Un año más estábamos en Hellfest, y como ya habéis podido leer en las primeras impresiones, el Festival francés se está posicionando a la cabeza del circuito veraniego de festivales en Europa. Ya en la entrada se notaba que este iba a ser un año complicado para moverse entre escenarios, así que tocaba elegir, y por desgracia, perderse demasiados grupos, incluso alguno de los elegidos.
Tras una rápida visita a la zona de Merchan, que presentaba una cola kilométrica, menos mal que teníamos amigos en la parte de delante de la cola, tocaba ponerse manos a la obra y ver que nos podían ofrecer los grupos del día. De camino al escenario principal nos topamos con la banda francesa LENG TCH´E, que iniciaba su descarga en el escenario The Altar, empezando fuerte, con el vocalista bajando al público y creando los primeros pogos en la carpa. Pies el polvorosa, pues Sylosis ya habían empezado en los escenarios principales.
Llegamos sin muchos problemas cuando SYLOSIS iniciaba “Fear the World”, segundo tema de su actuación. Su Thrash Metal con toques progresivos y de Death Metal melódico, es muy efectivo en directo, y ya a esas horas, pasado el medio día, congregaron a bastantes asistentes. “Mercy” cayó como un trueno, para ir dando paso a cortes llenos de calidad, mientras el sol descargaba sin piedad un calor sofocante, que obligaba a meterse bajo los grifos de agua cada dos por tres. Poco más de media hora de actuación, de uno de esos grupos de los que siempre sales contento. Terminaron su actuación con “Empyreal” y se despidieron agradeciendo a los valientes que empezaban a coger color (y punto de cocción) enfrente del Main Stage 2.
Sonaron muy bien, a pesar de que los bajos y el bombo rajaban demasiado. Lo cierto es que en esta edición, el sonido ha sido un quebradero de cabeza para la organización, porque, si bien es cierto que estaba mucho más alto que en otras ediciones, ha habido muchos fallos de sonido. Eso no les pasó a Sylosis, por suerte. El vocalista supo prever lo que les esperaba, y salió a cantar con una gorra. Sylosis no es un grupo al que le puedas pedir demasiado movimiento, y menos en condiciones de más de treinta grados, pero musicalmente, siempre es un privilegio deleitarse en las notas de grandes temas como «All Not Well».
Este es el setlist que Sylosis tocó en Hellfest:
- Dormant Heart
- Fear the World
- Mercy
- Servitude
- Leech
- All Is Not Well
- Altered States of Consciousness
- Empyreal
Los siguientes en tocar en el Main Stage 1 eran THE QUIREBOYS, una de las pocas propuestas más glamies del evento. Salieron, tocaron y se fueron. Así de simples y directos. Tenía curiosidad por ver que podían ofrecer estos supervivientes del Glam Rock de los 90, y la verdad es que ya con el segundo tema me aburrieron sobre manera. A pesar de las ganas que le ponía el vocalista, que incluso obsequió a las primeras filas con la rosa (de plástico) que llevaba en el bolsillo de la camisa, el grupo sonó plano, con excesos de bombo y bajos, perdiéndose las guitarras en un batiburrillo sonoro, algo que por desgracia, fue una constante en los escenarios principales.
Tras escuchar “Mona Lisa Smiled”, “Hey You” y “Whippin Boy” decidimos que habíamos perdido ya suficiente tiempo con este grupo y nos dirigimos al Valley donde pasadas las dos de la tarde tocaban TRUCKFIGHTERS, primera propuesta Stoner del día para nosotros.
Fue un gran acierto irnos al Valley, porque el trío dio un conciertazo, muy activo y lleno de energía, que nos sacó del letargo al que nos habíamos visto sometidos en el escenario principal. El primer cañonazo, “Mind Control”, ya metió en el cuerpo de la gente, que abarrotaba la carpa, una dosis de buena energía, buen rollo y sobre todo, buena música. No bajaron en ritmo ni un segundo, tocando tema tras tema sin descanso, con el bajista en cueros (sin camiseta sólo, no nos asustemos) y pegando saltos, corriendo de un lado a otro del escenario. “Manhattan Project” trajo una pequeña calma, pero era sólo el centro del huracán, pues sin dar tiempo a respirar, “Warhead” y “The Chairman” pusieron patas arriba al público. Lo malo de los festivales es que si te gustan grupos de una talla menor a los cabezas de cartel, terminas con ganas.
