11/06/2013
Después de un día un tanto ajetreado, todavía nos quedaban fuerzas para ir a las Fiestas del barrio de Hortaleza (Madrid) a asistir a la descarga de una legendaria banda o mejor dicho, de una leyenda del Metal, OBÚS.
Se celebró en el Auditorio Municipal del Rey de ese barrio que ha albergado durante años unos conciertazos tremendos. Tenemos que agradecer a los que hayan hecho posible la celebración del evento aparte de a la gente de RADIO ENLACE (107.7 FM) que se desvive por el Rock y Metal nacional.
En un ambiente de fiestas de pachangeo, espantoso olor a fritanga, el ruido de las sirenas de cacharros de esos de feria y multitud de peña que nada tienen que ver con lo fans de OBÚS, nos fuimos a primera fila ya que no había ni el tato un rato antes de empezar. Se celebraba un certamen de bandas de Rock y sólo pudimos asistir a la descarga de los últimos pero como no eran de nuestro rollo y no sabíamos cómo se llamaban, pues no decimos nada. La verdad es que se me cayó el alma a los pies cuando a las 23:30 que iba a empezar el asunto, no había nada más que unos tantos de mi quinta y poco más pero de repente aquello se repetó de peña, eso sí, rockeros éramos como 50 y el resto juventud de esta semialcoholizada que le da igual que toque la Pantoja o los Deep Purple.
Con un espectacular telón con el logo, inmenso, con el careto cadavérico malicioso y con la leyenda debajo como su tema… - te visitará la muerte – vimos a dos vestidos en plan ancestral, con máscaras a lo baile medieval, de negro que muy solemnes iban con unas lámparas mientras caía el telón con el sonido de una intro misteriosa. Ni me imaginaba yo la que se iba a liar ahí, con la peña (rockeros y no tanto), como locos, con “Corre Mamón”, empujando como borregos cuando la banda ya en posición abrió a saco, con la formación que viene siendo habitual de Fernando Montesinos al bajo, Paco Laguna a la guitarra, Carlos Mirat a la batería y el único e irrepetible Fortu Sánchez a las voces y espectáculo total.
Contaban con un amplio escenario, demasiado retirado del público por un foso, con unos obuses de cartón a los lados muy conseguidos, un gran telón en la base que sujeta a la batería (esta estaba situada a gran altura) y con otro telón más grande detrás, efectos de humo muy acertados y buena luminotecnia aunque para variar, había veces que se perdieron muchos detalles de la banda por no iluminarles. Sonido muy bueno, muy nítido que permitió sobre todo escuchar la base rítmica de OBÚS, un auténtico cañón que se te mete en las venas haciéndote recordar por qué somos heavys, por ellos.
Cuando salió Fortu, con su vestimenta habitual, su melena rizada, su careto de ser el más de lo lo más y su actitud de auténtico Jefe del asunto, allí se montó la de Dios. Hacía tiempo que no me empujaban y molestaban de esa manera, además gente que en principio no tenía nada que ver con lo nuestro – porque si te da un golpe bien dado un melenudo pues te lo llevas puesto y ya - pero es que te dabas la vuelta y eran unas cuantas chonis gritonas como locas y gente rara. Qué pasa aquí? – estos son OBÚS, ¿qué hace esta gentuza aquí como locos? – pues pasa que el Fortu ha estado en un concursete de la Tele y en 5 minutos se ha hecho más famoso que en toda su carrera así que la tontería de gente a dar por saco pero bien. Resultaba difícil o casi imposible mantener el equilibrio mucho menos intentara sacar la libreta o sacar fotos hasta que a la mitad del concierto (de casi dos horas) ya no pude más y tuve que poner un poco de orden, cómo me recordaba todo a los 80 pero con gente rara. Fortu salió pleno de voz y pleno de todo, con muchas ganas, con mucha simpatía estando mucho más cercano con los fans que la última vez que le vimos en el Atalaya – allí estuvo muy majo pero aquí además estuvo muy dicharachero agradeciendo todo el rato a los organizadores y sobre todo al barrio de Hortaleza – yo creo que a la banda también le recordaba muchísimo aquello a los conciertos del Parque de Atracciones miles de años luz ha.
