20/05/2013
Empezaba el día 1 del SWR Barroselas Metalfest, propiamente dicho, tal y como lo denominan los propios organizadores.
Hubo que esperar hasta las seis de la tarde para que la primera banda subiese a uno de los escenarios principales, por lo que dedicamos el día a conocer la pequeña localidad portuguesa y sobre todo sus bares.
The Way of Purity:
Comenzamos la tarde con esta extraña banda italiana de Death Metal que tiene como ideología la liberación de los animales y el exterminio de la humanidad, curioso cuanto menos.
El bajista llevaba una máscara de cuero en la cara y un bajo de cinco cuerdas y la chica de los teclados se había puesto un pañuelo por la cara al estilo de los delincuentes del oeste. Los demás miembros del grupo llevaban la cara al descubierto.
La música no está mal pero no aporta nada nuevo. La cantante y el bajista se movían bastante en el escenario con ganas.
Fen:
Empezaba el día fuerte, con una banda de Black Metal Progresivo como son los británicos Fen, que formaban parte de la gira europea de Agalloch y que abría el Día 1 en el escenario principal.
Con un escenario sin apenas iluminación, todo muy tenue y oscuro saltó el trío británico, que progresivamente con sus melodías envolventes y sofisticadas lo fueron llenando.
Su vocalista, The Watcher, es el único que muestra más expresividad sobre el escenario, mostrando un gran interés y viviendo lo que hace. Riffs pesados y oscuros, que se ven envueltos en melodías pesadas que invadieron los prados de Barroselas. Melodías muy insistentes, casi en plan machacon de las marchas militares, intercaladas con momentos más lentos y melódicos, donde las guitarras se suavizan.
Los momentos más pesados y blackers se veían compensados por partes más melódicas, por momentos hasta dulces, como en "Of Wilderness and Ruin", uno de los tres largos temas que hicieron.
Un grupo intenso que nos proporcionó un viaje por los mundos más oscuros y complicados y que fue la apertura ideal para lo que íbamos a vivir el resto de la noche.
The Last Shot of War:
Siguieron en el escenario dos en perfecta sincronización con el uno (que tomen nota los grandes festivales) y con una puntualidad total, este grupo de Deathcore procedentes de Bélgica.
La verdad es que sus ritmos pausados y decadentes no son propios del deathcore que suele ser mucho más rápido y ágil. Ni tampoco los riff de guitarra melódicos, aunque simples.
Eso sí, alternaban con momentos de mayor rapidez. La verdad es que la música es muy simple, sobre todo la batería, pero incluso la voz es muy básica. Su puesta en escena tampoco tiene mayores pretensiones, siendo el cantante el que se lleva todos los méritos de movimiento sobre el escenario.
Decrepit Birth:
De nuevo al escenario principal para ver a los americanos Decrepit Birth y su curioso, cuanto menos, vocalista Bill Robinson, que demostró ser un atentico personaje. Con los acordes de "Of Genocide" comenzaron su actuación con un escenario principal que contaba con una de las afluencias más numerosas de la tarde.
No engañan a nadie los americanos con sus canciones, del más típico Death Metal, con toques progresivos, pero sobre todo centrados en la particular personalidad del señor Robinson. Con unas pintas psedo hyppies el señor Robinson supo captar todas las miradas hacía su persona y toda la atención iba hacía el.
Los brutales riffs que salían de las guitarras de Matt y Chase se cruzaban con la voz rota de Bill Robinson, que ponía siempre especial énfasis en sus movimientos y por muchos momentos parecía estar poseído por la música de su banda. Tuvieron la mala fortuna de no contar precisamente con el mejor sonido y todo sonaba un tanto confuso.
"The Infestation”, la más agresiva "A Gathering of Imaginations" o la brutal "Diminishing Between Worlds” formaban parte de un set de los americanos que era de lo más brutal.
El final venia con un Bill Robinson que saltaba al público mientras hacía “"Crystal Mountain” ponía el micro a la gente para que cantase.
Brutal actuación de los americanos, con un vocalista que es un verdadero showman.
Pneuma:
Una enorme bandera de Costa Rica presidia el escenario de lado a lado, tapando por completo la batería y parte de las pantallas.
Con poca gente de inicio en el escenario dos, aquello se fue llenando poco a poco. Se les veía responsabilizado con la ocasión y su bajista/vocalista comentó que para ellos era un orgullo estar allí, como primera banda de Costa Rica que tocaba en el SWR Barroselas.
