El pasado 12 de diciembre tuvimos una cita en la madrileña sala Copérnico con Geoff Tate que volvía a España celebrando el 30 aniversario del archiconocido trabajo “Operation: Mindcrime” de los estadounidenses Queensrÿche.
En esta gira por Europa Geoff Tate venía acompañado de grandes músicos y de la banda Till Death Do Us Part como teloneros.
Los encargados de abrir la noche fueron, Till Death Do Us Part banda de la hija de Tate a la que se suman Kieran Robertson y Jack Ross (dos auténticos animales de escena) que luego actuaron incluso más tarde con Geoff.
La propuesta musical de la banda es bastante difícil de digerir, ya que va más allá del tema de la noche. Se describen ellos mismos como una banda de Dark Alt Rock, mezcla de Evanescence con Depeche Mode y Bring Me The Horizon , con un sonido muy actual y alternativo, a veces muy pesados, otros más etéreos, logrando combinar sus dos almas gracias a la preparación de los músicos y su presencia en el escenario. Emily busco constantemente la teatralidad en sus movimientos captando constantemente nuestra atención tanto.
Los chicos de Till Death Do Us Part venían a presentarnos su álbum debut “Detached”, eligiendo para comenzar su tema “Watch Me Burn”, donde ya comprobamos lo que nos tenían preparado y vimos la fuerza y ganas de su guitarrista Kieran Robertson, continuando con “Monster” con unos buenos riffs de guitarra y en el que destaco el papel de Lee Reston a la batería.
El estilo de la banda quizás sorprendió a los presentes y quizás era algo diferente al de Geoff Tate , pero cierto es que poco a poco fueron calentando el ambiente de la sala que a estas alturas estaba bastante llena, llegándole el turno a “Runaway” antes de la cual Emily nos presento de manera simpática a la banda y donde vimos a Kieran , muy motivado, animándonos todo el rato, para ir llegando al final con “Salt Water Taffy” y “We Killed Romance” con Emily invitándonos a pasarnos por el puesto de Merchang para adquirir su Cd.
Grata sorpresa la de Till Death Do Us Part que quizás no terminaron de llegar a los amantes de los sonidos más clásicos presentes en la sala, pero que demostraron tener una propuesta interesante y de calidad.
Tras un largo rato de espera le llego el turno al plato fuerte de la noche,
y su banda Operation: Mindcrime. Mientras tanto, la audiencia ha aumentado bastante, cosa que hizo que el ambiente de la Sala Copérnico fuera muy bueno.
Tras la intro del disco, “I remember now” arrancaron con “Anarchy-X”. Unos instantes más tardes salió la estrella indiscutible de la noche para cantar ese himno que es “Revolution calling”, con la voz de Geoff Tate muy baja siendo solapada por los instrumentos, pero para nuestra fortuna la cosa que poco a poco fue a mejor.
A partir de «I Remember Now» hasta la final de «Jet City Woman», la banda Geoff Tate volcó a la audiencia con ellos, en una actuación del más alto nivel, con Scott Moughton, Kieran Robertson y Bruno Sa que son tres guitarristas excepcionales, este último también en los teclados y la sección de ritmo formada por Jack Ross y Edu Cominato (Tempestt y SOTO) los cuales formaron un tándem excepcional, destacando especialmente Edu que es verdadero portento.
Tras la toma de contacto y con el publico entusiasmado cantando a pleno pulmón con la banda, viviendo en plena conexión con la misma continuaron con «Revolution Calling», donde Geoff Tate nos mostró que se encuentra en un gran estado tanto a nivel vocal como físico pese a que los años no pasan en balde para nadie, para tras la misma dar paso al homónimo “Operation: Mindcrime” y a “Speak”.
A estas altura el público estaba ya enloquecido, escuchando casi más al de al lado cantar que a la propia banda, fue curioso la pasión con la que lo estaban viviendo alguno de los presentes, lo que nos hacía pensar que en su mente estaban reviviendo los tiempos pasados en los que tanto disfrutaron con el disco y con Geoff Tate en Queensrÿche.
En “Spreading The Desease” y “The Mission” destaco el papel de las guitarras, para llegar a “Suite Sister Mary” con Emily Tate excepcional en el papel que originalmente registrara para la historia Pamela Moore, momento muy especial y emotivo entre padre e hija que fue muy aplaudido por el personal.
A estas alturas la fiesta ya no podía parar, siguiendo tras un pequeño respiro con “The Needle Lies” donde destaco el papel de la batería de Edu Cominato, previo al aclamado “Breaking the Silence” con Tate maravillo a la voz, muy metido en su papel y “I Don’t Believe in Love” cuyo estribillo cantamos todos a la vez.
La noche estaba siendo mágica pero iba llegando a su fin con los últimos cortes del disco como son “Waiting for 22”, “My Empty Room” y “Eyes of a Stranger”, para continuar con la deliciosa “Silent Lucidity” de su trabajo “Empire” antes de despedirse definitivamente con “Jet City Woman”.
Gran concierto el de Geoff Tate y su “Operation: Mindcrime” en el que hicieron disfrutar mucho a sus fans, con su profesionalidad, su entrega y cercanía en el escenario con los fans.







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