«Monte Gargano» invitó al público a cerrar los ojos y dejarse llevar por los sonidos crudos de la guitarra y una voz que te transportaba a otras realidades, donde girar el cuello con los ojos cerrados y navegar en los riffs incesantes era todo lo que querías hacer. Muy buen directo el que dio Truckfighters en el festival francés, no dejando en ningún momento de tener claro que tocaban poco tiempo, y había que aprovecharlo al máximo. Con “Desert Cruiser” terminaron una actuación deliciosa, y tocaba correr, pues empezaban ARMORED SAINTS en el escenario principal.
Este fue el setlist de Truckfighters en Hellfest:
- Mind Control
- Manhattan Project
- Warhead
- The Chairman
- Monte Gargano
- Helium 28
- Desert Cruiser
ARMORED SAINTS ponían el punto de Heavy Metal en el primer día de festival, clásico y sin florituras. El espíritu del Heavy Metal más Thrashero sobrevoló Francia durante los poco más de cuarenta minutos que duró la actuación, con su vocalista poniendo toda la carne en el asador.” Con March of the Saint” el grupo ya estaba en su salsa, interactuando entre ellos y no dejando de moverse de un lado al otro del escenario. Atrás quedó la melena del vocalista, pero no la actitud. Ya en el tercer tema hicieron la pose él y el guitarrista en uno de los extremos del escenario, con el guitarra en el suelo bordando el sólo de “Nervous Man”.
Un crudo riff y la batería a pleno rendimiento eran la carta de presentación de “Pay Dirt”, sin duda el tema que más me gustó en directo, pues la fuerza que tiene puso el punto de Metal clásico que necesitaban mis venas. “Mess” no se quedó atrás, y entre el público se podían ver varios “air guitars”, y como no, un incesante crowsurfing, una de las lacras del festival galo. “Reign of Fire” encarrilaba el concierto hacia su inevitable final, que llegó con “Can You Deliver”, en uno de los conciertos más entretenidos del día.
El setlist de Armored Saint fue:
- Win Hands Down
- March of the Saint
- Nervous Man
- Pay Dirt
- The Pillar
- Mess
- Last Train Home
- Left Hook From Right Field
- Reign of Fire
- Can U Deliver
SODOM tomaban el relevo en los escenarios principales y se marcaban otro de sus conciertos efectivos, directos y contundentes. Ni una sola de las veces que he visto a Sodom me he quedado frío con ellos. Una pequeña marcha marcial dio el pistoletazo de salida a la sesión instructiva de dar cera pulir cera a la que la banda nos tiene acostumbrados, con un primer trallazo de la mano de “Among the Weircong”. El peso de la actuación lo llevaba el guitarra, que no paraba de moverse y hacer caretos, tirando púas sin parar al público. La simpatía es marca registrada de la formación, y todos y cada uno de sus miembros estuvieron de diez en Hellfest.
“Christ Passion” desencadenó la tormenta entre los asistentes, que a esa hora ya habían convertido el recinto en un hervidero y la zona de conciertos en un campo de batalla y una ola incesante de surferos. Con un calor que parecía no querer abandonar el recinto, la gente no dejó de montar pogos. Con Sodom se notó una de las mejoras del festival, pues el año pasado en grupos de tanta tralla era como una tormenta en el desierto, una nube de polvo que no se podía ni respirar. Este año ni atisbo de ella, lo que es de agradecer y lo que hizo que la gente no cesara la batalla campal hasta el final del concierto.
El concierto llegó a su fin con “Stigmatized” y “Remember the Fallen”, dejando las ganas de ver más y mejor. Empezaban los platos fuertes del día, y Sodom no iban a ser menos.