Musicalmente su propuesta Heavy Thrash, con toques progresivos fue poco a poco convenciendo a muchos de los presentes, entre los que me incluyo. Un sonido muy potente, con temas muy trabajados y con una estructura bastante cuidada, era su vocalista Antonio Masís el que llevaba el peso del concierto, muy bien secundado por el activo batería Andrés y los convincentes, pero algo estáticos guitarras, José y Daniel. Antonio intentó también hablar en portugués, pero se comunicó con una pequeña mezcla de castellano, portugués e inglés.
Andrés a la batería se gustaba y nos regalo todo su arsenal de virguerías con las baquetas. Las partes más progresivas e instrumentales forman buena parte del set de Pneuma, dando muestras de la calidad musical de sus integrantes.
Interesante y polivalente banda, que me convenció sobre el escenario.
Cattle Decapitation:
Una de las actuaciones de la noche vino con la banda de San Diego, Cattle Decapitation. Muy grandes.
Buena parte de culpa lo tiene el espectáculo que es capaz de crear su vocalista Travis Ryan, que no solo se dedica a dejarse la voz en cada uno de sus conciertos, si no que es capaz de crear un espectáculo en torno a su figura, sus espasmódicos movimientos y sus juegos con sus propios escupitinajos, te partes.
Musicalmente, te ofrecen un Grind Death, con partes más técnicas, pero consiguió crear uno de los ambientes del festival, con pogos constantes, circles en casi todo su concierto y una sensación de fiesta general.
Guitarras pegadizas con mucha distorsión, muchas voces rotas con growls y ante todo mucha actitud sobre el escenario. Repaso a temas como “Kingdom of Tyrants” se permitió el lujo de hacer incluso dos bises.
No hubo tregua en todo su concierto, dando uno de los momentos más intensos y brutales de la noche.
El set list de los americanos fue:
The Carbon Stampede
A Living, Breathing Piece of Defecating Meat
Testicular Manslaughter
Lifestalker
Do Not Resuscitate
Your Disposal
Forced Gender Reassignment
Intro to Carnage
Colon-Blo
Kingdom of Tyrants
Bises:
Projectile Ovulation
Regret & the Grave
Miss Lava:
Toca turno a este grupo luso de Heavy Metal Stoner, que comenzaron con "Desert Mind" .
Una apuesta totalmente distinta para un festival acostumbrado a lo extremo, pero que tuvo muy buena acogida entre el público. Además estos músicos se lo montan muy bien tanto con el sonido como con la puesta en escena llena de energía.
Entre la descarga de temas regalaron al público un cover: "Scum" de Napalm Death, comentando al final Johnny Lee, el cantante, que debían ser muy viejos, dado que nadie conocía el tema en cuestión.
Sus riff son quedones y contundentes. Y la música mezcla ritmos progresivos con otros más rockanrolleros de una forma muy bien llevada.
Fue un concierto divertido que nos alejó por un rato de la brutalidad de la tarde.
Agalloch:
Y sin interrupción pasamos de nuevo al escenario uno donde se empezaban a escuchar los primeros acordes de una de las bandas esperadas de la tarde, los cuatro de Oregón nos mostraron que lo hacen igual de bien en grabación que en directo.
Dicen ellos que son progresivos pero yo digo que son Doom hasta las cejas. Desde su música depresiva con bajo y batería marcando unas pautas lentas y oscuras, una guitarra llenando ese espacio y retumbando desde lo más profundo mientras la guitarra de John en un tono muchísimo más agudo parece llorar insistentemente en una melodía totalmente diferente y a la vez totalmente integrada.
Larguísimos sostenidos son los protagonistas de cada tema, temas igualmente largos. La voz también lenta, oscura y gutural corre a cargo también de John. La puesta en escena, al más puro estilo Doom salen, se plantan en el escenario y no contactan con el público para nada.
Don y Jason con guitarra y bajo respectivamente, balanceándose al ritmo monótono de la música sin apenas mirar al público mientras John va y viene por el escenario encerrado en si mismo y su guitarra.
Por supuesto totalmente serios, ni una sonrisa ni un amago. Sonaron muy bien y nos demostraron lo grandes que son como músicos. El espectáculo comenzó muy muy tranquilo y poco a poco fue subiendo de tono a cargo de John que parecía cada vez más centrado en su guitarra y los sonidos que arrancaba de ella, hasta llegar a un apoteósico final lleno de energía en el que parecía que sostenía una auténtica pelea con la guitarra, arrancándole gemidos increíbles llenos de rabia, al igual que sus movimientos, dejando a todo el pabellón con la boca abierta y ganándose un caluroso aplauso de despedida.
