En la fría y lluviosa tarde noche de Halloween (que no de Helloween), en vez de disfrazarnos con nuestras mejoras galas y terciopelos, nos dio por ir a ver un concierto en la madrileña sala de la Rivera; tocaban Voodoo Six y los americanos Extreme. A continuación os detallamos qué pasó y vivimos.
La verdad es que el ambiente por fuera era bastante más frío que la temperatura reinante, no había mucha cola, no había puestos varios de bocatas y cervezas, ni merchandising pirata y como teníamos hambre nos dirigimos al chino de la esquina con el fin de prepararnos bien para recibir a un grupo que hacía la friolera de 13 años que no pisaba la capital del territorio español. Nos pillamos unas incomibles cortezas y unos kikos y después de dejarnos parte de la dentadura nos fuimos para la Sala a hacer lo nuestro.
Cuando entramos, el panorama de la sala seguía siendo desolador y el poco personal asistente se agolpaba en el único puesto de merchandising que merece un párrafo aparte.
Comento que merece mención porque no sé qué porras se han creído los de los grupos, los de su marketing o el avispao que pone los precios a las camisetas pero jolín, que no son de Dolce & Gabanna, que es una xdjdjdjdjdjdjdj (poner lo que queráis pero que sea un taco) camiseta de algodón y que su fabricación les sale a súper barata para que te lo pongan a 30 y 35 euros una cosa con una E (de Extreme o de Eh dónde vas) que era lo único que ponía aparte del World Tour de turno por detrás. Sosas y carísimas. Buenooo, se me olvidaba, lo más fashion del merchandising era una semi camiseta de fútbol en blanco con unas rayitas rojas y azules a los lados, con la E de turno, claro, que ponía al lorito, diseñada por Nuno Bettencourt y claro, a este hombre hay que pagarle el desgaste de neuronas que ha tenido al diseñar semejante maravilla, su precio = 60 euros. Muy bien. El Nuno como guitarrista es de lo mejor pero como diseñador de moda pués mira, para gustos los colores pero que se dedique a musiquear y deje la costura para otros o que lo baje de precio a uno razonable. Madre de Dios. Evidentemente había muy poquitos que se habían pillado algo. Si te pillabas la de fútbol, la entrada y te tomabas una cerveza, la broma de 3 horas de duración te salía por alrededor de casi 100 EUR. Sin comentarios.
Sobre las 21.00′ aparecieron los Voodoo Six y nos dejaron a todos desde el primer tema flipaos. Así de clarito y simple. Con un cantante que yo creía que se iba a una fiesta de Halloween por su cara pintada y luego resulta que el pavo va así siempre, con un guitarrista en plan gafas y calva de Joe Satriani, un batería lo más parecido que he visto en años al Animal de los Teleñecos y otro notas hevitón por ahí, me resultaba una mezcla curiosa. Qué grupazo. Cojonudos, buenísimos.
Si os gusta el Heavy Metal de toda la vida, bien hecho y bien interpretado con fuerza y ganas, he aquí que tenemos sangre nueva en el panorama musical. Son ingleses y se nota que se han oído y aprendido todos los discos de la NWOBHM, porque sonaba a esa corriente pero con influencias de sonidos más modernos de los States. Se dedicaron a tocar temas de su álbum de debut «First Hit for Free» como si les fuese la vida en éllo. Su cantante, Henry Rundell, dio la talla, que pedazo de voz tenía el tio, los músicos eran muy buenos y contaron con un sonido bastante bueno casi todo el concierto. Mucha tralla nos dieron. La reacción de los presentes fue muy buena, no dejamos de aplaudir y animar porque llenaban el escenario con creces.
En serio, si sois aficionados al Hard Rock y a la NWOBHM este es un nuevo grupo que os hará disfrutar mucho. Estuvimos hablando con su guitarrista Matt Pierce y nos comentó lo contentos que habían salido los fans en todos los lugares que habían descargado (entre ellos el Download Fest – antes Donington) y no me extraña, estos chicos tocan muy bien. Suenan como candidatos a tocar en el Sweden Rock Festival y estaría muy bien volver a verles. Su My Space es : http://www.myspace.com/voodoosix.
Después de este muy buen abrir de boca, comprobamos por los muchos empujones que nos dieron, que la sala se iba llenando y que había mucha expectación por ver a los americanos Extreme. Calculo que habría unos tres cuartos de entrada en la Sala la Riviera. El público, de todo; heavys con pijos muchos (ay el «More than words» que causa estragos), niñas, gente normal … de todo cabe en la viña del Señor cuando se trata de ver grupos que les ponen en la radio y que hacen una mezcla rara de rock durillo con bailoteo. Dónde se pueden clasificar Extreme? – metal?, funky-metal?, baioleto-metal? – Extreme son todo eso y más. Son una banda con mayúsculas, son un pedazo de grupo que suena increíble y es una máquina de hacer bailar.
Comenzaron su concierto con «Confortabley Dumb», con mucha garra y mogollón de energía aunque desde mi sitio no se oía con claridad al principio pero se subsanó pronto.