Todo el concierto fue una sucesión de grandes éxitos de OBÚS, como “Dinero, Dinero”, “La Raya”, (con Fortu deslizando su dedo por la nariz) o “Autopista” – un cañón, lo único que sí les noté es que daba la sensación de que o les habían metido prisa por terminar o algo pasaba porque iban uniendo un tema con otro. Fortu, arrogante, altivo, más chulo que un ocho, nos deleitó con su voz aguda, chillona, a veces demasiado pero por la que no pasan los años manteniendo las notas durante casi echar el bofe pero con una facilidad pasmosa. No sabe ná el tío, se sube en los monitores, gesticula, se manosea el solo mientras a la respuesta del público que seguía empujando como posesos, repetía eso de … me la pone morcillona – con las consiguientes risas de quienes no le habían visto antes – miles allí sobre todo mogollón de criaturas flipadísimas con él. Mientras, Fernando Montesinos (bajo) y Paco Laguna a la guitarra son también un espectáculo en sí, levantan los instrumentos, corren por el escenario, todo el rato movimiento a saco mientras las notas van clavadas, perfectamente sincronizadas con Carlos a la batería. Me encantan este tipo de músicos, muy fornidos y grandes que utilizan ese kit de batería pequeñito al que aporrean pero bien, además de estar todo el rato haciendo molinillos, lanzando al aire y cogiéndolas mientras no pierde un ritmo, impresionante. Estos tres unidos son una auténtica bomba, es que se te meten los temas dentro teniendo a pijos y no pijos encantadísimos.
Todo iba muy deprisa, con temas tocados a toda tralla y casi sin interrupción, de un tema a otro mientras Fortu seguía siendo el que mandaba en todos nosotros, qué tablas tiene, no le gana ni Dios en escena en el Metal nacional quedando demostrado en temas como “Necesito Más”, pidiéndonos más respuesta y todo el mundo ya en plan burro, qué ambientazo más raro pero muy ochentero. Este último tema fue unido con “El Que Más”, canción macarra donde las haya, qué caña – fue brutal quedándose con todo el mundo cuando cruzó la pasarela y ya se vino con nosotros – si antes había empujones, en estos momento era hasta peligroso por la clase de público que había, de rockero poco tenían. Después de unos tiempos más lentos y amenazantes con el referido “Te Visitará la Muerte”, con una base rítimica repetitiva y fácil de apreciar tocaba el momento gamberro y reflejo del hastío del pueblo, Fortu se subió en el monitor y haciendo un gesto feo con su dedito, dio paso al “Que te jodan” pidiendo el dedo a todo el mundo y la respuesta fue absoluta, sobre todo cuando comenzó la repetitiva frase del naaaa, nanananá…. De la “Tierra de las Mil Danzas” – algo muy fácil de cantar y que todos lo hemos oído y cantado alguna vez. Aquello era un fiestón pero también es verdad que vino la parte coñazo del asunto con Fortu sentado en un tresillo de casa con – según él – tres bellezas que se había encontrado por ahí y que estuvieron acompañándole mientras dedicada el tema a todas las mujeres del planeta.
Aquí contaron con la presencia de Filthó, creo que era él, a los teclados pero que quedó totalmente en la sombra, tocó magistralmente y se fue ya que la banda arrancaba con el fantástico “Yo Sólo Lo Hago en Moto”, todo un clásico con Fortu ya cantando el tema de rodillas para enlazarlo con el “Vamos muy Bien” y el “Sin Dirección”. Aquí hubo un magistral lanzamiento de Fortu de una botella de whiskey bastante llena hacia algunas personas que estaban en el backstage frontal y que pudieron agarrarla perfectamente volviéndola a lanzar no derramando ni una gota del líquido escocés, todo puro Rock n Roll y maestría. Ya íbamos llegando al final, estábamos agotadísimos ya que eran bastante pasadas la una de la madrugada habiéndose pasado el concierto en un tris a pesar del cansancio. Es verdad que era genial pero demasiado rápido y alocado, con las prisas de siempre por terminar.
Al final es verdad que ya o por cansancio nuestro, por el frío reinante (es al aire libre el Auditorio) y tantas horas de pie durante el intenso día que ya no te entra igual y ya aprecias (en plan mala persona) que todos los temas molan pero te resultan demasiado igual – otros días me encanta pero a esas horas y después del día…, complicado. Para el final apoteósico, mucho humo, mucha animación, muchos gestos de Fortu por el programita televisivo como que saltaba al vacío – con referencia a la impresentable esa de la Raquel Mosquera, otra infumable concursante – y es que el poder de la tele es increíble. Con el “Cállate” – dedicado a todos los políticos y terminando con la famosa frase que soltó el asesino de elefantes y otros animales – “Por qué no te callas? – para unirlo ya con el “VA a Estallar el Obús” terminando en la fría noche un concierto memorable por el aroma ochentero de una banda impresionante – OBÚS.
No ponemos el setlist porque al principio nos fue imposible anotar los temas pero creo, - por favor, rectificadme – que fue el mismo que el directo “De Madrid al Cielo” – el mismo. OBÚS, tremendos pero con prisas.
Crónica y fotos : rocio@metaltrip.com
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