19/11/2013
No ha sido este año muy prolífico en conciertos internacionales en nuestra ciudad, si no recuerdo mal, yo contaría siete bandas o artistas de categoría mundial los que han visitado o visitaran este año 2013 Sevilla. Por supuesto hablo de artistas enmarcados en lo que podríamos llamar hard rock o metal. Que sean pocos o no sería un interesante debate. Y ¿por qué inicio esta crónica de esta forma? Muy sencillo.
La visita de Amorphis estaba anunciada desde hacía meses, una banda de bastante renombre, en mi opinión, y con una categoría incuestionable, pero por desgracia, la Sala Custom no llego ni a la mitad de su aforo, cálculo que aproximadamente unas 300 personas, a ojo, claro. Teniendo en cuenta que hace casi tres semanas, sus compatriotas Children of Bodom llegaron a los tres cuartos, ¿será que hay overbooking de conciertos grandes en nuestra ciudad? Igual es que nos quejamos pero no nos merecemos más de 6 o 7 al año y por favor con espacio entre ellos, que nos agobiamos. Seguro que así vienen mejores bandas. O no.
Bueno, vayamos a lo interesante, el concierto.
Para empezar debo confesar que no voy a ser nada objetivo en esta crónica, me encantan Amorphis y yo iba más que predispuesto a ver un gran concierto. Podrían haberlo hecho de pena, y para mí habría seguido siendo un gran concierto. Menos mal, que la gente con la que fui corroboraron lo que yo vi y viví. Fue una pasada de concierto.
Starkill
Pero antes del show de los finlandeses, tuvimos la oportunidad de ver el concierto de una joven banda norteamericana, Stakill, que practican un death melódico muy moderno. La pena fue la poca gente que congregaron, no llegaríamos a las 40 personas y es que su actuación comenzó a las 20:00, tal y como se encargó alguien de informar en Facebook. Básicamente mucha gente calculo el tiempo que tardarían y llegaron para la hora de los cabezas de cartel. También es cierto que es una banda bastante desconocida y al igual no tuvo mucho tirón, aunque creo que esto no debería ser la razón, pero bueno, esto es Sevilla, si casi no se va a ver a las bandas locales, pues imagínate a una desconocida de fuera.
En general su show no estuvo mal, aunque la verdad es que le sonido fue bastante malo tirando a peor, ya que la voz había muchos momentos en los que no se escuchaba y en general parecía que estaban tocando dentro de una lata. Eso sí, en entusiasmo no se les puede reprochar nada, ya que no pararon de moverse y animar a la peña, sobre todo su vocalista y guitarrista que intento varias veces que se hiciera un pogo o algo parecido, pero que no tuvo mucho éxito.
Con muchas bandas teloneras siempre termino diciendo que lograron su objetivo, calentar al público, desgraciadamente no puedo hacerlo con esta, básicamente porque tampoco es que hubiera un público que calentar. Nos quedaremos con que nos entretuvieron a l@s que estábamos.
Setlist Starkill:
New Infernal Rebirth
Immortal Hunt
Fires of Life
Below the Darkest Depths
Strength in the Shadow
Sword, Spear, Blood, Fire
This is Our Battle; This is Our Day
Whispers of Heresy
Amorphis
Los finlandeses venían presentando su enorme “Circle”, un disco que en mi opinión no tiene nada que envidiarle a antiguos trabajos de la banda. Debo decir que soy más fan de la época de Tomi Joutsen y sus rastas, y que personalmente creo que es donde han alcanzado un equilibrio en su música entre crudeza y melodía, y que además, un disco como “Skyforge” es muy difícil de superar, aunque creo que este último se acerca bastante a él. Prueba de ello es que hasta ellos mismos confían en su nueva obra, interpretando hasta 5 temas de esta.
Desde el primer tema que abrió el show, “Shades of grey”, demostraron porque llevan ya 20 años en este mundo de la música. Salieron a dejar muy claro en la buena forma que se encuentran. Con un setlist en mi opinión bastante equilibrado, con algún que otro tema antiguo, muy bien interpretado por Joutsen, por cierto, pero con el peso de la última época. Y creo que la gente lo pillo. Porque no estaríamos tod@s l@s que deberíamos, pero hicimos mucho ruido, y sinceramente yo creo que esto animo más a la banda a sacar un show de matrícula, de los mejor que he visto en bastante tiempo en esta ciudad.