El set list de Agalloch fue:
Limbs
Ghosts of the Midwinter Fires
Falling Snow
Of Stone, Wind, and Pillor
Our Fortress is Burning... I
Our Fortress is Burning... II: Bloodbirds
Akphaezya:
Y después del buen sabor de boca que nos quedó con Agalloch, siento mucho tener que decir que Akphaezya fue un jarro de agua fría.
Un caos de música y de actuación. Realmente no sabes qué estás escuchando si un intento fallido de pop, un intento fallido de blues, o un intento fallido de algo medianamente cercano al metal, o una mala mezcla de todo.
Escucharlos en grabación ya es un caos, pero en directo es directamente una locura. La cantante ataviada con unos vaqueros anchos y un vestido por encima intentaba reproducir en directo las extrañas progresiones voces y gritos que hace en grabación, que bueno, guste o no guste, por lo menos tiene algo de musicalidad, pero en directo, se quedaba en otro intento fallido más. Para mi gusto cantaba francamente mal. Y la puesta en escena, nada. Salen, tocan, la cantante habla algo, y poco más.
En fin, que me voy a ver a Cryptopsy….
Cryptopsy:
Otro de los platos fuertes de la noche, los canadienses Cryptosy, con la presencia de su espectacular vocalista, Matt McGachy y todavía más espectacular melena rubia, que gustó sobre todo al personal femenino.
Retrocedimos unos años en nuestra discografía y estuvimos ante una avalancha de sonido Death Metal, con partes más técnicas, pero con un sonido totalmente clásico. Comenzaron con un tema más actual como "Two-Pound Torch", pero por lo que se vio tenían muy fácil conquistar al público portugués, que rápidamente se rindió a los Cryptosy.
No creo que contasen con el sonido adecuado y ni mucho menos el mejor de la noche, ya que la voz de Matt McGachy no sonó muy convincente y por momentos sonaba demasiado confusa. En cualquier caso, los de Montreal ofrecieron un show brutal, con unas guitarras descomunales y con un público que desde la primera canción no paró de subirse al escenario para lanzarse, hacer pogos, circles,…. Todo un fiestón.
"Graves of the Fathers" fue otro de los cortes que levantó la locura y las subidas para lanzarse desde el escenario. El propio Matt McGachy acabó lanzándose al público y poniendo el micro a la gente para que cantase con el.
Un set brutal, pero que se hizo algo largo y poco variado al final. Poco importó, ya que la gente lo disfrutó de forma brutal.
El set list de Cryptosy fue:
Two-Pound Torch
Benedictine Convulsions
Emaciate
Worship Your Demons
White Worms
Graves of the Fathers
Shag Harbour's Visitors
Cold Hate, Warm Blood
Blasphemy Made Flesh Medley
Slit Your Guts
The Golden Square Mile
Phobophile
Vulvectomy:
Nuestra jornada de conciertos iba a cerrarse en el escenario dos, con la actuación de los italianos Vulvectomy, que tras el ataque frontal de los canadienses Cryptosy, lograron continuar con la fiesta creada anteriormente.
Lo primero que nos llamó la atención fue la ausencia del batería, que no existía y utilizaban un sonido grabado de la caja de ritmos, lo cual tiene su mérito para adaptar la velocidad de la banda.
Se definen como Brutal Slam Death Metal y si es cierto, ya que su música es brutal, con un vocalista como Diego Faneli que puso todo su interés en hacer mover a la gente y proseguir con los pogos y saltos desde el escenario.
El concierto fue un tanto decayendo, por su actitud un tanto pasiva y que parecía que no iba el concierto con ellos, a pesar que la gente seguía moviéndose y más con el cierto clamor con el que acabaron vitoreando la camiseta de fútbol que llevaba su guitarrista.
Un final de fiesta brutal, pero donde había esperado algo más.
Nuestra jornada de festival terminaba y realmente el cansancio hizo mella en nuestros cuerpos, ya que quedaban aún dos jornadas de festival. Hemos publicado más fotos del SWR Barroselas Metal Fest 2013 en nuestra página del Facebook.
Crónica y fotos: teresa@metaltrip.com y javier@metaltrip.com
Leer más ...