15/11/2012
El jueves 8 de Noviembre 2012 tras una dura jornada laboral, una semana intensa y que iba a ir a otro evento que se celebraba en Madrid en distinto sitio y a priori mucho más atractivo para una heavy carrozota como yo así no iba de muy buen café a SKUNK ANANSIE en La Riviera, en Madrid acompañados de The Jezabels. Sólo tengo que decir de comienzo que a la primera canción de la banda británica no me acordaba de la actuación de Kreator, ni Morbid Angel ni de nadie – pasote brutal – os lo cuento.
No había ni Dios cuando llegué a la madrileña sala habiendo un ambiente desanjeladísimo y muy frío propio de los malos tiempos que corren, dentro pude ponerme en primera fila en minutos así que os podéis hacer una idea de cuántos había. Gente de todas clases, heavies, no heavies, alguna gótica, muchas pijas y en general gente bastante joven para ver a SKUNK ANANSIE que es la típica banda que arrastra a fans muy variopintos, tanto como su indefinible música. SKUNK ANANSIE han vuelto con un nuevo trabajo, “Black Traffic” después de varios años de silencio motivado por una gravísima enfermedad de Skin (Deborah Dyer) de la que afortunadamente no sólo se ha recuperado sino que está estupendísima, mucho mejor que nunca.
The Jezabels:
De teloneros de los británicos, nos encontramos a THE JEZABELS, una banda australiana de rock moderno, con tintes alternativos y que salieron con exquisita puntualidad a un escenario que les vino grande no, enorme y que sus cuatro componentes no supieron aprovechar la oportunidad que les dieron por lo sosos en general que estuvieron. THE JEZABELS están formados por Hayley Mary a las voces, Heather Shannon al teclado, Nik Kaloper a la batería y Samuel Lockwood a las guitarras, no habiendo bajista en la banda.
Tuvieron una luminotecnia de tonos verdes durante todo el show y un sonido con demasiados graves, que retumbaba hasta molestar en los temas con bastantes tintes de tecno, de bailongueo con los que comenzaron su show. Su vocalista, Hayley Mary delgada hasta el extremo, de negro y con una apretadísima vestimenta (que no ceñida, eso es sexi pero no lo que llevaba) interpretó los temas con una voz muy dulce, muy melodiosa pero que quedaba demasiada escondida entre el mal sonido grave del que hemos hablado. Muy sosita, muy tiesa y sosa como yo, su puesta en escena se limita a levantar un larguísimo brazo y beber agua todo el rato entre tema y tema, ya está. Su música no levantó ninguna pasión, tan sólo algunos tímidos aplausos de los que lo hacen salga lo que salga de los amplis porque Hayley canta bien pero ya así como su banda de la que no hay que destacar a ninguno aparte de la cara de mal café y de pocos amigos de su teclista.
Temas sin ninguna pretensión, ofreciéndonos su parte más dura y rockera con algún riff que recordaba vagamente a las cristalinas notas de Dire Straits así que imaginaos la dureza del asunto. Eso sí, se fueron creciendo y a Hayley se la iba encontrando más a gusto, más en su sitio y más cómoda en su papel de frontman, llegando a notas cada vez más altas y moviéndose más sensualmente pero llegó tarde ese crecimiento ya que cuando mejor estaban llegamos al final de los 35 minutos con un tema que tuvo en su mitad algunas notas influencia de los más rápidos Supertramp, el único de todo el show que me gustó un poco. No se tomaron mucho interés y si lo hicieron les salió fatal porque parecía que estaban deseando largarse, cumpliendo con su tiempo y punto. Soy de la creencia que para salir a un escenario no basta con tocar y cantar bien, tienes que tener un puntillo de salero y transmitir algo cosa que THE JEZABELS no hacen, una pena pero bueno, duró poquito. No tenemos setlist y aunque intentamos que nos lo dieran, pasaron de nosotros.
Skunk Anansie:
Comenzó a llegar gente de todas clases, sobre todo crías apiñándose contra las primeras filas y pegando gritos de histérica sesentera viendo a los Beatles cosa que nos extrañó, había un ambientazo antes, durante y después del concierto de lo más divertido, entregado y variopinto como hacía mucho que no habíamos visto y con razön.
