Justo un año después de lanzar su debut discográfico con versiones del mundo metal/rock, las gemelas Camille y Kennerly Kitt volvieron a la carga con otro disco repleto de los mejores hitos musicales bajo un arreglo arpístico exquisito. Con algo más de variedad en las bandas escogidas, esta constancia creativa y el cuidadoso sonido que se pone en el aspecto técnico de la ejecución hace que volvamos a sentirnos inmersos en un ambiente digno de los mismos dioses, tanto en el paraíso como en el infierno.
Al igual que en el anterior álbum, la apertura corre a cargo de una versión completa del tema «Dance of Death», lo cual vuelve a enseñarnos que las señoritas Kitt tienen una predilección absoluta por Iron Maiden. Algo más de distorsión notamos en este trabajo, pero sin llegar a interferir con el sonido orquestal propio de un arpa. Rápidamente se nos pasa a una de las canciones míticas del rock histórico, «Hotel California» de Eagles. Una tributo a una leyenda de un motel americano y que las Harp Twins hacen que cobre vida. Con los pelos de punta, la musculatura enseña un poco de pecho con un breve toque de «Eye of the Tiger», puesto que entrenar sin el clásico de Survivor sería una decepción para el mismísimo Rocky. Con baladas como «The Unforgiven» de Metallica y «Every Breath You Take de Police», Camille y Kennerly se engalanan de un sonido basado en arpegios y acordes tan nítidos que podemos verlos flotar en al aire, aislados en la soledad como hojas mecidas por un viento errante… Los propios artistas deberían estar orgullosos que sus composiciones hayan caído en la influencia arpística clásica.

Si no habíamos tenido suficiente con leyendas musicales, The Animals aparece en la mitad del disco con su famoso tema «House of the Rising Sun», donde vuelve a haber una repartición de la voz y la melodía sin separación alguna. El virtuoso tito Mustaine puede que no esté al tanto de que su aclamada «A Tout le Monde» tenga una versión orquestal dual, y en caso de ignorancia, que le dé una escuche a las Harp Twins y llore de emoción. A diferencia del anterior, la señorita Amy Lee de Evanescence y el extravagante Marilyn Manson sí alabaron los increíbles covers de «My Immortal» y «Sweet Dreams», los cuales nos encariñan al punto de sentir algo más que admiración por las Harp Twins. En la misma línea, «Rhiannon» de Fleetwood Mac resuena en una multitud de graves que contrastan con el tono claro y agudo del arpa principal. Sin embargo, la locura juvenil invade a las gemelas Kitt bajo la influencia del maestro de maestros, Ozzy Osbourne, cuyo clásico «Crazy Train» hace que Randy Rhoads sonría desde la tumba a favor de la perfección musical conseguida por ellas.
Poniendo el ojo en el power metal europeo, Harp Twins versiona el famoso tema «The Bard’s Song» perteneciente a Blind Guardian. Una demostración del poder vocal de Hansi pero en base de arpa… ¡Brutal! De igual manera se describe el cover «Carry On Wayward Son» de Kansas, la cual no defrauda gracias a ese toque singular de ternura y mimo que Camille y Kennerly dan en toda la interpretación; como si ellas hubieran compuesto la canción. Finalmente, gruesas lágrimas del alma saltan de los oídos cuando el álbum acaba con la música de Journey y “Don’t Stop Believin” que, en hipotéticas palabras del cantautor Steve Perry, provocaría un inesperado auge del rock, superando a todos los estilos artísticos existentes. Otra prueba más de que Harp Twins nacieron para vivir ligadas al arpa.
TrackList
- Dance of Death (Iron Maiden)
- Hotel California (Eagles)
- Eye of the Tiger (Survivor)
- The Unforgiven (Metallica)
- Every Breath you Take (The Police)
- House of the Rising Sun (The Animals)
- A Tout le Monde (Megadeth)
- My Immortal (Evanescence)
- Sweet Dreams (Marilyn Manson)
- Rhiannon (Fleetwood Mac)
- Crazy Train (Ozzy Osbourne)
- The Bard’s Song (Blind Guardian)
- Carry on Wayward Son (Kansas)
- Don’t Stop Believin’ (Journey)
- Hotel California (Eagles)

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