Metaltrip: Hace unos días, sacasteis vuestro nuevo álbum “Wastelands”… ¿Cómo os sentís ahora mismo? ¿Estáis deseando que la gente lo escuche?
Stamatis: Ahora mismo, parece que acabamos de salir de una ciudad en llamas que construimos con nuestras propias manos. «Wastelands» no es sólo un álbum, es una cicatriz. Vivimos dentro de esas canciones durante mucho tiempo, y publicarlas es a la vez alivio y revelación.
¡Sí, tenemos ansias de que la gente las escuche! No porque busquemos aprobación, sino porque estas canciones están hechas para sonar, sacudir habitaciones, hacer que alguien conduzca demasiado rápido de noche, sentirse menos solo en su caos. Una vez que la música sale, ya no nos pertenece, sino a quien la necesite.
MT: Vuestro debut, como Shadowmass, fue en 2019 con el álbum homónimo… ¿Qué diferencia a ambos álbumes, aparte del tiempo entre ellos? Composición, producción, marketing…
Stamatis: Nuestro primer disco, Shadowmass (2019), fue instinto y pura agresión. Nos demostramos a nosotros mismos que podíamos existir.
¡»Wastelands» es intención! La composición es más nítida y más deliberada. Dejamos espacio para la atmósfera y la tensión. La producción es más pesada, pero también más transparente: se pueden oír las grietas en las paredes. En aquel entonces, nos presentábamos. Ahora, sabemos exactamente quiénes somos y no tememos mostrar nuestros rincones más oscuros.
MT: Con un público cada vez más exigente en el metal/rock extremo, ¿qué atractivo creéis que tiene “Wastelands” que satisfaga el deseo thrasher de los fans?
Stamatis: «Wastelands» tiene velocidad y peso, pero también narrativa. No es solo agresión por la agresión misma; es violencia controlada. Respira, sangra… Si buscas riffs demoledores, ¡ahí los tienes! Pero si escuchas con más atención, encontrarás algo que perdura tras el final de la última nota.
MT: Siendo una banda de Atenas, ¿cómo está la escena heavy en Grecia? ¿Hay mucho apoyo por allí o la gente ha perdido el interés en los grupos heavies?
Stamatis: ¡Atenas siempre ha tenido un fuego oculto! La escena metalera griega es resiliente, quizá porque crecimos en medio de la crisis y la inestabilidad. Esa energía alimenta la música heavy. Hay apoyo, pero hay que luchar por él. ¡Nada se regala! El público aquí es fiel, y cuando cree en ti, te apoya. El heavy metal en Grecia no es una moda, es supervivencia.