Mira que había visto a esta banda británica muchos años atrás, en la “Nacional”, en una discoteca de la calle Fundadores y me dejaron tal cual, eran otros tiempos y los británicos han vuelto con más fuerza que nunca. A las 21:05 y después de una intro de música “Mottow”n”, con todo en semipenumbra, dos grandes pósters de su “Black Traffic” (último disco) salió su guitarrista Ace (Martin Ivor Kent) entre gritos histéricos, luego su carismático bajista de rastas interminables, Cass (Richard Keith Lewis), el tatuadísimo Mark Richardson a la batería y mientras se proyectaban unas imágenes en movimiento de una carretera en el fondo del escenario apareció ella, la estrella total, SKIN, con una fuerza y una energía que cuando apareció aquello se vino prácticamente abajo.
Con una chaqueta como de plumas negras, unos sencillos leggins negros y una sonrisa que no abandonó en las casi 2 horas de actuación salió arrasando, como una locomotora, qué barbaridad, corriendo como una posesa y con una voz impresionante, de las más completas que he disfrutado últimamente vino hacia la parte frontal del escenario y comenzó el delirio, hacía muchísimo que no oía tantos gritos como si estuviésemos viendo al Enrique Iglesias. Mi compañero y yo nos mirábamos porque molaba, el sonido era espectacular, muy nítido, a volumen muy alto pero no de los que te abruma echándote para atrás y en ya en el primer tema, “The Skank Heads” comprobamos la increíble forma de la banda, compenetradísimos, unidos musicalmente pero distantes en el escenario, a su bola dejando toda la puesta en escena para SKIN que se comió el escenario, se merendó la Riviera, se quedó con toda la peña y salió como una grandísima estrella, qué barbaridad.
Sonaba más potente, más cañero, más contundente y con más energía sin ser heavy, ni Death ni parecido que millones de bandas que van de duras por ahí. Un batería brutal, con una pegada corta pero llena de fuerza sacando fuertes compases y desprendiendo energía a raudales acompañaba perfectamente a Ace en la guitarra, que se limitaba a sacar unos sonidos como si fuera el más duro de los guitarristas del mundo eso sí, enfundado en una americana espantosa y sombrerito, tímido, distante, en la sombra pero estando ahí presente durante todo el concierto, cómo toca el tío ayudado por Cas, un bajista muy experimentado, con look a lo Romeo Dolorosa con rastas, sombrero y semblante de saber qué está haciendo y transmitiendo sabiduría y muchas tablas durante todo el show. Se notaba que les habían dado un toque de venga, que a las 23:00h hay que terminar porque los primeros temas iban sucediéndose a toda tralla, sin interrupciones entre uno y otros hasta después de “I Believed in You”, tecero de la noche y en el que ya la banda nos había ganado por completo. Skin se mueve que es una pasada verla, unas caras, un arrojo, una fuerza tremenda corriendo por todo el escenario, subiéndose sin parar a los monitores, dándonos caña y siendo imposible sacarle una foto en condiciones ya que no paró de correr de un sitio a otro.
Una voz cálida, deliciosa, llena de matices, de tonos y que era increíble lo fácil que lo hacía en unos temas tan complicados de cantar como “God Loves Only You” pero tiene las tablas y la técnica suficiente para creerte que lo puede hacer cualquiera pero no, sólo lo puede hacer ella y algunas poquitas más (como Shannen de Within).
Después del tercer referido tema, la temperatura de La Riviera había subido más grados que en mil horas de los teloneros así que SKIN se quitó la chaqueta de plumas mostrándose sencilla, lo más anti-estrella de fachada pero siéndolo totalmente por dentro sacando esa excelente voz que tiene. De verdad que antes no era así, ni por asomo pero mira qué bien que hayan vuelto de esa forma, una pasada de banda que quedó lo suficientemente demostrado tanto musicalmente con unos ritmos muy variados, entre bailongos pero muy duros, tipo Rammstein cuando les da unido a la voz dulce y perfectamente armonizada con la banda de SKIN.
Momentazo tremendo fue cuando se nos acercó haciendo señas de venga, cogedme que me tiro y ante la atónica mirada de los de primeras filas centrales, se subió a la valla del foso y la gente respondió estupendamente cogiéndola mientras cantaba temas como “I’ve Had Enough” y “My Ugly Boy” mientras surfeaba por encima de nuestras cabezas – la peña se volvía loca y con razón mientras los de Seguridad no sabían como rescatarla de la masa que se comportó muy educadamente con ella. Qué caña.
