06/06/2014
Día difícil el sábado 24/05 para hacer un concierto en Madrid y más si es de heavy metal. Bueno, lo cierto es que últimamente no va ni el gato a muchos de los bolos que hay de nuestro rollo, y luego nos quejaremos. Mucha gente se preguntaba en los días anteriores cómo no se había cambiado de fecha el de Doro, pero visto el calendario de fechas de Doro, y sin contar con la posibilidad de que hubiera disponible alguna de las salas, la cosa por ese lado se veía harto difícil.
En cambio, desde el punto de vista del promotor, no parecía que hubiera duda alguna, y menos después de ver el aspecto de la sala. Más de cuatrocientas personas daban un gran aspecto a la que muchos auguraban como rotundo fracaso de público. Por suerte los agoreros fallaron.
Rozando la hora del comienzo del evento, entré en la sala, y tras recoger la acreditación, volando para coger sitio en las primeras filas y poder hacer algunas fotillos. Rápido vistazo al merchandising en el que se veían cosas interesantes, como la botella de cava de Doro, que parece que también se ha apuntado a la moda de sacar caldos con su logo como ya han hecho otras bandas como Motörhead, AC/DC o los mismos Iron Maiden.
Por suerte había foso, con lo que no había que molestar en exceso al público del concierto con las consabidas cámaras.
Nulldb
Para abrir boca, los desconocidos Nulldb. A este grupo con nombre de grupo tecno, sinceramente, no les conocía en absoluto. Van en formato de cuarteto y tienen un rollo mezclando heavy metal con unos toques de Rammstein que finalmente sobre el escenario no sonaba nada mal. Es más, a mi y a bastante gente de la sala, les gustó lo que nos ofrecieron.
Otra cosa es la imagen que llevan. Cada uno de su padre y de su madre. El cantante y a la vez guitarra Frank Künlein, heavy metal clásico con camiseta y chaleco de Maiden. El bajitsta Matze Hottinger, con la mitad del cuerpo pintada de blanco y la otra mitad de negro, y el pelito recogido en coleta, como un miembro de la tribu de los Pictos. El otro guitarra, Mischa Matveev con falda escocesa y cazadora de cuero cerrada hasta los topes (con el calor que hacía). Y por último, el batería Fabi Angermüller, con camisa blanca y corbata, así a lo Rammstein.
El caso es que imagen aparte, su propuesta, cantada en alemán, excepto el “Purple Haze” de Jimi Hendrix, gustó y fue un buen aperitivo para lo que luego nos esperaba.
Tocaron temas como “Endzeit” y “Kinder des Zorns”, en el que incluyeron unos segundos de los coros de ‘all we are’ de Doro (por si acaso luego nos quedábamos cortos de los mismos).
Después de que el tiempo para las fotos se hubo terminado, el bajista se quitó la goma del pelo y se desmelenó considerablemente en todos los aspectos, aunque bien es cierto decir que la banda no paraba un momento en el escenario, no es que ese gesto fuera su punto de salida. El peso de la banda lo lleva el cantante y guitarra, dejando en un ligero segundo lugar al bajista de las cinco cuerdas y al otro guitarra.
Su show duró treinta minutos, todo muy puntual, de ocho a ocho y media, y como ya he dicho, si hubieran tocado un poco más, a nadie le habría supuesto un problema, pero allí estábamos a lo que estábamos, y esa media hora quedó muy bien.
Doro
Entre grupo y grupo, vimos pasear por la pasarela de arriba a la banda de Doro y a la misma Doro, la cuál no dudó en saludar a su público, público que está más que enamorado de ella a pesar de que el próximo junio cumplirá ya los cincuenta años.
El motivo de la gira de este año, era el treinta aniversario de Doro en la música, algo que no se acompañaba con un nuevo lanzamiento, sino con una reedición de su última obra. En fin, año y medio después, ahí estaba lista para descargar otra vez su material en el que quizá se incluyeran algunas sorpresas.
A las nueve y dos en punto, salió a escena un personaje, a la postre teclista ocasional de la banda que nos presentó con mucha elocuencia a nuestra ‘metal queen’, e instantes después, arrancó con el clasiquísimo “I rule the ruins”, seguido de “Rock till death” y “Earthshaker rock”. Todo a piñón y sin descanso entre tema y tema. El escenario estaba por completo cubierto por un enorme telón de su última obra que resultaba muy espectacular, y acompañado por un más que presentable juego de luces.
Para “Burning the witches”, Doro se bajó al foso de fotógrafos e iba acercando el micrófono para que las primeras filas se desgañitaran repitiéndolo una y otra vez, después se la ayudó a subir al escenario y siguió con la descarga de “Fight for rock”. Hasta el momento, solo habían sonado temas de Warlock y ya tocaba cambiar.