El setlist de Sodom fue:
- Among the Weirdcong
- Outbreak of Evil
- Surfin’ Bird / The Saw is the Law
- Christ Passion
- Sacred Warpath
- Sodomy and Lust
- City of God
- Agent Orange
- Stigmatized
- Remember the Fallen
Era el turno de MOTORHEÄD, y también el turno de comprobar la masificación en el recinto, llegar a una distancia aceptable para ver las pantallas resultaba una odisea. Llegar más cerca… o crowsurfing u olvidarse. Con el recinto abarrotado, un calor que quitaba el aire y una expectación que sobrevolaba entre la gente, Lemmy y su tropa salieron al escenario bajo la mítica frase de “We are Motorheäd and we do Rock and Roll”. Con esa sentencia empezaba el concierto con “Shoot You in the Back”, el inicio de una realidad: la edad no perdona a nadie.
Lemmy ha sufrido a lo largo del último año varios problemas de salud, y quien tenga abuelos lo podrá haber comprobado, cuando la edad te atrapa, de un mes a otro, la persona envejece una barbaridad. En el caso del mítico frontman, eso fue una realidad en Hellfest. Su presencia sigue imponiendo el respeto de un nombre (y de un hombre) que lleva dentro de un escenario toda su vida, pero ya se le notan los años, y esta vez, acentuado por los problemas de salud por lo que ha pasado. “Stay Clean” fue el momento en el que Lemmy se vio superado por el calor, y con una cerveza en la mano, se evidenció el peso en la salud, con un tembleque en la mano, que a mí personalmente, me provocó ternura. Ahí está esta leyenda, parada sobre un escenario, ante miles de personas, tocando como los ángeles, cantando algo peor que antaño, pero ahí está, disfrutando de lo que hace, hasta que el cuerpo aguante. Si tiene que caer, lo va a hacer sobre un escenario, y no nos engañemos, lo hará con una sonrisa en los labios.
Su concierto fue de más a menos, y tras “Over the Top”, el sólo de guitarra dio un pequeño descanso. El concierto estaba pensado para esos descansos, pues tras tres temas más, después de “Doctor Rock”, el sólo de batería dio un nuevo respiro. Se acercaba el final, y el grupo recuperó “Orgasmatron”, un tema que hacía años que no tocaban en directo. El final de su actuación llegó con las archiconocidas “Ace of Spades” y “Overkill”, dejando claro que quien tuvo retuvo pero que el tiempo no perdona a nadie, ni siquiera a los dioses.
El setlist de Motorheäd fue:
- Shoot You in the Back
- Damage Case
- Stay Clean
- Metropolis
- Over the Top
- The Chase Is Better Than the Catch
- Rock It
- Lost Woman Blues
- Doctor Rock
- Orgasmatron
- Going to Brazil
- Ace of Spades
- Overkill
Llega el turno de LAMB OF GOD y es que no puedo dejar de deshacerme en elogios hacia ellos. Los de Richmond, Virginia (como bien les gusta recordar en todos sus shows) son famosos por dar unos recitales apabullantes y así lo volvieron a demostrar. Son una máquina de guerra engrasada al milímetro gracias a la maestría de los hermanos Adler a la batería y a la guitarra respectivamente, John Campbell y sus barbas mesiánicas a los mandos de las cuatro cuerdas, Mark Morton que no falla un acorde como guitarra solista y uno de los frontman más en forma de la actualidad, el señor Randy Blythe que no para quieto un momento. Como friki que soy, venía con la lección aprendida al verme en streaming el directo que dieron en el festival alemán del Rock am Ring de hace unas semanas. Pero como en Hellfest gozaron de más tiempo para gozo del personal, de poco sirvió tener el setlist grabado en la sesera. Como es habitual en ellos, al inicio descargaron de seguido sus dos temas más reconocibles de su anterior trabajo “Resolution”, que no son otros que “Desolation” y “Ghost walking”.
