08/03/2013
Un fin de semana tremendo en cuanto a conciertos es lo que vivimos el pasado comienzo de Marzo 2013 en Madrid, con conciertos aquí y allá pero había uno muy especial, el de NEAL MORSE y su banda con nada menos que el ex de Dream Theater, Mike Portnoy en la batería.
Menudo reclamo de primeras así que a correr a verlo a la sala But de Madrid, que no es otra que la ex famosa Pachá (antes pija y ahora albergando buena música, mira qué bien). La hora de apertura era para los del cole, a las 19:00h y comienzo de actuaciones a las 19:30h pero cuando llegamos a y 20’, en la puerta escuchamos los primeros compases de los teloneros THE FLOWER KINGS.
The Flower Kings:
La banda sueca lleva una temporada visitando nuestro país para deleite de propios y extraños – ver post anteriores – y sobre todo de aficionados al Prog Metal o Progresivo para los colegas. Buena entrada que a medida que iban pasando los minutos iba creciendo para casi colgar el cartel de sold-out.
Con un escenario sobrio, sin ninguna referencia a la banda ni logo ni poster ni nada, salieron estos figuras de la Música que venían en esta ocasión con un espectáculo impresionante llamado “Live Momentum” donde abren para NEAL MORSE y su banda para compartir ambas bandas el escenario y luego unirse las dos en un final de concierto que nos dejó a todos locos, pudiendo saborear momentos musicales tremendos con once musicazos en escena y ofreciendo la posibilidad de ver a miembros de los grandes Transatlantic, eso no es una reunión pero ahora es lo podemos tener. Un cálido recibimiento fue lo que tuvieron el virtuoso Roine Stolt a la guitarra, con Jonas Reingold (bajista) - Tomas Bodin(vocalista) - Hasse Froberg (voces y guitarra) y Felix Lehrmann a la batería, este el que más visualmente pasó desapercibo visualmente por la posición de la misma pero que en tus oídos era una bomba explotando, qué sonido todo.
Su calidad musical es tremenda, grandiosa, dándote lo mejor que puedes escuchar en melodías preciosas, notas que encajan a la perfección, una armonía deslumbrante en cada larguísimo tema que fueron cayendo tranquilos, elegantes y dentro de la tranquilidad fastuosa pero envolvente, de tal manera van cayendo las notas en tus oídos que dentro de que cada temas son más de 15 minutos, se te hacen cortos ya que te dejan alucinado. Abrieron con “Numbers”, de su álbum “Banks of Eden” una primera demostración de la clase de elegancia musical que vendría durante las casi cuatro horas de show que quedaban por delante.
THE FLOWER KINGS son para deleitarse escuchándoles porque verles puede que te resulte muy monótono porque la puesta en escena no es su fuerte, ellos a tocar, tú a disfrutar y todos a callar. Vestidos muy setenteros, con camisas de John Travolta en su súper peli, pantalones bordados de colores rebuscados, no se distinguen por su salero precisamente, limitándose a tocar y moverse lo menos posible echando alguna sonrisa no con muchas ganas.
En el segundo tema, tuvieron que llamar al roadie para justar el teclado, lo único que falló un poquito pero la profesionalidad de los técnicos solventaron inmediatamente la incidencia sonando como pocas veces hemos escuchado en una sala, la But es genial. Siguieron en su línea durante todo el show, resultando más lento el setlist que las otras veces que les hemos visto, calidad y elegancia pero es verdad que puede que demasiado tranquilo y relajado para lo que esperas de una banda que abre una larga noche pero es tan cautivador su música que se nos hizo corto. Roine fue el que más habló comentando que iban a tocar un tema de su nuevo álbum que siempre es el último álbum, comentó divertido a su rollo.