No sólo cantó, surfeó y se mostró como una frontman excelente sino que cogío la guitarra en varios temas parando la increible velocidad dinámica del show, canta, interpreta y toca, completísima. Una increible cantidad de sonrisas y muchos thank yous salieron de su boca agradeciendo sobre todo que con la poca pasta que tenemos en España nos lo hubiéramos gastado en verles – y con mucho gusto comentaba la gente porque si lo pagas y lo merece, estupendo.
Me gustó mucho Cass, su bajista, cómo sacaba unas notas vacilonas de su instrumento, como el que no quiere la cosa apuntándose a la moda de los instrumentos con las cuerdas de colores, en este caso rojas, precioso haciendo a veces coros con ella, muy majo y con mucha presencia en el escenario. Tras surfear y seguir corriendo como una posesa, poniendo caras graciosísimas y yendo de acá para allá, volvió con nosotros subiéndose en la valla del foso del fotógrafos, agarrando la mano del su burráncano roadie (que le intentaba coger de su trasero y ella muy educada y elegantemente le cogió la mano de forma súper dulce poniéndosela un poco más para allá) y ayudada por la peña, comenzó a andar!
Sí, a andar encima del público que respondió fenomenal ayudando a que el efecto se consiguiera, ella lo hacía como si tal cosa, con mucho cuidado pero más tuvieron sus fans de que la estrella no cayera, qué pasote, me encantó – ya gritábamos todos en plan niña histérica pero el momento lo merecía. En “Spit You Out”, tema bailable, pegadizo y que sonó duro y provocativo, el momento comunicación público-artistas llegó a momentazo haciéndole los coros a Skin que cada vez cantaba más y mejor a pesar de la enorme paliza a correr que se estaba dando, cómo era posible? – está en plena forma no, lo siguiente siguiendo con su frenética puesta en escena con temas de su último “Black Traffic” como “Sad, Sad, Sad”, vídeo estrenado recientemente y que se sabía ya todas las fans que teníamos detrás, daba gusto estar con ellas, qué divertidas. Además de salir con la guitarra en varias ocasiones, Skin tuvo la oportunidad de tocar durante breves momentos unas especie de caja de ritmos que tocó con soltura pero que no fue nada impresionante la verdad.
Ya íbamos llegando al final de la primera parte del show, que iba a toda pastilla por la hora retirándose con “Charlie Big Potato” a los camerinos a las 22:20, se nos había pasado volando pero todavía quedaba mucho más. Tras unos minutos cortos volvieron con más ganas, con sonrisas y volviendo a agradecer que estuviéramos aquí con lo mal que los estáis pasando en España, es un honor que os gastéis dinero en venir a vernos, comentó muchas veces la agradecida Skin para arrancar como primer Bis con “Tear de Place Up” – fue gracioso cuando preguntó que si teníamos su último disco comprado o bajado gratis de Internet, nos da igual con tal de que lo tengaís, comentó divertida. Hubo un medley pequeño de su etapa anterior para volver a primera fila con el público y poniéndonos a todos agachados, en silencio (algunos capullos no, los joroba-momentazos) con todos alrededor de ella, de la súper estrella que cantaba su fantástico “Little Baby Swastika” para ya dar orden de levantarnos logrando una auténtica explosión de energía y buen rollo, qué puntazo – pocas veces este año hemos visto la Riviera poniéndose tan loca, qué bueno. Volvieron a despedirse muy agradecido y ante la pataleta y petición del público de otra, otra, volvieron con otra muy tranquila pero muy intensa de su última época (2011), “You Got to SAve Me” para ya dar por terminada una actuación de 10 sobre 10 a las 22:47. – fantástico, no me lo esperaba ni de lejos, me encantó y me pareció una súper banda con una súper mujer, SKIN.
Ninguno de los que allí estábamos nos acordamos del otro show, salimos encantadísimos de una súper banda más trallera que muchos que van de Death/Black Metal – impresionante.
Su setlist fue:
The Skank Heads
I will break you
I believed in you
God Loves only you
Hero
Twisted (Everyday Hurts)
I ‘ve had enough
My Ugly Boy
Weak as I am
Hedonism
Our Summer kills the Sun
This is not game
I can Dream
Spit You Out
Because of You
Sad Sad Sad
Satisfied
Charlie Big Potato
Bises 1:
Tear the Place Up
Secretly/Squander/ Follow
Little Baby Swastika
Bises 2:
Drowning
You Saved Me
Crónica y fotos : rocio@metaltrip.com
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