Tras estos dos temas opté por ponerme un poco a cubierto porque los breakdowns y las pogos eran de tal salvajismo que mi integridad corrió serio peligro. A continuación dieron paso a la primera novedad tocando “512”, tema del que acababan de publicar su videoclip oficial como adelanto de su inminente nuevo disco. Luego nos llevaron de la manita a lo más profundo del infierno con “Walk with me in hell”, seguido de dos pepinazos descomunales: “Ruin” y “Set to fail”. Esto ya estaba que ardía y volvieron a descargar otro tema nuevo, “Still echoes”, que fue el primer adelanto de su nuevo trabajo y que parecía que el respetable se tenía bien aprendido. A partir de aquí empezaron a caer todos los clásicos uno detrás de otro: “Hourglass”, “Now you´ve got something to die for”, “Laid to rest”, “Redneck”, con el que se montó un circle pit que fue como para caerse de espaldas, y el broche final con su ya eterno “Black label”. En conclusión, un setlist perfecto con la inclusión de sus dos nuevos singles, un sonido atronador y un grupo que sigue dando lecciones encima del escenario. Chapó para los corderos de dios.
El setlist de Lamb of God fue:
- Desolation
- Ghost Walking
- 512
- Walk with Me in Hell
- Ruin
- Set to Fail
- Still Echoes
- Hourglass
- Now You’ve Got Something to Die For
- Laid to Rest
- Redneck
- Black Label
Llegados a este punto, el primer día de Hellfest estaba resultando fuerte en cuanto a nombre, y llegaba el turno de ALICE COOPER, que ya fue cabeza de cartel en 2010, cuando aún se podía aspirar a verlo de cerca. Esta vez tocó verlo de lejos y en las pantallas, y la verdad sea dicha, fue el concierto más entretenido del día. “Welcome to the Show” sirve para un circo y para Alice Cooper. Tras el torbellino que supuso Lamb of God, el mejor concierto del día de largo, Alice y su espectáculo pusieron el punto circense en el festival.
El concierto lo inició “Department of Youth” y desde ese momento, la calidad fue otra. Sonó genial durante todo el concierto, no dejando su papel de estrella sobre el escenario en ingún momento. Cuando tu ves al príncipe del circo de los horrores, esperas que pase todo l oque pasó en Hellfest. Buen Humor, buena música, temas míticos como “No More Mr Nice Guy” o “Go to Hell”. Pero Alice Cooper siempre es más que sus temas, pues el show es una constante. Desde sus continuos cambios de vestuario hasta sus muertes, todo es entretenimiento para el público.
Con “Welcome to My Nightmare”, se inició le paso a la pesadilla de todo niño, y al jolgorio general. Era el momento de iniciar el show de su hija, la enfermera “novia cadáver”, que se encargó de, con la ayuda de los médicos, ponerle la camisa de fuerza, matarlo por gas, intentar matarlo con la inyección letal, para casi morir ahorcada por el propio Alice Cooper. Como no había manera de cargárselo, tocaba guillotinarlo, uno de los momentos más épicos que se puede ver durante su actuación.
“I Love the Dead” llevaba el concierto hacia su fase final, con la gente coreando el estribillo y el final de una noche entretenida llegando a su epílogo. Siempre es un lujo ver a este showman, a la pedazo de guitarrista que lleva, y a la enfermera, sin duda, que aunque letal, le da un punto más a la actuación de la banda. Con “School´s Out” llegó el final, que para dejar claro que no hacen nada sin que sea apoteósico, se remató con una jam que arrancaba una atronadora ovación del público mientras despedían al gran Alice Cooper.