Chaqueta fuera y a seguir con una sesión de aderezos musicales como pandereta, - un tanto extraña para mi gusto, con sonidos entrelazados pero discordantes, la verdad es que no pegaba ya que me dio la sensación de que no pegaba ya que tenía un ritmo más rápido que la base que escuchabas para quedar luego perfectamente envuelta en los sonidos que iban a más y más – no te cautivaban, te empezaban a enamorar poco a poco. Comentaron que llevaban tan sólo unas semana de gira con Neil Morse y que estaban encantados del recibimiento que habian observado en todas partes, muy merecido.
Con sonidos que recordaban partes de Yes, partes con toques de los Floyd o con piano a lo Supertramp, todo en uno pero de forma serena, tranquila y relajada, si buscabas marcha este no es tu momento pero con temas como “Last Minute on Earth” o el increíble final con “In the Eyes of the World” (con pequeño acople sin importancia), llegamos al final a las 20:40 sin darnos cuenta pero todavía quedaban cosas todavía increíblemente mejores. Para mi gusto genial pero más tranquilo y relajado que en otras visitas.
Su setlist fue:
Numbers
The Truth Will Set You Free
Rising the Imperial
Last Minute on Earth
In the Eyes of the World
Neal Morse:
Después de haber flipado con THE FLOWER KINGS, con su tranquilidad y su calma estábamos expectantes de ver la descarga de este extraordinario músico norteamericano que además de por su música, atrajo a mucho público para ver a parte de TRASATLANTC – a él, a Mike Portnoy y a Roine de la banda sueca juntos en el escenario, interpretando esa maravillosa música que han hecho y siguen haciendo.
A las 21:10h después de unos extraños sonidos salieron a escena arrasando con uno de los temas estrellas de la gira, “Momentum”, uno de sus últimos trabajos. Un sonido totalmente espectacular, claro, nítido con unos golpes de batería a cargo de uno de los más grandes (pero pequeñito de estatura) que hay en el mundo, Mike Portnoy, esta vez sin su barba verde como le vimos en su proyecto de este verano, el sensacional Adrenaline Mob pero estuvo dando el espectáculo y el juego que da siempre pero como más libre, más contento y de otra forma que cuando iba con los Theater.
Neil salió como un huracán, con su pinta de yankee a lo clase media normal de Utah, se puso delante de uno de los tres teclados que había en el escenario y asombró a todos los presentes. No paró ni un minuto, no cesa de poner caras graciosas, de bailar, de moverse, de hacer el rockero, salta, corre, lo vive, qué artistazo mientras el resto de la banda le arropa, le alza y le encumbra porque si él, Neil es un músico completo.
Cuidado con la banda que lleva – que por cierto no encuentro cómo se llaman – el más joven, un rubito muy joven en comparación con Morse), es una auténtica máquina, tocando una preciosa guitarra morada de la que salían tanto riffs poderosos como melodías dulces y cautivadoras, pero es que luego tocaba uno de los tres teclados del escenario como Dios y a la vez hacia coros perfectos.., pero a todo esto sin tan siquiera despeinarse, como si fuera lo más fácil del mundo – pero cómo toca este tío, qué bárbaro, era la frase que más se escuchaba en las primeras filas. Mientras el Jefe, Neil da rienda suelta a su show. Es que molan los Yankees mogollón encima de un escenario, no hay quien compita con ellos, para nada – no hay color. Lo viven, lo llevan en la sangre, flipan con lo que hacen, lo disfrutan como si les fuera la vida en ello, cuánto sentimiento, eso es arte y no las gilipolleces de los que se lo dicen ellos mismos.
Tenemos que recordar que este Señor viene de coros de iglesia, de Godspell y lo manifiesta en cada nota, moviendo los brazos como Woopy Goldberg en la peli o como si estuviera en una capilla de Harlem en domingo pero mientras suenan miles de notas perfectas, excelentemente encajadas, con una estructura complicada, rebuscada pero muy agradable a los oídos sin que te apabullen (como rayadas de otros) y que te va encantando, cautivando y no puedes dejar de flipar. Qué banda, todos, perfectos, tranquilos pero más marchosos que The Flower Kings aunque ya viendo a Morse vivir y sentir en su piel cada nota que salía ya tenias bastante. Pero ojo, que detrás, al fondo el pequeño gran hombre, Mike Portnoy, daba una lección de cómo se toca una batería de forma espectacular, tremenda, era una ensalada de brazos por todos lados y eso que sólo tiene dos, pero parecía que había muchas personas tocando – cómo sonaba, distinto a The Flower Kings, más contundente, más grave, no sé, era perfecta y encima verle, qué espectáculo. Encima, otro yankee, qué profesional, te mira, te señala, te sonríe, se pone para que le saques fotos, posa, da un juego que encima estando con el otro delante, con Neil, no sabes a quien mirar, impresionante.
