor instrumento, con el que mejor te puedes expresar en este tipo de situaciones.
La historia de Maialen, incluso antes de que despierte Malicia, toca temas muy duros como el acoso escolar, la depresión del padre y, crucialmente, una agresión. ¿Consideran que la metáfora de Malicia es una forma de canalizar el dolor, la rabia y el deseo de justicia ante estas realidades sociales?
Rafa Blas (Mago de Oz) : Mägo siempre ha hecho este tipo de canciones, reivindicando todas esas cosas. Lo que se ha querido hacer en este disco es volver a hablar de todo eso. Por ejemplo, hay una canción que habla de una agresión. También tenemos canciones de amor, y «Ríos de Lágrimas«, que habla de la DANA que hubo en Valencia.

En el contexto de abordar temas sociales difíciles, ¿cuál es el mensaje principal que buscan transmitir a vuestros oyentes con estas canciones reivindicativas?
Moha (Mago de Oz): El mensaje es intentar hacerte pensar para ver si entre todos podemos mejorar todo esto.
La información sobre el disco que nos han facilitado menciona que Malicia compuso diez temas en tres frenéticos días. En vuestro caso, ¿cómo fue el proceso de composición para este álbum conceptual?. Supongo que duró más de tres días.
Rafa Blas (Mago de Oz): ¡Claro! Ha sido entretenido, complicado, duro, porque estábamos de gira. En esta gira hemos tenido unos 110 o 115 conciertos y componíamos entre hotel y hotel; quedábamos entre una habitación y otra. Ha sido un trabajo duro, muy meticuloso, y todo durante la gira. Luego, nos metimos a grabar en el estudio. Veníamos de hacer cuatro vuelos seguidos, íbamos al estudio con Flor, nos metíamos y a grabar, o sea que ha sido un no parar.
De todos los temas del álbum, ¿hay alguno cuya carga emocional sea tan intensa que anticipe que será difícil de interpretar en directo? Y en contraste, ¿cuál consideran que se convertirá en el himno de fiesta indiscutible del setlist en directo?
Rafa Blas (Mago de Oz): A ver, la verdad que todas las canciones son todas las canciones que hay en el disco me van a llenar, pero sobre todo por ejemplo te diría “Ríos de lágrimas” es una canción que toca un tema sensible, como fue la tragedia que sucedió en Valencia hace poco más de un año. Esa va a ser una canción dura.
Moha (Mago de Oz): Para bailar, seguro que es “La Ruta de los Sordos«, porque es la más fiestera, muy del estilo de Mägo de Oz. Seguro que andará por ahí
He notado ciertas referencias que recuerdan a trabajos anteriores de la banda, haciendo de “Malicia, La noche de las brujas” una suerte de retrospectiva. ¿Es intencionado este guiño al pasado y cuánto hay de autobiográfico en este álbum?
Moha (Mago de Oz): Bueno, no fue algo que saliera intencionalmente. También tienes que darte cuenta de que, aunque en esta ocasión hemos compuesto todos los miembros del grupo, siempre tiene que haber una unidad entre todos nosotos. Hay que buscar una actualización, buscar nuevos sonidos y otras influencias, pero siempre manteniendo el sonido de Mägo de Oz. Cuando componemos, miramos un poco atrás, pero también miramos un poco hacia adelante, buscando siempre ese nexo común para que cuando oigas la canción digas: «… Es Mägo de Oz».
Mägo de Oz siempre ha sido una banda fundamental en el folk metal en español. Con “Malicia, La noche de las brujas”, ¿sienten que han evolucionado o regresado a algún sonido en particular? ¿Cómo consiguen mantener fresco el componente «folk» después de tantos años?
Moha (Mago de Oz): No, yo creo que hemos evolucionado. Mägo de Oz siempre está evolucionando. Siempre buscamos sonidos nuevos. Además, en esta ocasión tenemos sangre compositiva nueva, ya que todo el grupo ha aportado puntos de vista diferentes. Yo creo que cada disco de Mägo de Oz evoluciona un poco.
Rafa Blas (Mago de Oz): Y si te das cuenta, Mägo de Oz es un estilo de música, siempre suena a Mägo de Oz.
El tema «Siempre juntos» parece conectar con la propia trayectoria y espíritu de la banda. Más allá del título, ¿cómo ha evolucionado para vosotros ese concepto de «estar siempre juntos» dentro de la banda a lo largo de vuestra extensa carrera?
Moha (Mago de Oz): Pues «siempre juntos», siempre juntos. Intentaremos estar siempre juntos, eso sí, pero a veces sale, a veces no.
Como dicen, parafraseando a Ángeles del Infierno, ¿moriréis con las botas puestas en lo que respecta a seguir haciendo música?
Moha (Mago de Oz): Eso seguro. Sí, siempre juntos con la música.
Rafa Blas (Mago de Oz): Para que la gente disfrute, se lo pase bien. Eso está claro.
Mägo de Oz ha cultivado una base de seguidores leal de varias generaciones. ¿Qué creen que es lo que conecta tan profundamente a vuestra música y vuestro mensaje con el público?
Moha (Mago de Oz): Pues es …
Rafa Blas (Mago de Oz): Es el estilo de música.
Moha (Mago de Oz): Yo creo que es, entre el estilo de música y las letras que te hacen pensar. A veces en lo bueno, a veces en lo malo. Creo que ese mensaje es lo que más conecta con el público. Mucha gente nos dice: «He escuchado a Mägo de Oz y me ha ayudado a salir de ahí». El mensaje que mandamos es siempre de esperanza porque intentamos mejorar esto.
Rafa Blas (Mago de Oz): Por ejemplo, la canción «Mi Cuerpo y Yo No Dejamos de Hablar» la escuchas y es alegre, feliz, pero luego lees la letra y dices «¡Hostias!», ¿sabes?