El setlist de Alice Cooper fue:
- Department of Youth
- No More Mr. Nice Guy
- Under My Wheels
- I’ll Bite Your Face Off
- Billion Dollar Babies
- Lost in America
- Hey Stoopid
- Dirty Diamonds
- Welcome to My Nightmare
- Go to Hell
- Wicked Young Man
- Feed My Frankenstein
- Ballad of Dwight Fry
- Killer
- I Love the Dead
- I’m Eighteen
- Poison
- School’s Out
Toca tomar aliento, tomarse un redbull, recostarse en el césped y esperar a que Five Finger Death Punch hiciesen su aparición estelar. Se han convertido en unas auténticas superstars con todo merecimiento. La expectación era máxima y en cuanto subieron al escenario la gente explotó extasiada al son de “Under and over it”. Empezar con semejante burrada y continuar con “Burn it down” desde luego era más que una declaración de intenciones. Uno de los varios momentos gloriosos tuvieron lugar con “Hard to see”, en el que la gente saltó y coreó el estribillo a voz en cuello. Tocaba volver a la caña con “Lift me up” en la que el frontman Ivan Moody, otro que da gusto ver como se desenvuelve en la tarima, demuestra tener un chorro voz audible de aquí a Australia; y la demoledora “No one gets left behind”. Vuelta a otro momento en el que tocaba dejarse la garganta, “Bad Company”, seguida del mazazo “Burn MF”, en la que Ivan invita al público a gritar con toda la rabia del mundo aquello de “BURN MOTHERFUCKER BURN!!!”.
A continuación, turno para quitarse el sudor de la cara y notar como se te encoge el corazoncito con el baladón de “Coming down”. Acto seguido y para que no nos relajemos, le metieron chicha con “Here to die” y aquí voy a relamerme especialmente con el momento más épico del recital, ya que se marcaron un temazo que a día de hoy jamás hubiese imaginado en sus repertorios: “The way of the fist”. Engorilamiento máximo con esta bestialidad inesperada que, para el que escribe, hizo que automáticamente se convirtiera en un bolazo para el recuerdo. Para finiquitar, “The bleeding”, que siempre sirve como excelente cierre y con el que terminamos de dar el do de pecho. Buen detalle el de los guitarristas Zoltan y Jason y del bajista Chris que se hartaron de lanzar púas al público. Así pues, otro repertorio intachable para una actuación memorable de principio a fin. Quien no acabase medio afónico es que no lo disfrutó como debía. Desde aquí aprovechamos para pedir una gira por salas de la geografía española con ellos de cabezas de cartel. Pero ya. No cabe duda de que a Slipknot se lo estaban poniendo muy pero que muy difícil.
El setlist de Five Finger Death Punch fue:
- Under and Over It
- Burn It Down
- Hard to See
- Lift Me Up
- No One Gets Left Behind
- Bad Company (Bad Company cover)
- Burn MF
- Coming Down
- Here to Die
- The Way of the Fist
- The Bleeding
JUDAS PRIEST eran, a priori, los cabezas de cartel del día junto con Slipknot, pero la verdad es que tocaron más tiempo que los de Iowa y hicieron algo diferente a lo que nos tienen acostumbrados últimamente. No suenan bien, es así, es una dura realidad pero es la verdad. Si nunca has visto a Judas Priest, alucinarías con el concierto que dieron en Hellfest, y más aún bajo esa premisa, pues en el festival galo, sonaron bien. Halford ya no está para muchos trotes, pero en Francia, galopó contra el tiempo y contra todo.
Cuando sonó “War Pigs” de Black Sabbath, ya se notó la expectación en el ambiente, y cuando sonaron las primeras notas de “Dragonaut”, se desató el regreso al pasado. Uno de los padres del Heavy Metal estaba sobre el escenario, y lo mínimo, era hacerles una reverencia. No sonaron como hace treinta años, es obvio, pero no sonaron como hace uno, sonaron bien, Halford aguantó, aunque no llegue a esos agudos que ponían los pelos de punta y el grupo tocó lo que la gente venía a escuchar. ¿Qué más se puede pedir?
Clásico tras clásico, el grupo paseó la historia por el escenario, con grandes temas como “Jawbreaker”, “Breaking the Law”, “Electric Eye” o “Painkiller”. Desde lejos y con el primer bocado del día, el espectáculo es menos, pero son Judas Priest, y quedan pocas oportunidades de verlos en directo. A un servidor no le emocionan, pues pienso que sí, son grandes, pero su tiempo ha pasado, son parte de la historia, inolvidables, pero hay que dar el relevo, porqué sino nos quedaremos sin posibles cabezas de cartel en años venideros.