MT: Si no estamos mal informados, Shadowmass es la continuación musical de Fadom… ¿Por qué se decidió cambiar de nombre? ¿Hay alguna diferencia entre ambos proyectos musicales?
Stamatis: Shadowmass y Fadom son dos bandas completamente diferentes musicalmente. Fadom fue un capítulo, Shadowmass es la identidad completa. Nos volvimos más pesados, más definidos, más centrados. No se trataba de escapar del pasado, sino de adentrarnos en algo más fuerte, algo que realmente representara quiénes nos habíamos convertido.
MT: En Grecia, hay un montón de bandas thrashers que han marcado historia, como Suicidal Angels o Exarsis… ¿Qué tenéis vosotros, como grupo, que os diferencie del resto de bandas?
Stamatis: ¡Respetamos profundamente a estas bandas! Lo que nos distingue, creo, es la dimensión emocional que aportamos. Nos centramos mucho en la atmósfera, en crear paisajes dentro de las canciones. Shadowmass no es sólo un ataque, es un viaje a través de ruinas.
MT: ¿Cuáles son las mayores influencias musicales de Shadowmass? ¿Os resulta complicado componer canciones?
Stamatis: Nuestras influencias abarcan desde la clásica escena thrash del BayArea hasta territorios más oscuros y melódicos. Crecimos con los antiguos dioses del thrash, pero también con el heavy metal, el metal extremo e incluso bandas sonoras cinematográficas.
Componer no es «difícil» en el sentido técnico. Lo difícil es la honestidad. A veces, un riff surge como un rayo, en otras ocasiones, luchas durante semanas. Cuando una canción finalmente encaja, se siente inevitable, como si siempre hubiera estado destinada a existir.
MT: ¿Hay una influencia de la cultura helénica en la música de Shadowmass? Es decir, os inspiráis en otros elementos artísticos, como la Pintura, la Escultura, la Literatura…
Stamatis: ¡Absolutamente! Es imposible crecer en Grecia sin absorber su historia. El sentido trágico del drama griego antiguo, la grandeza de la escultura, el simbolismo de la mitología… todo se filtra en la música.
No escribimos sobre dioses y héroes directamente, pero el peso de esa herencia moldea la atmósfera. Siempre hay una sensación de lucha épica bajo la superficie.
MT: Sabemos que tú, Stamatis, formas parte de Suicidal Angels tras la salida de Gus… ¿Cómo es, para ti, tocar con un grupo que habrá sido tu referente musical desde joven?
Stamatis: Unirme a Suicidal Angels tras la marcha de Gus fue un honor y una gran responsabilidad. Como alguien que creció escuchando a la banda y asistiendo a sus conciertos, formar parte de esa formación es algo que no tomo a la ligera. Fueron una influencia importante durante mi formación como músico, así que asumir ese rol conlleva una carga emocional, además de expectativas profesionales.
Al mismo tiempo, lo afronto con enfoque y respeto: por la historia de la banda, por los fans y por el trabajo que se ha construido a lo largo de los años. Es un privilegio contribuir a un grupo que ayudó a forjar mi identidad musical, y mi objetivo es dar lo mejor de mí cada vez que subo al escenario con ellos.
MT: El thrash metal/rock es un género que no deja de crecer y su impacto es más que evidente en Europa… ¿Creeis que la gente sigue apoyando al metal/rock tanto como antes o ha perdido el interés?
Stamatis: El thrash y el metal, en general, siguen creciendo porque hablan de algo atemporal. El mundo no se está calmando; la gente necesita catarsis. Quizás las plataformas cambien, quizás la capacidad de atención se modifique, pero el ansia de intensidad sigue ahí. ¡El metal nunca muere, se transforma!

MT: Si tuvierais la oportunidad de tocar en un festival importante, ¿cuál sería y por qué? ¿A cuál os gustaría volver o tenéis un recuerdo especial del mismo?
Stamatis: Si pudiéramos elegir un gran festival, sería algo como el Wacken Open Air. Hay un aura mítica a su alrededor: miles de metaleros reunidos entre el barro y el ruido. ¡Esa energía es inolvidable!
Sinceramente, a veces los recuerdos más especiales vienen de festivales más pequeños, donde te miras fijamente a la primera fila y sientes cada grito en los huesos.
MT: ¿Habrá alguna gira para presentar «Wastelands»? ¿Qué más os gusta, tocar en un festival grande o una gira de salas pequeñas?
Stamatis: Sí, estamos planeando conciertos para que «Wastelands» cobre vida en el escenario. El álbum se compuso pensando en el escenario: las rupturas, las transiciones, la tensión.
Los grandes festivales son abrumadores y poderosos, como estar frente a un maremoto. Los recintos pequeños son íntimos y peligrosos. Puedes ver cada cara, cada reacción. Me encantan ambos, pero los clubes pequeños tienen una brutalidad especial.
MT: Después desacar «Wastelands», ¿qué más planes de futuro hay paraShadowmass? Nuevos temas, grabaciones en directo, colaboraciones especiales…
Stamatis: Ya estamos componiendo material nuevo, ¡la máquina no para! También estamos hablando de grabaciones en vivo, capturando esa energía pura y sin filtros. Las colaboraciones siempre son interesantes, pero sólo si se sienten orgánicas. Shadowmass está evolucionando, pues «Wastelands» no es el final, es una puerta de entrada.
MT: Por último, Shadowmass, ¿algún mensaje para los fans yel público que espera poder veros en breve y escuchar vuestro nuevo álbum?
Stamatis: A todos los que esperan escuchar el álbum o vernos en directo: ¡gracias! Su apoyo no son sólo números en una pantalla, ¡es combustible! Cuando escuchen «Wastelands», ¡suban el volumen! ¡Que remezca las paredes y que inquiete a los vecinos! Que les recuerde que aún hay fuego dentro de ustedes. ¡Nos vemos en el moshpit!
Entrevista realizada por A. Wesker V.S.




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