Gary Cherone tiene un aspecto bastante irreconocible con su pelo pollo teñido de rubio pero se conserva en una forma increíble. Cantó muy bien, se movió lo indecible y demostró la diferencia entre un front-man y un cantante, o sea, él se mueve, canta, interpreta, da energía al personal y hace que te le quedes mirando todo el rato, otros sin embargo cantan las canciones y pasan desapercibidos, ni te acuerdas de lo que han hecho. Con Gary no. Vale que no tenga un chorro de voz increíble pero lo hace muy bien y conecta muy bien con su público, sabe mucho éste de cómo captar tu atención. Buenísimo, además estuvo muy simpático y se marcó un conciertazo. Sabía que el 99% habíamos ido a que le tocaran (con perdón) temas del «Pornograffiti» por lo que arremetieron en segundo lugar con «Decadence Dance» que nos hizo retroceder unos cuantos años. Bailoteo, marcha, vacile, qué bueno. Todo el mundo saltando como locos.
Es un placer escuchar al pequeño portugués, Nuno, guitarrear, saca unas notas impresionantes y le da dulzura con su forma de tocar a los temas más cañeros. Se salió. Le dieron mucho protagonismo durante todo el concierto y la verdad es que se agradece porque es un pasote escucharle. Ya el sonido le acompañaba y todo el mundo estaba embobaíto mirándole y por supuesto oyendo las notas que salían de su guitarra.
Un detalle curioso era que Nuno Bettencourt lleva un tattoo en su brazo de un símbolito muy mono que era igual que el que llevaban en sus amplificadores; ya me enteraré por ahí de qué va el rollo. El bajista tamibén lleva tatuado al Jack Horney en el brazo, bueno esto se explica porque ese pequeñajo le ha hecho millonario. Llevaban en la parte posterior un cartel muy bonito con la portada de su último disco, «Saudades de Rock», que era a lo que habían venido, a presentarlo. Tocaron 3 temas nuevos y la verdad es que son muy Extreme y muy bailables. La primera canción de este último fue «Star» que sonó muy bien y que fue presentada por Gary después del consabido Buenas Noches Madrid que no había dicho antes ya que era baile, caña, guitarreo y más caña. Ya a partir de ese momento hubo muchos parones de charleta, los grupos americanos estarán muy contentos de venir a tocar aquí pero yo no estoy contenta de acoquinar un montón de pasta para oirte hablar, calla y toca. Como prueba, al nuevo batería (un pavo con pinta de cantante de M-Clan con Pereza) le presentó creo que como tres veces. Por cierto, es portugués y se llama Kevin Figueiredo y aporrea que es un gusto.
Luego vino la nota graciosa para ellos pero que a mí no me hace ni la mínima, pusieron un sonido pitido de esos en plan molesto para los oídos que era bastante desagradable pero dio paso a otro guitarreo de Nuno, un solito (porque duró poco) del Figueiredo para luego tocar el Play with Me y el Midnight Express. Muy bien. Como ya estábamos muy bailados, llegó la parte tierna y que evidentemente sabíamos todos que iban a tocar. Se sentó Gary, agarró a Nuno, todo se puso oscurito para que se vieran los móviles (lo de los mecheros está obsoleto) y para qué voy a cantar yo? – para eso canta todo el público y queda muy bonito. Ya sabéis que estoy hablando del archiconocido More than Words, que creo que no hay nadie en este mundo que no lo haya oído/tarareado alguna vez. Eso sí, empezaron con unos pequeños punteos del Stairway to Heaven pero duró nada, pronto se pusieron a los suyo.
Después de ponernos todos muy románticos con lagrimita por la intensidad del tema, vino más caña y funky-metal. Sonaba ya estupendamente, Gary siguió moviéndose y bailando como loco y presentando Cupid’s Death del III Sides to Every Story y Take us Alive del último disco. Así de marchosos ya llevábamos una hora y tres cuartos de bailoteo por lo que dieron por terminado su concierto con el súper famoso Get the Funk Out que nos hizo bailar y cantar lo indecible. Muy bueno. Mira por donde el personal pidió más y ellos salieron sin hacerse mucho de rogar para marcarse de bis el Hole Hearted. Cerca de las 2 horas, dieron las gracias todo contentos y se fueron triunfadores. Esperemos que no tarden otros trece años en volver, aupa Extreme.
Crónica y Fotos: rocio@metaltrip.com & javier@metaltrip.com / www.metaltrip.com








3 comentarios
beita
Yo creo que te refieres a Bumble Bee, que no se si viene en el waiting for the punchline o en el disco que saco en solitario nuno.
galko
Hey. He agregado tu crónica a la que he publicado en mi web (al final del todo, en la lista de enlaces). Menudo concierto nos pegamos el viernes, eh! Jeje.
Mira, mi crónica.
http://mercadeopop.blogspot.com/2008/11/extreme-2008-sala-la-riviera-madrid.html
El concierto me encantó. Fue una vuelta atrás en el tiempo, una deuda saldada por fin. Les veo en buena forma, joder, pero muy bien. Saludos!
julio
Una duda, cuando dices que nuno toco un solo aque tema pertencia este solo,creo que dio introduciión a un tema del nuevo disco que se llama last hour pero no estoy seguro. Me refiero al momento en el que nuno tocaba solo pero paraceia que habia tres guitarras en el escenario, alguien se acuerda?