Amenazaba lluvia la segunda jornada oficial en el Graspop Metal Meeting. Nombres muy importantes en su cartel y una jornada maratoniana la que teníamos por delante.
El recinto permanecía practicable, gracias a la reacción de la organización cubriendo las zonas de barro con las virutas de madera, aunque eso si el terreno estaba para pocos paseos y era muy lento cualquier tipo de desplazamiento. Es destacable la capacidad de reacción de la organización, que desde el primer día cubrió las zonas de barro, facilitando mucho los accesos y los desplazamientos. Los arcos de seguridad permanecían en su sitio manteniendo el control y la seguridad en el festival, lo que nos tranquilizaba mucho más.
Uno de los factores que el año pasado empeoró, la limpieza, este año ha mejorado levemente, pero sigo pensando que lo que hacían años atrás de fomentar el reciclaje funcionaba mucho mejor y el recinto lo notaba. Aún así el Graspop Metal Meeting es de los festivales más activos y que demuestra tener más capacidad de reacción ante las eventualidades, como en este caso el factor de la lluvia, el barro, siempre incómodo y desagradable para los asistentes a un festival.
Se retraso un tanto nuestra llegada al recinto. Las lluvias habían anegado nuestro aparcamiento y la organización nos reubicó en otro, pero a unos kilómetros andando del recinto del festival. Una rápida reacción de los organizadores, que solventaron el problema y pensaron en nuestra línea, ya que se puede decir que andamos y bastante para llegar al recinto.
Empezaba un día intenso de conciertos, que abrimos con la formación norteamericana Killswitch Engage, que estaban de gira por Europa, de festivales, para presentar su último trabajo de estudio “Incarnate” y la vuelta de su pasado vocalista, Jesse Leach a la banda. Público más joven y expectante a la salida de los americanos, siempre comandados por su genial guitarrista y líder, Adam Dutkiewicz, siempre singular y con su nota protagonista como en el Graspop Metal Meeting, por sus partes de guitarra y sus intervenciones con el micro.
El show de Killswithch Engage repaso algunos de sus trabajos, pero sobre todo se centraron en temas de su clásico “The End of Heartache” y su última obra. Abrieron su show con la variada y pegadiza “A Bid Farewell”, donde ya se evidenció que la voz de Jesse no estaba al 100% y le costaba llegar a las partes más melódicas. La banda sonó muy compacta y dio muestras de su calidad con cortes más potentes, como el actual “Strength of the Mind”, donde los riffs de guitarra y la base rítmica se han vuelto más contundentes. Fueron temas más clásicos como la brutal “Rose Of Sharyn” o “The End of Heartache” las que movieron algo más el pit y animaron el concierto, que navegó por algunos momentos por un tanto de indiferencia, a pesar que la banda sonaba muy poderosa, pero dio la sensación que en ningún momento conectó con el público belga.
Sin desplazarnos mucho, en el Mainstage 1 le llegaba el turno a Testament, una de las leyendas del Thrash Metal del Bay Area de San Francisco. Con un enorme telón y paneles laterales que llenaban la mayoría del escenario que rápidamente llenaron los de Chuck Billy.
Un show que arrancó de una forma inmejorable, con el clasicazo de la banda “Over The Wall”, que demostró que Testament no llegaba a Bélgica a tomar prisioneros. El sonido les favoreció, nítido y con el volumen necesario para fomentar los constantes pogos que se vivieron durante su concierto. El set de Testament fue una combinación de temas más actuales como “Rise Up” de su reciente “Dark Roots of Earth”, con temas clásicos de su discografía como “Practice What You Preach”, “The New Order” o la más actual, “The Formation of Damnation”, con la que cerraron su show. Destacar siempre el trabajo de Eric Peterson y Alex Skolnick a las guitarras, pero sobre todo el dinamismo y carisma de Chuck Billy, que no paró de moverse y tratar de contagiar a un público que lo pasó en grande con el show de los americanos.
