Este finde teníamos una cita con unas suecas, bueno, mejor dicho que teníamos una cita con unas bandas suecas de lo mejorcito, Bullet, Sabaton y los inconmensurables Hammerfall.
Empezó la odisea el día en que me dijeron o yo lo oí mal que el conciertazo era el día 5 de Marzo, o sea, el jueves – salí pintando desde el curro y lo único que comprobé en Internet fue el sitio pero no miré de nuevo la fecha. Qué pasó? – pués pasó que hice el primo presentándome un día antes en la Riviera, con un frío que nos quiero ni contar y allí evidentemente no había ni Sabaton, ni Hammerfall ni Dios. Después de hacer el bobo me confirmaron que era el día 6 – o sea, viernes y en La Riviera. Vale, pués hasta mañana.

Al día siguiente, otra vez sal del curro corriendo y cual es mi sorpresa que me mandan un mensaje urgente diciendo que me vaya a coger sitio que el concierto era en Pinto, después de la bobada del día anterior no me lo creí, cómo iban a tocar los Hammerfall en Pinto? – si pone en la Riviera – pués después de buscar un sitio con Internet me veo que lo han cambiado a una sala donde hace muchos años tocaron los Saxon y que se llamaba la Corte, ahora se llama de otra manera y no está precisamente al lado de mi casa. Total, que cuando llegué al susodicho sitio (que está en medio de un polígono de lo más oscuro y sin una indicación de por dónde es ni se entra ni ná) ya habían tocado Sabaton y Bullet por lo que para mi pesar no os lo puedo contar.
El ambiente fuera era de lo más desanjelado que he visto. Había varios autocares un poco retirados del sitio que había tenido que poner la Organización para traer y llevar a los fans porque no hay nada que te lleve a dicha discoteca. Tengo que decir encima que nada de quedarte por allí merodeando o de charla con los colegas porque puedes tener un problema si no eres de la chusma que va por allí a menear el esqueleto y la nariz. Cuando llegué había como ¾ de entrada y justo salieron a escena la banda sueca de Goteborg, Hammerfall.

Aclamados como pocos, los templarios salieron con ganas de agradar ya que me imagino lo que habían flipado con la historia del cambio de sala producido por la mañana del día del concierto. No pararon de agradecer a los fans el haber ido hasta allí a verles ya que tocaban casi en Madrid, se les veía como muy entregados. Joacim estaba vestido de medio mariscal del ejército al principio, con una chaqueta en plan general del ejército sureño aunque le duró unos temas sólo ya que luego se cambió el tema por una blusa negra y roja. Todos iban conjuntados de rojo y negro. Oscar en su línea, todo tirillas, se ha teñido muy moderno el de rubio y se ha quitado esas muñequeras altas de los bracitos esos que me tiene. El resto, normalitos, sin mucha pinta extraña. Desde donde yo estaba el sonido desde el primer tema era muy bueno, luego cada vez iba a mejor lo cual fue un gustazo y hay que dar un sobresaliente a la sala porque nos hizo disfrutar a todos de una nitidez a la cual desgraciadamente no estamos muy acostumbrados por aquí. Cómo sonaban las guitarras, una pasada, cómo sonaba la batería, impresionante, los teclados, todo, genial. Notable alto.
Además de contar con un sonido buenísimo, los Hammerfall se trajeron un montaje de lo más guapo. Con su cartel de fondo obligatorio con la portada del nuevo trabajo, No Sacrifice No Victory, pusieron luces por todos lados. Además se trajeron de esos pequeños cañones de luz situados a los lados y en la parte media del escenario que se movían al son de la tralla de los suecos y le daba más marcha todavía al asunto. Muchas bandas cobran mucho más pasta y no te traen ni la mitad del equipo que llevaban estos tíos. Muy bien. Así se ganaron que desde el primer tema, Punish and Slave, el público no paró de corear Hammerfall, Hammerfall con los brazos en alto saludando a los guerreros templarios. Joacim se encontraba muy a gusto en el escenario y demostró mucho aplomo y bastantes más ganas de cantar, agradar y más salero que el último espantoso concierto que dieron en el Sweden de hace unos años. Cantó muy bien, es más los he visto muchas veces y nunca le había oído así, lo único que no me gustó fue el abuso de echoes que tuvo durante todo el concierto y que para mi gusto alargaba demasiado el final de los temas sin necesidad. Estuvo muy simpático y tengo que reconocer que ha sido la vez que más me ha gustado de todas.
Mención especial al nuevo guitarra, Pontus Norgren, simplemente se sale. No hay palabras para comentar nada de este nuevo súper hacha de la guitarra. Flipados nos traía a todos, con la bocaza abierta nos dejó. Qué manera de tocar, qué tío más bueno. Unos punteos, unos riffs, una velocidad el tío y luego una dulzura tocando en las baladas. Muy completo y muy compenetrado con Oscar al que le da siete mil vueltas. Qué bien le ha sentado a Hammerfall el cambio de formación. Buenísimo el Pontus este.