4“The night of the warlock” fue el primer tema de Doro y a la vez el primer tema en el que se usó teclado con Luca Princiotta, para después decir ‘les quiero mucho’ gracias a su chuletilla en español que tenía en el suelo. Vuelta a Warlock con “Metal racer” y cogiendo un chaleco que le entregaron desde el público. Cómo se lo curra esta mujer para meterse al público en el bolsillo. Algo que no necesita, pues todos estábamos entregados a ella.
El bajista Nick Douglas y el guitarra Bass Mass hicieron los coros en “The night of the warlock”. La primera sorpresa de la noche fue “With out you”, para el que Doro nos pidió palmas y apareció un teclista, justo la persona que la había presentado. La caña se reactivó con “East meets west”.
“Evil” también se podría tildar como sorpresa, pues hacía mucho tiempo que no se escuchaba en directo. A pesar de que me gusta la etapa de Warlock y la suya en solitario, no se puede negar que en solitario, sus temas parece que pudieran perder un puntito de fuerza, aunque como digo, no me dejan de gustar, como pasó con la siguiente, “Burn it up”.
“Für immer” se adelantó mucho en el setlist con respecto a otras giras, y durante la misma, Luca por un lado, y el bajista Nick Douglas, junto con el teclista, se ocuparon de los teclados que había dispuestos a cada lado del escenario. “Out of control” sí que fue la auténtica sorpresa de la velada, remontándonos al año ochenta y cinco, y hablando Doro de esa gran gira que la dio a conocer al mundo junto a Judas Priest. De fábula.
Después llegó el momento, digamos tedioso, pues había que darle cancha al Johnny Dee y su solo de batería. Entiendo que se hace para darle descanso a Doro, pero sinceramente, pasó sin pena ni gloria, dejando matices del “Run to the Hills” y más largo en el tiempo, “I love it loud”.
Antes de continuar con el himno del festival Wacken, Doro se cambio de chaleco cogiendo uno blanco y dio cancha a toda su banda presentando a la misma. Banda que ya se puede decir clásica, pues Nick Douglas lleva veinticuatro años con ella y Johnny Dee veintiuno a la batería. Ahí es nada. Y sinceramente, le dan una fuerza en el escenario que ya la quisieran muchos otros. Se nota que la propia Doro está muy a gusto con los miembros que la rodean y que hay entre todos ellos una química especial. A estas alturas, no puedo imaginarme otro bajista a su lado ni otro batería. Incluso Luca se va haciendo muy familiar. Antes de atacar con el tema, Nick, con una voz de trueno, se encargó de presentar a la propia Doro, que evidentemente, se llevó la ovación más grande de todos ellos. Doro por su parte, nos dio las gracias con un elocuente ‘los amo’.
“Revenge” se la dedicó a la oldschool, pero allí todo el mundo disfrutó de ella. Continuó con el sempiterno “All we are”, el cual fue de agradecer que lo alargara menos que en otras ocasiones, y luego encarriló su particular homenaje a Ronnie James Dio con su versión de “Egypt (The chains are on)”.
Doro estaba nerviosa por el tiempo que le quedaba por tocar. El setlist escrito se lo había saltado ya unas cuantas veces, pero ella quería seguir tocando, por lo que tras tener permiso para tocar un tema más, alguien del público le pidió “Above the ashes”, sintiendo todo el mundo que tras ella habría un tema con más fuerza que una balada. Sin embargo, el tiempo se había echado encima, y tras casi dos horas de concierto, obligaron, muy a su pesar, a Doro a finalizar con esa balada para instantes después, sonar la outro “It stell hurts” a dúo con Lemmy Kilmister.
Todos teníamos ganas de más, pero ya se sabe que los horarios que rigen las salas tienen estás cosas. A favor de Doro, decir que salió a escena sin retraso, pero ella, a pesar de los años que lleva, no le hubiera importado estar un buen rato más regalándonos más temas. Qué le vamos a hacer. Desalojo rápido y todos a la calle mientras todos veíamos como los grandes clásicos aguantan sus dos horitas, con caña, calidad y gustando en todos los aspectos, y luego las bandas nóveles no te llegan a la hora y cuarto.
Grande Doro. Grande su banda que la cubre perfectamente y nos da grandes espectáculos como el que nos dio el sábado
Setlist Doro:
I rule the ruins
Rock till death
Earthshaker rock
Burning the witches
Fight for rock
The night of the Warlock
Metal Racer
Raise your fist in the air
Without you
East meets west
Evil
Burn it up
Für Immer
Out of control
Drum solo
Wacken Hymne (We are the metalheads)
Bad blood
Revenge
All we are
Egypt (The chains are on)
Above the ashes
Tenemos más fotos de este concierto en nuestra página de Facebook.
Crónica y fotos: Fernando Leal Bielsa.
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