Cambiamos de registro y de ubicación y nos desplazamos rápidamente a la carpa de la Metal Dome para vivir en acción un nuevo concierto de los alemanes Kadavar. Una puesta en escena austera, donde la coqueta y sencilla batería de Tiger llamaba la atención y era el foco que atraía más miradas sobre el escenario.
Una propuesta Rock primigenia, sencilla, sin artificios, con sentimiento en los que nos presentan siempre Kadavar. Desde aquella primera vez que los vivimos en la carpa del Summer Breeze, cuando aún nadie los conocía, ha sido un grupo que ha llamado nuestra atención, por su intensidad sobre el escenario, con temas crudos y a la vez intensos y variados como su inicial y persistente “Doomsday Machine” de su ya clásico álbum “Abra Kadavar”, seductora y cautivadora, que nos enganchó desde el principio al concierto de los alemanes.
Su set tuvo mucha presencia de cortes más actuales, contenidos en su último hasta la fecha lanzamiento, “Berlín”, con temas como la más eléctrica “Lord of the Sky”, donde su guitarra y vocalista Lupus Lindemann fue el autentico protagonista, sobre todo en las partes solistas que las bordó. Siguieron con la más pausada y eléctrica “Pale Blue Eyes”, que rebajó un poco la electricidad, pero siguió con la misma intensidad.
Para el final, quedaban otros tres cortes como “The Old Man”, también de su última obra, que puso de manifiesto lo bien compenetrados que están los tres integrantes de Kadavar, antes de continuar con la larga y variada “Black Sun”, que es uno de sus temas más cautivadores e intensos, que levantó una gran ovación. Para finalizar, la pegadiza “Come Back Life”, con ese riff de guitarra que conduce el tema y que fue coreado por buena parte del público. Sin duda, otro conciertazo que vimos en el Graspop Metal Meeting y que el público supo agradecer en forma de una gran ovación.
El problema de los grandes conciertos es que se solapan bandas, horarios… Esta circunstancia la vivimos con Kadavar y Obituary, a los que pretendíamos ver entre 20-30min. No fue así, porque entre que salimos de una carpa y nos pudimos desplazar a la carpa del Marquee para ver a Obituary, transcurrió más tiempo del deseado y solo pudimos ver el final, dos únicos temas, que a juzgar por la calurosa reacción del público debió ser un conciertazo y la ovación al final del concierto duró un tiempo más que razonable.
Tras una pausa para cenar, esperamos en la carpa del Marque para vivir en acción a la formación noruega de Black Metal, Satyricon con su show basado en su álbum “Nemesis Divina”, del que en este año se celebraba el veinte aniversario de su edición y que iban a interpretar íntegro.
Se congregó mucha gente para vivir el concierto de Satyricon, en una carpa que es ideal para vivir un concierto de esta magnitud y exclusividad. Tras la pertinente intro, que nos iba a meter en el grandilocuente mundo de Satyricon “The Dawn of a New Age (Apoptygma Berzerk)”, arrancó el concierto con “The Dawn of a New Age”, con un Satyr como autentico protagonista y frontman en todo momento de su show. Satyr muy polivalente a las voces, guitarra y movimientos en el escenario, que supieron crear la magia suficiente para ganar a un público entregado con su música. Atmósferas densas y cargadas como “Forhekset”, que combinaban con pasajes más tétricos y crudos como “Du Som Hater Gud”. Después del concierto, alguien comentó que no sonó muy bien, pero desde nuestra posición, todo se escuchó con mucha nitidez y sin problema.
El momento cumbre del repaso a su álbum clásico vino con su tema homónimo, “Nemesis Divina”, un clásico de la banda, que junto a la interpretación de otro clásico contenido en el álbum “Mother North”, puso cierre al capítulo del repaso de tan magnífico álbum, para dar paso a su set a temas clásicos también de Satyricon, como “Black Crow on a Tombstone” o el propio “K.I.N.G.”, que cerró un show especial, no solo por el contenido, también por la ejecución y el ambiente que vivimos en la carpa.