El setlist de Judas Priest fue:
- Dragonaut
- Metal Gods
- Devil’s Child
- Victim of Changes
- Halls of Valhalla
- Turbo Lover
- Redeemer of Souls
- Beyond the Realms of Death
- Jawbreaker
- Breaking the Law
- Hell Bent for Leather
- The Hellion
- Electric Eye
- You’ve Got Another Thing Comin’
- Painkiller
- Living After Midnight
Tal y como decía anteriormente con Lamb of God, de los enmascarados de Iowa, SLIPKNOT, también venía con su directo del Rock am Ring recién visionado y de nuevo, volvió a haber algunos cambios, más que nada porque en el festival alemán tuvieron más tiempo que en Hellfest y del set tuvieron que eliminar dos temas nuevos que venían tocando últimamente: “Killpop” y “Custer”. Para mí, esta ausencia hizo que el concierto fuese más dinámico y directo al grano. Empezó a sonar la intro “XIX” que da comienzo a su “5º capítulo gris”, seguida en orden correlativo de “Sarcastrophe”. Las oleadas de gente apretujada empezaron a moverse al son de una bola de sonido bastante ininteligible. De seguido cayó el primer clasicazo dela noche con “The heretic anthem” y el sonido seguía igual de mal. Lo que más se escuchaba era el reconocible estribillo coreado por el público de “If you´re 555, then I´m 666!!!”, al cual me uní a berrear contagiado por el entusiasmo colectivo. El sonido empezó a gozar de una mejoría notable a partir de “Psychosocial”, en la que las mareas de gente parecieron asentarse y empezaron a dar paso a los mosh pit, que no cesaron cuando descargaron “The devil in I”, tema que resonó especialmente gordo en vivo. Otro temita nuevo de manos de “AOV” y otro más reposado con el épico “Vermilion”, dieron por finiquitado el primer bloque del show. A partir de aquí se iban a suceder mitiquez tras mitiquez en una oleada de fanatismo nostálgico generalizado. Qué os voy a contar que no sepáis ya. Si la banda se empeña en soltar “Wait and bleed”, “Before I forget”, “Duality”, “Eyeless” y “Spit it out” de seguido, pues la peña se vuelve completamente loca.
Y así pasó. Todo acompañado de unos cuantos chorros de fuego, de los batazos característicos de Shawn Craham, de la ayuda de Chris Fehn a Corey Taylor poniendo unos coros endiablados (junto con sus consabidas masturbaciones a su napia pinochona) y el propio Corey siempre alternando su cercanía con su mala leche y manteniendo sus facultades vocales bien pulidas. Llegados al punto de “Spit it out”, el señor Taylor nos pidió que incásemos rodilla para luego petar saltando como posesos en ese cambio de ritmo en el que gritamos aquello de “Fuck me! I´m all out of enemies!!!”. Después de este subidón, la banda se retiró para luego salir poco después a marcarse unos bises que no engañaban a nadie. La intro numérica de su primer disco homónimo nos ponía en vereda para la recta final: “(sic)” y “Surfacing”. Estas dos salvajadas hicieron que el público exprimiese las pocas fuerzas que ya le quedaban y así finiquitar una actuación que al principio le costó arrancar, pero que para el que escribe, continuó y terminó de manera satisfactoria.
El setlist de Slipknot fue:
- Sarcastrophe
- The Heretic Anthem
- Psychosocial
- The Devil in I
- AOV
- Vermilion
- Wait and Bleed
- Before I Forget
- Duality
- Eyeless
- Spit It Out
- (sic)
- Surfacing
- Crónica: yalinku@metaltrip.com , David Koma (Julianes) y L.S.
- Fotos: Yalinku Photos, L.S y OFICIALES DE HELLFEST.














Sin comentarios