06/03/2014
Un jueves por la noche en la capital un cartelazo como este, con Sepultura, Legion of the Damned, Flotsam and Jetman y Mortillery, es sinónimo de ir al día siguiente al trabajo con un moratón como mínimo y una satisfacción extrema. En este caso, a mí particularmente no me resultó satisfactorio del todo, pues Sepultura ni son lo que eran ni tocan como tocaban, por lo que sin duda la calidad la puso Legion.
Pero vamos por partes, pues los encargados de abrir la noche fueron unos jovencísimos Mortillery, a los que el cartel les queda grande, sin duda, seguidos de unos F&J que trajeron el Thrash más añejo, unos Legion of the Damned que son garantía de tralla y unos Sepultura que, si bien siguen dando caña, han perdido sus raíces.
Mortillery
La joven banda salió al escenario con la sala medio vacía, y las barras repletas de gente buscando el néctar de los dioses, con la importante misión de arrancar la noche y de despertar los primeros sonidos de la velada. Con una frontgirl más bien poco activa y con una voz indescriptible, no en el buen sentido, sino en el sentido que como apenas se le oía resultaba difícil definir que registros tenía la chica. Escudada por dos buenos guitarristas y una bajista de estilo Emo, no estuvo ni de lejos a la altura de las circunstancias.
Sus temas eran bastante planos, sin el punch que necesita una banda así para mover a un público que viene dispuesto a dar guerra. Tocaron poco tiempo, y en el poco tiempo que estuvieron sobre el escenario, pasaron bastante desapercibidos. Tampoco ayudó la eterna manía de mantener a los teloneros en la penumbra, algo que se repite con demasiada frecuencia en los conciertos en Madrid. No sé de quién es responsabilidad, pero tanto el público como el grupo se merecen un respeto, así como los medios que buscan dar la mejor versión a aquellas personas que no han podido asistir. Y como público, un concierto pierde mucho cuando no puedes ni ver la expresión de un cantante desgañitándose.
Apenas seis temas en los que no pudieron hacer mucho más, donde me quedo con el tema “No Way Out”, que si dio la impresión de ser algo más auténtico que las demás composiciones, faltas de personalidad y muy verdes aún. Está claro que son un grupo muy joven, pero en la capital hay bandas de este estilo musical que se los comen, igual habría cundido más contratar a alguno de estos grupos.
El setlist de Mortillery fue:
Murder Death Kill
Sacrifice
No Way Out
Radiation Sickness
Creature Possessor
I Am Destruction
Flotsam and Jetsam
La veteranía es un grado, y Frotsam and Jetsam lo demostraron con un conciertazo que puso las cosas en su sitio. Tras los novatos, los veteranos demostraron de qué va el Thrash Metal, poniendo la sala a tono y descargando con contundencia, muy al estilo de Artillery. Desde “Me” se vio que lo que había sobre el escenario no era moco de pavo, lo que obtuvo la respuesta necesaria del público, que pasadas las 8 de la tarde, ya se agolpaba frente al escenario. Como si de una premonición se tratara, “Dreams of Death” cayó como un trueno, y provocó los primeros pogos importantes de la noche, algo que resultaría ser una constante durante el mini festival.
Pero la veteranía también tiene un precio, y tras el tercer tema, la voz notó los años y “Iron Tears” decayó un poco, cosa que se dio cuenta el frontman y carraspeando se disculpó tras la canción. Aún así, su actuación fue muy buena, dejando el pabellón bastante elevado para los grupos que les seguían. “Gitty Up” puso las cosas en su sitio, cuando el registro vocal cambió para adaptarse al tema, y de ahí hasta el final, el nivel se mantuvo.
Tras ese temazo, cayeron sólo dos temas más, dejando esa sensación de “coitus interruptus”, cuando un grupo está dando un buen concierto y de repente acaba, dejándote con medio moshpit por hacer. “No Place for Disgrace” puso punto y final a la actuación de estos veteranos, que dejaron muy buenas sensaciones y las ganas de más tralla. Sin duda una grata sorpresa verlos en directo, y un total acierto su inclusión en el line up.
El setlist de Flotsam and Jetsam:
Me
Dreams of Death
Hammerhead
Iron Tears
Escape from Withing
Gitty Up
I Live You Die
No Place for Disgrace
Legion of the Damned
Y llegó la hora. Blasfemo al decir que el cabeza real de la noche era Legion of the Damned, pero por lo demostrado en el escenario, fue el resultado final. Tras una intro, de esas épicas que te van encendiendo los motores, “Mountain Wolves Under a Crescent Moon” dio el pistoletazo de salida a un concierto bestial, con un sonido muy fino y con la banda sudando la gota gorda, ya sabemos cómo es esto de la crisis, poner el aire acondicionado a un puñado de heavies no es rentable. Desde mediada la noche el calor empezó a notarse, pero eso no lo acusó ni público ni grupos.