“Narrow path” continuo el show, y la verdad, no parece nueva, sobre todo por la reacción de la gente, que celebro tanto o más las canciones del nuevo álbum. Señalar que el sonido fue perfecto, y que estuvieras donde estuvieras sonaron de 10, igual desde el foso en los primeros temas, como más atrás en los siguientes o en las primeras filas hacia el final. Cada vez creo más que es fundamental llevar un buen técnico de sonido, independientemente de la sala, si es bueno, la banda sonara bien.
Tras el segundo tema, Joutsen saludo al público de forma bastante breve y presento el siguiente tema, “Sampo”, que ya es un clásico en la banda y la peña bien que lo celebro y canto y que decir de “Silver bride”, donde la gente no paro de saltar.
Es curioso que si te fijabas, la banda no es que se moviera demasiado, excepto su vocalista, pero de alguna forma trasmitía energía y buen rollo, en especial Esa Holopainen, que casi ni sonreía, casi sin mirar al público, pero llenaba el solo la mitad del escenario.
Con “Against widows” hacían el primer guiño al pasado, donde las influencias folk tenían mucho más peso, que no es que ahora no las tengan, pero en sus inicios eran más evidentes.
“The wanderer” nos devolvía a su nuevo álbum, y tal como he dicho a la gente poco le importaba, pues ya parecía un clásico, coreando el estribillo, al igual que con “My kantele” y eso que entre las dos hay casi 20 años de diferencia, la calidad sigue siendo la misma.
Pero ese recuerdo a los temas de los 90 no acababa ahí y con “Into hiding” nos devolvía a los cuentos de los mil lagos, confrontándola de nuevo con otra de las más reciente “Nightbirds song”, yo diría que de alguna manera, le quitaban esa diferencia de tiempo y las igualaban en importancia.
Pero el show continuaba, y “The smoke” era la siguiente en caer. Debo decir que sorprendentemente empezó a formarse en las primeras filas un pogo. Si, puede parecer sorprendente, con Amorphis, pero como ya he dicho, la banda fue capaz de trasmitir una energía que hizo que mucha gente le diera el subidón y terminara dándose de lo lindo, eso sí, con muy buen rollo, como debe ser.
“You I need” fue el recordatorio a su anterior disco, que aunque en líneas generales más flojito, sí que tiene joyas como este tema, que además enlazaron de forma magistral con la última visita a “Circle” con “Hopeless days” y que por supuesto fue coreada por toda la sala bajo el mando de Joutsen. “Leave scars” fue la encargada de despedir a la banda durante unos minutos antes de volver a los bises.
Y empezaron con fuerza, con “Sky is mine”, donde ya el pogo creció de forma considerable. Yo creo que la banda debería estar alucinando de la que estábamos armando abajo, y eso les hizo dar los mejor en esos últimos temas, como “Black Winter day” y sobre todo “House of sleep” que fue una auténtica locura, y con la cual se despidieron definitivamente, eso sí repartiendo saludos y sonrisas, ahora sí, de lo lindo, hacia un público agradecido y que les llevo en volandas durante todo el show.
Esta vez no hubo peros de ningún tipo entre la gente, por lo menos de forma generalizada, como si me ha pasado en otros conciertos. La gente salió muy satisfecha y creo que la banda también. Sinceramente, unos de los mejores conciertos que he tenido el placer de ver en esta ciudad. Un diez para la banda y un diez para el público, que aunque menos numeroso del que yo me esperaba, se entregó a la banda de principio a fin. No quisiera olvidarme de dar las gracias a Madness, por intentar abrir una pequeña vía para traer bandas a nuestra ciudad, algo que espero consiga y siga haciéndonos disfrutar de conciertos como el de esa noche.
Setlist Amorphis:
Shades of Gray
Narrow Path
Sampo
Silver Bride
Against Widows
The Wanderer
My Kantele
Thousand Lakes
Into Hiding
Nightbird's Song
The Smoke
You I Need
Hopeless Days
Leaves Scar
Sky Is Mine
Black Winter Day
House of Sleep
Crónica y fotos: augusto@metaltrip.com
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