Hasta el tercer tema, Blood Bound no dijeron el buenas noches Madrid pero ni falta que hacía porque lo que salía del escenario era simplemente del mejor Power Metal que hacía tiempo que no oía, todo el mundo saltando y bailando a lo jebi como locos porque vaya tralla. Cuando se oyó el sonido de la moto que introduce al Renegade, la sala se caía – todos cantando y haciendo los coros a Joacim que estaba bastante flipado por la calurosa acogida. Comentaron que estaban muy contentos de tocar «casi» en Madrid y que habían pedido al promotor que no se iban a ir sin tocar aquí (lo cual arrancó muchos aplausos) y que esta noche allí no había bakalao ni rave ni cosas de esas que pululan por allí normalmente. Simplemente Heavy Metal muy bien tocado.
Estuvieron todo el rato cambiándose de posición en el escenario, no hay rivalidades entre Oscar y el nuevo, Pontus, ya que el tirillas se retiraba al lado derecho del escenario intentando pasar desapercibido dejando a su nuevo compañero guitarrear de una manera impresionante. Se compenetraban muy bien en los coros, hubo muchas posturitas tipo Judas en Breaking the Law (eso es muy Hammerfall) y mucho buen rollo dentro del grupo haciendo que se transmitiera al público y todo el mundo se lo estaba pasando de miedo. Lo único vuelvo a repetir que no me gusta es el abuso de las nuevas tecnologías ya queda demasiado enlatado, me explico, no me gusta el eco de la voz de Joacim y no me gustaron algunas partes que me dio la impresión ue estaban pregrabadas – yo pago por oir lo que están haciendo ahora, no lo que hicieron, lo enlato y te lo cuelo.
Joacim comentó que quería que saliéramos todos con el cuello escacharrao y dolorido de tanto hacer el headbanguer y la verdad es que salimos todos así, mucha melena al viento se veía al son de los acordes del Hallowed by My Name (no confundir, se parece pero no es), este tema es del nuevo álbum y es muy a lo Black Sabbath, muy denso. Nada que ver el Heeding the Call y el Glory to the Brave que era juerga y un tal desenfreno metálico que llevó a que uno de los contentísimos fans le lanzara a Joacim una camiseta en tol jeromo, pero nada, se devuelve al respetable y ya está. Este dio las gracias a las otras bandas suecas por haber tocado tan bien allí y pidió al batería Anders Johansson que se marcara algo. Por cierto, este llevaba su nombre grabado en los dos bombos grandes de su kit de batería. No digo lo malo que fue su solo porque sería alabarle. La última parte la podía haber hecho yo y no me he sentado en mi vida en un batería – era una sucesión de pom pom pom pom sin gracia. Bueno, que no lo vuelva a hacer por su bien y porque nosotros aquí aguantamos de todo pero como lo repita, por ahí fuera de los Pirineos le pueden tirar algo y con razón.
En una de las partes instrumentales que corrían sobre todo a cargo de Pontus y de Oscar, Joacim se plantó en la derecha del escenario, también muy desapercibido contemplando lo bueno que es su último fichaje, también se quedó flipado cuando vio como una muleta era levantada al son de los maravillosos acordes de Power Metal que salían del escenario. Muy gracioso el detalle.
Después de presentar a la banda y de llevarse todos una ovación tremenda, tocaba el turno de poner las luces en todo violeta, y de tocar las más dulces melodías tranquilitas por lo que se marcaron una balada con Joacim sentado y Pontus con dos guitarras, muy curiosos, nunca lo había visto, una encima de otra y las iba alternando como podía. Quedó muy bonito pero la basca lo que quería era caña y para eso después de la tranquilidad no viene la calma por lo que se marcaron el Riders of the Storm en el cual terminaron todos menos el batería saltando como locos y nosotros más.

Ya llevaban una hora y media casi y aquello ya iba acercándose al final. También tuvieron los Hammerfall tiempo para disculparse porque no habían aparecido en la tienda de discos para la firma, eso confirma que esta visita suya ha sido un cúmulo de cambios y cosas raras que esperamos no se vuelvan a repetir. Por qué siempre pasa aquí? – por ahí fuera nunca pasa nada. Pués para que les perdonáramos el plantón, tocaron el Let the Hammer fall y ya se nos pasó el cabreo a casi todos (alguno habrá que todavía esté enfadado y con razón).
Ese fue el final de una noche inolvidable, tanto por tanto cambio y faena (porque irte tan lejos es una faena, sobre todo para volver) pero maravillosa musicalmente.
Un conciertazo, una pasada y un espectáculo de los que te hace salir todo contento sobre todo cuando te esperas lo mismo de siempre y te sorprenden muy gratamente. Muy bien Hammerfall, esperemos que en Barcelona se hayan portado tan bien.
By rocio@metaltrip.com /// http://www.metaltrip.com/ /// http://www.metaltripshop.com/ /// www.myspace.com/metaltrip




1 comentario
markitos_powers
Totalmente de acuerdo con el comentario del concierto. Solo añadir que la información que se dio en diversas webs sobre como llegar no era del todo correcta y mas de uno nos quedamos colgados en Pinto por falta de un medio de transporte para volver. Menos mal que al final hubo suerte, casi me veo durmiendo en el parque