No pudimos ver todo el show de los enigmáticos Ghost, ya que es imposible desdoblarse, pero pudimos ver casi la mitad de su concierto en el Mainstage 2. Ghost tiene una numerosa legión de seguidores y así se vio en Bélgica, con un recinto muy pendiente de sus evoluciones.
Comenzamos a verles a mitad de su clásico “Year Zero” de su Segundo álbum “Infestissumam” con esa magia y esos coros que le dan ese toque misterioso y épico, que contagia tanto a los seguidores de los de Papa Emeritus III, que una vez más acaparaba la atención sobre el escenario, que hizo varias alusiones a la Eurocopa en algo que nos resultó extraño, pero cada maestrillo tiene su librillo.
Para muchos temas como “He Is” o “Absolution” ya son himnos, por sus melodías contagiosas que saben arrastrar a sus fieles y que por lo que se vio en Bélgica, siguen creciendo y subiendo cada concierto que dan.
La noche empezaba a caer, las nubes amenazaban el recinto. Los siguientes en aparecer en el Mainstage 1 eran los norteamericanos Slayer, que este verano van a conocer buena parte de los festivales de Heavy Metal en Europa.
No hacía muchos días que vimos a Slayer en el Sweden Rock Festival y nos encantaron y no podía ser menos en el Graspop Metal Meeting. Con una puesta en escena igual que en Suecia con sus grandes telones, los amplificadores, las cadenas de Kerry King y un Tom Araya con un aspecto descuidado, pero algo más arreglado que en Suecia.
Esperábamos muy pocas novedades y así fue. Con un repaso breve a su última obra, del que solo hicieron dos temas, la inicial “Repentless”, que también dio nombre a su lanzamiento y casi a mitad de show el otro tema “You Against You”. El resto del show de Slayer fue un repaso a su ya extensa y clásica discografía, con mayor peso de temas de álbumes como “Seasons in the Abyss” o “Reign In Blood”.
Con Gary Holt tomando cada vez mayor protagonismo, donde la mayoría de los solos llevan su marca, son Kerry King y Araya los verdaderos protagonistas. Con Kerry King siempre con su gesto imperturbable y centrado en su trabajo. Tom Araya algo más hablador, pero sin llegar a los extremos de Dee Snider, era el portavoz de la banda y aunque su voz no está para grandes excesos, si defiende los temas clásicos con gran dignidad.
Los momentos donde llegan los clásicos de Slayer como “War Ensemble”, “Mandatory Suicide” o “Dead Skin Mask”, por poner un ejemplo, son los momentos donde la gente parece reengancharse a su show. No podían faltar las referencias al señor Jeff Hanneman, también en forma de gran telón. Momentos mágicos una vez más con temas como “South of Heaven” o “Raining Blood”, que anticipaban el final, que como es clásico en Slayer queda para su brutal “Angel of Death”, que puso fin a otro concierto intenso de los americanos.
Llegaba el turno de Nightwish, como uno de los platos fuertes del día. Como no los podremos ver en su fecha única en Madrid, era uno de nuestros conciertos fijos del día para medir el estado de salud de los finlandeses y ver como respondía su magnífica vocalista Floor Jansen. Su estilo levantó comentarios contrapuestos, pero lo que si es cierto que su voz estuvo a la altura de la medida del espectáculo.
Un show algo más corto del habitual, pero con presencia de la mayoría de los trabajos de los finlandeses, con Floor y Tuomas Holopainen compartiendo protagonismo sobre el escenario, con unos Marco Hietala soberbio al bajo y coros y participando del espectáculo y Emppu Vuorinen my bien a la guitarra.
La lista de temas fue variada con la inicial “Shudder Before the Beautiful” de su última obra de de estudio “Endless Forms Most Beautiful”, donde Floor ya empezó a levantar los primeros comentarios, pero donde su voz rápidamente ganó a todos. Todo combinado con una iluminación variada y enriquecida por los cañones de fuego. El teclado sonaba muy grandilocuente, creando esos pasajes épicos tan característicos de los finlandeses.