Hablando de los fans, ¿perciben diferencias en la forma en que las distintas generaciones se conectan con vuestra música, o es un fenómeno homogéneo?
Moha(Mago de Oz): Por suerte, siempre ha sido así. Por eso hay mucha gente joven que nos sigue, porque escuchaban a Mägo de Oz en su casa desde pequeños. Los padres escuchaban a Mägo de Oz y otras bandas como Extremoduro o Platero y Tú, y los hijos han seguido con eso, no solo con el urbano que hay ahora. Hay más vida fuera de eso. El buen traspaso de padres a hijos es lo bueno.
En términos de composición, ¿notan una diferencia entre los estilos o sonidos que demanda el público actual en contraste con lo que se esperaba en vuestros inicios?
Moha (Mago de Oz): Bueno, para gustos hay colores, a cada uno le gusta de alguna forma, pero al final les gusta Mägo de Oz.
Rafa Blas (Mago de Oz): No se trata de lo que demande el público, Por ejemplo, Michael Jackson, yo tengo un pequeñajo de siete años y se vuelve loco con él. Le da igual que sean temas de los años 80 o 90. Mägo de Oz tiene eso, da igual la época en la que lo escuches, te va a molar.
Tras el lanzamiento del disco, ¿cómo se traducirá la atmósfera de Malicia y la temática de la brujería a la escenografía del espectáculo en vivo, al estilo de la gira del “Fölktergeist”?
Moha (Mago de Oz): Sí, llevaremos una escenografía, claro. Estamos trabajando en ello. Como presentamos en marzo, para esa fecha tendremos la escenografía muy ambientada en el mundo de la luz. A ver si podemos hacer algún castillo o algo así. Aún no tengo nada definitivo, pero seguro que el escenario estará ambientado.
Después de décadas en la música, ¿cuáles consideran que son los mayores desafíos que enfrenta una banda con una historia tan rica como la vuestra en el panorama actual de la música, y cuál sigue siendo la mayor satisfacción al subir al escenario?
Moha (Mago de Oz): Bueno, la mayor satisfacción al subir al escenario es tocar, porque al fin y al cabo somos músicos. Lo que hacemos es expresarnos en el escenario, ya sea cantando, tocando la guitarra o tocando el violín. Eso es lo que significa ser músico. Y el reto que tenemos es seguir la mayor cantidad de años posible, que la gente nos siga aguantando y nos siga queriendo como nosotros a ellos.
Viendo el nivel de producción y la popularidad de artistas mainstream como Rosalía, ¿han tenido que adaptar su propuesta escénica o estrategia para asegurar la sostenibilidad y la asistencia a sus conciertos en el mercado actual?
Moha (Mago de Oz): Pero es que siempre ha pasado esto. Toda la vida ha habido una Rosalía u otro artista, un Prince, un… Vamos a ver, hay sitio para todos, hay público para todos. Está bien que haya otras bandas con otro sonido, pero hay público para todos.
Después de explorar el “metalverso”, en vuestro anterior trabajo, y “la noche de las brujas”, en este último, ¿hay algún concepto o temática que ya tengan en mente para el futuro?
Moha (Mago de Oz): No, no, de momento no. Estoy muy cansado. (Risas)
Rafa Blas (Mago de Oz): De momento vamos a presentar este proyecto y ya poco a poco, iremos viendo.
Pero ¿alguna idea que se pueda confesar?.
Moha (Mago de Oz): Ahora mismo no. Acabamos de salir de estudio (Risas). Ya he gastado mucho cerebro.
Rafa Blas (Mago de Oz): Qué bueno, de momento nos centraremos en el repertorio actual, pero para seguir haciendo discos hay, pero de momento…
Ambos discos, son álbumes conceptuales. ¿Cuáles dirían que son las principales diferencias, tanto temáticas como a nivel de sonido, entre ambos trabajos?
Moha (Mago de Oz): Yo creo que en “Malicia” la participación de todo el grupo ha sido mayor. Hay más estilos y más influencia de todos los músicos que somos, de todos los que estamos, porque todo el mundo ha aportado su parte importante para esto. Entonces, creo que es el disco más coral que ha hecho Mägo de Oz, porque todos estamos ahí dentro.
Con la promesa de una escenografía espectacular y la firme convicción de seguir evolucionando sin perder su esencia, Mägo de Oz cierra esta etapa con el álbum “Malicia, La Noche De Las Brujas” como un testimonio de su relevancia inquebrantable.
Moha y Rafa Blas reafirman el compromiso de la banda no solo con el espectáculo y la calidad musical, sino también con un mensaje de esperanza y reflexión que ha calado hondo en generaciones de seguidores. A pesar de los desafíos del mercado y la exigente gira, la banda se concentra en defender su trabajo más coral hasta la fecha, asegurando que, mientras haya público dispuesto a emocionarse con su folk metal, Mägo de Oz «morirá con las botas puestas» en el escenario.
- Entrevista realizada por geles@metaltrip.com




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