Nueva descarga poderosa con “Son of the Jackal”, y nuevo pogo en mitad de la pista, bajo la atenta mirada de los miembros de Sepultura, que asistían a un verdadero concierto de Thrash metal con personalidad. “Ravenous Abominations” es de esos temas que abren puertas a un grupo, un auténtico misil tierra – aire, que no permite supervivientes, con un inicio suave, oscuro y lúgubre, para entrar de lleno y hacer que melenas, sudores y empujones amistosos se mezclen en la noche capitalina. No menos contundente fue “Summon all Hate”, demostrando que un buen grupo no sólo debe dar un buen concierto, sino también elegir bien los temas del setlist.
Para lo que estaban ofreciendo, muy corto fue su concierto, pues el público estaba totalmente entregado a la causa: dar cera, pulir cera. Legion nos presentaban su álbum más reciente, “Ravenous Plague”, con lo que las canciones se centraron en este último trabajo, que deja muy bien posicionado al grupo. Por eso antes de terminar, no se podían dejar en el tintero ese enorme tema que es “Morbid Death”. Como es habitual en la banda, finalizaron con su carta de presentación, “Legion of the Damned”.
Dejando el pabellón tan alto y con Sepultura en fase de reestructuración eterna, Legion of the Damned dejaron patente su calidad, su fuerza y su calidad, que vienen demostrando desde que lanzaron su primer álbum en el lejano 2006, y con un disco recién salido del horno que es una delicia.
El setlist de Legion of the Damned fue:
Mountain Wolves Under a Crescent Moon
Son of the Jackal
Ravenous Abominations
Summon all Hate
Pray and Suffer
Black Baron
Death´s Head March
Cult of the Dead
Morbid Death
Legion of the Damned
Sepultura
Sepultura saltaba al escenario de la sala Shoko, con la vitola de llevar 20 años en la industria musical. 20 años en los que ha sufrido diversos cambios en sus formaciones, algo natural en los grupos, pocos mantienen la totalidad de sus miembros a lo largo de su historia. Pero Sepultura no sólo ha sufrido cambios en sus componentes, también en su sonido. Los brasileros siempre hemos tenido a la banda como bandera del Metal más extremo de Brasil, pero la marca de agua impresa era meter el sonido carioca en sus composiciones, y eso ya es parte del pasado de Sepultura.
Un arranque prometedor con la poderosa “Trauma of War”, pero que en seguido demostró lo que viene siendo una constante en Sepultura, no dan en la tecla con el batería. Derrick Green hace tiempo que dejó de ser el nuevo, y la estela de los Cavalera hace tiempo que se desvaneció. En temas como “The Vatican”, hechos para Green, el grupo sube enteros, y demuestra que en su sonido actual no tienen rival, pero cuando nos adentramos en temas más trabajados, es cuando falla. A Eloy Casagrande aún le queda para coger el ritmo real de las composiciones, lo que provoca que Andreas Kisser tenga que reducir la velocidad a la hora de tocar en directo, y eso es el mayor defecto que tienen estos Sepultura para mi gusto.
Se echa de menos en temas como “Propaganda” el toque de Max, ese gutural más sucio, más de “favela”, y mejor ni hablemos de la falta de temas con sonidos folclóricos brasileros. Sobre todo me resultó extraña “Dusted”, donde la batería fue una caricatura, desdibujando uno de los temas más emblemáticos de la banda. “The Age of the Atheist”, de su más reciente disco, muestra la falta de un compositor en el seno de la formación, un tema sin alma, sin nada que lo haga especial. Peco de exigente, pero bandas así de grandes tienen que ofrecer lo mejor de sí en cada concierto.
Con Andreas a la voz y Green aporreando la torre, llegó el tema más auténtico de los brasileros, con “Da Lama ao Caos”, dedicada al fallecido Paco de Lucía, que levantó una sonora ovación del respetable. Es una cover de un grupo fetiche en Brasil, Naçao Zumbi, y tiene ese sello brasilero que le falta a la banda actualmente. Ya no existen las batucadas, ni los timbales, ni los birimbaus. Esto es lo que hay, esos Sepultura están en la historia del Heavy Metal. “Refuse/ Resist” y “Arise” pusieron punto y seguido a la actuación, con un calor sofocante, que la propia banda notó desde el principio. Un encoré con “Ratamahatta” y “Roots Bloody Roots” es el final perfecto para un concierto, pero quienes hemos visto a la banda en su momento estrella, echamos de menos demasiadas cosas. Aprobado justito para el paso de Sepultura por la capital.
El setlist de Sepultura fue:
Trauma of War
The Vatican
Kairos
Propaganda
Impending Doom
Manipulation of Tragedy
Convicted in Life
Dusted
The Age of the Atheist
Desperate Cry
The Hunt (cover de New Model Army)
Spectrum
Da Lama ao Caos (Naçao Zumi cover)
Inner Self
Territory
Refuse/ Resist
Arise
Ratamahatta
Roots Bloody Roots
Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com
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