La representación más clásica vino de los temas de su álbum “Once”, con dos temas como “Nemo” y “Ghost Love Score”, que levantaron pasiones, como otros cortes como “I Want My Tears Back” o la final “Last Ride of the Day”.
Los finlandeses presentan un show muy sólido, basado en grandes temas, con una gran interpretación y comunión con sus seguidores, pero donde la pirotecnia, la iluminación y el fuego forman parte de su espectáculo, como recurso muy positivo y que da mayor realismo a su presentación.
Después de lo que vimos en el Graspop Metal Meeting, sabemos que el próximo show de Nightwisth exclusivo en Madrid del próximo mes de septiembre será un gran espectáculo.
Con un ambiente climatológico frio, donde la lluvia volvía a ser protagonista, se presentaba de nuevo Volbeat al festival belga. Una gran entrada en el recinto, todos frente al Mainstage 1 congregados para vivir la presentación de los daneses, que pocos días antes habían presentado su último álbum “Seal the Deal & Let’s Boogie” y del que esperábamos oír nuevos temas en el Graspop como así fue. Los Volbeat son de esas nuevas bandas que han conseguido un status superior, capaces de llenar grandes recintos y levantar expectación por donde vayan.
Con todo ello y la lluvia presente, los primeros acordes del “Born to Raise Hell”, en versión de Motörhead anticipaba la salida de Volbeat, que abrieron con “The Devil’s Bleeding Crown” de su última obra como novedad antes de continuar con un remix de tres canciones “Heaven nor Hell / A Warrior’s Call / I Only Want to Be with You” que mostraba la versatilidad de los daneses.
Como novedad pudimos también ver en acción a Boye Larsen, el nuevo bajista de la banda, más austero que su antecesor, pero donde el sonido de la banda no se resintió para nada. Rob Caggiano y sus intervenciones solistas cada vez toman más protagonismo, pero la banda es Michael Poulsen, ya que la gente sigue todos sus gestos, su particular voz, sus cambios de guitarra, las baladas y con un estilo sobrio, pero efectivo es el alma sin duda de la banda.
Cuando llegaban los clásicos como “Guitar Gangsters & Cadillac Blood” siempre levantaban más expectación y aplausos, pero en líneas generales todo su concierto fue muy seguido. Los temas nuevos como “The Gates of Babylon” o “Goodbye Forever” fueron muy bien recibidos, casi tanto como los más conocidos como “Fallen” o “Doc Holliday”.
Pero aún quedaban más Bises, el público quería más, poco importaba la lluvia, donde aparte de temas más clásicos de Volbeat como “Still Counting” o “Radio Girl”, pudimos escuchar de primera mano un corte nuevo como “Seal the Deal”, directo, divertido y muy en la línea de lo que habitualmente nos ha ofrecido Volbeat. El final llegaba con “The Mirror and the Ripper”, con su endiablada melodía y con su contagioso estribillo que fue el cierre perfecto a este completo show de los daneses en Graspop.
Una vez finalizado el concierto de Volbeat, iniciamos nuestro peregrinar por los campos de Bélgica en busca de nuestro vehículo, que han sido positivos, ya que hemos conocido partes del festival que no habíamos visto en todas nuestras visitas. Es bonito conocer un tanto la trastienda y toda el movimiento que genera un festival de esta magnitud.
Lo sentimos, pero las fotos han sido tomadas desde el público. Hemos tenido pocas facilidades de la organización para poderos ofrecer las mejores fotos posibles y en las mejores condiciones, pero este año la organización ha sido restrictiva y solo ha concedido accesos a las fotos a unos pocos. Para el año que viene seguro que mucho mejor.
Hemos publicado las fotos del Graspop Metal Meeting 2016 en nuestra página del Facebook. AQUÍ
- Crónica y fotos: gema@metaltrip.com & javier@metaltrip.com
- Fotos: Graspop Metal Meeting
















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