No sabéis qué velocidad cogían las composiciones pasando de lo más bello, de lo más envolvente, de crear una atmósfera musical armónica y bonita a ritmos tremendos, enrevesados pero perfectamente estructurados y duros, más roceros que muchos de los que pululan por ahí, todo perfecto. Cómo puede coger Mike esa velocidad, golpeando aquí y allá mientras hace molinillos y lanzar las baquetas a los fans – tanto del anfiteatro como al chaval de primera fila que se las supo todas (un aplauso si lees esto, eres un auténtico fan). Mike desafía las leyes de la física cogiendo las maquetas y lanzándolas mientras toca, qué pasote por Dios.
Temas largos pero que se te hacían cortísimos por su alta calidad y por todo el espectáculo. Con temas tan trascendentes, intensos, brutales como “The Temple of the Living God” “World Without End”, llegando a las 22:30 en un suspiro, no dejamos de alucinar ni un segundo pero todavía faltaba más chicha….
El setlist fue:
Momentum
Author of Confusion
Question Mark Suite
The Temple Of The Living God (Part 1)
Another World
Sweet Elation (Second half)
12 (Second half)
Entrance
Thoughts Part 5
World Without End
Con toda la sala a punto de que nos diera un patatús, se apagaron las luces de nuevo y otra vez a seguir flipando al oírse las maravillosas notas de “Bridge Across Forever”, de Transatlantic un tema de 2001 el cual estábamos escuchando y disfrutando en directo con tres de los 4 miembros originales ya que apareció Roine Stolt en el escenario, con su elegancia, con su clase unido a Neil que entonaba como si no llevara dos horas saltando y moviéndose, cómo se puede hacer eso?, increíble. Poco a poco fueron desgranando temas de la fantástica banda, como “Full Moon Rising” o “Rose Colored Glasses”, con cada vez sonido más perfecto y aquello subiendo de intensidad, qué manera de cautivar con voz, coros, instrumentación y puesta en escena.
Tema a tema iban apareciendo en escena miembros de The Flower Kings más miembros de la banda de Neil, todos juntos para tener en escena a 13 musicazos espectaculares, de lo mejor, con tres teclados sonando como un cañón a la vez, yo nunca había visto/oído eso y fue inolvidable para terminar con “Stranger in your soul”, con más marcha que nadie, con toda la sala aplaudiendo como locos y con el bajista de The Flower Kings, sujetando su instrumento con la barbilla mientras aplaudíamos todos como locos el fin de más de tres horas, casi cuatro con los intermedios de un espectáculo fabuloso. Un diez, en todo – qué grande, qué bueno y qué pasote.
El setlist de la casi reunión total de Transatlantic fue :
Bridge Across Forever (Transatlantic ) (con Roine Stolt)
Transatlantic Medley Neal Morse Band y The Flower Kings
All of the Above (Transatlantic) (Part I - Full Moon Rising / … more)
Overture (Transatlantic ) (Second half)
A Man Can Feel (Transatlantic)
Rose Colored Glasses (Transatlantic )
Stranger In Your Soul (Transatlantic) (with The Flower Kings) (Part VI - Stranger in Your Soul)
Fue brutal, absolutamente espectacular y nos quitamos el sombrero ante estos artistas, qué clase y qué elegancia además de saber estar encima de un escenario. Un diez.
Crónica y fotos: rocio@metaltrip.com
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