10/10/2012
El pasado martes 2 de Octubre 2012 tuvimos el inmenso honor y placer de ir a ver una de las bandas más legendarias y entrañables de la Música, CANNED HEAT.
Estos americanos se formaron en 1965 cuando muchos de nosotros no estábamos en los planes de la descendencia de nadie y son muy importantes por haber formado parte de uno de los más increíbles festivales de la Historia, el que cambió todo, el WOODSTOCK 1969. Si ahora nos vamos a festivales y nos lo pasamos pipa es gracias a estos. Por cierto antes de meterme en el concierto de ayer, es obligatorio ver la película de ese festival – habéis oído? – y estad atentos a la misma que luego os preguntaremos sobre ella – en serio, marcó un antes y un después en el mundo.
CANNED HEAT vino a la Sala Caracol de Madrid congregando a poquísimo público para el pedazo de banda y lo legendarios que son pero martes, la peña sin curro, ni dinero ni nada, cabreados y tristes en general aparte de que poca promoción se hace a estas cosas, hizo que sólo unos pocos nos lo pasáramos tela de bien con ellos.
La banda que vino a la Caracol fue:
Larry Taylor
Fito de la Parra
Harvey Mandel
Dale Spalding
Este último el único que no estuvo en el famosísimo festival. No llevaron teloneros, para qué? – todos los que estábamos allí no queríamos otra cosa, queríamos verles a ellos, a los grandes, qué fuerte. No me lo podía creer. Con unas camisetas no muy allá, sosas y un tanto hippiosas (a 25€ y toda su discografía (20€-10€ etc) aparecieron los legendarios a las 21:15’ aproximadamente con una cálida lluvia de aplausos y gritos americanos de yu huuuuuu!!!! . Con un aspecto buenísimo para la pila de años que tienen, cogieron sus instrumentos muy silenciosamente y comenzó un recital de clase, elegancia, calidad y fuerza que nos dejó flipadísimos ya que primer tema y a flipar, “On the Road Again”, qué fuerte, qué sonido y qué porquería de luces, todo en semipenumbra, una luz verde cegadora y ya, no permitiendo verles y eso que yo estaba en primerísima fila.
No daba abasto a ver quién cantaba, cómo lo hacían, quién relamas movía más o menos… Harvey Mandel salió con cara de pocos amigos, se sentó y se mantuvo así casi todo el show, sacando sonidos guapísimos a su preciosa guitarra de llamas californianas, pero eso sí, comunicativo con el público cero pelotero. No se le veía apenas, ni a él ni al resto de sus compañeros y a Fito, en su batería pequeñaja y simplona (de las más pobres que he visto en mucho tiempo y menos para una banda de esta categoría) mucho menos, porque aquello sonaba a directo si no, se podría haber ido al bar que nadie se hubiera dado cuenta porque no se veía nada. Fue el que más vidilla dio también porque el idioma hace mucho y este gran mexicano es muy gracioso, fue el que más estuvo por la labor de agradar al público y estuvo haciendo una pequeña explicación de todos los temas. Me encantó la pinta de obrero de Missouri de Larry Taylor al bajo, con su americanísima camisa de cuadros, su barba a lo Amish y sus gafas además de que se explayó con las 4 cuerdas de su instrumento que al final nos dejó a todos flipadísimos.
Con su cara semi escondida entre la penumbra y las gafas, al final se fue metiendo en el concierto en plan comunicativo sintiéndose más y más a gusto a medida de que iban pasando los temas dándonos una lección de cómo sacar sonidos increíbles a su instrumento ya para el final, cómo sonaba!!. El digamos “nuevo” de la banda, Dale Spalding, con su camisa hawaiana tocó la harmónica que era una auténtica pasada, cantó, hizo coros y además se encargó de acompañar a Harvey en las guitarras, un tío muy completo y que fue el que ayudó a Fito a darle vidilla comunicativa al show, soltando parrafadas en un Inglés yankee precioso e intentando hablar en castellano siendo corregido por Fito, este tranquilo, sosegado y expidiendo una paz…, una calma…, de flipar.
Después de comenzar con el entrañable “On the Road”, con la peculiarísima voz de Fito, entre gangosa y dulce que nadie ha podido imitar jamás, pasaron a dar la “Bienvenida a Caracol” al entregadísimo personal el cual tenía una sonrisa de oreja a oreja del flipe que acabábamos de empezar a vivir. Seguidamente y siguiendo sin una luz decente o normal en un escenario, Fito siguió dando paso a los temas, comentando que venía uno llamado “Time Was” que escribieron hace mucho mucho tiempo pero que sonó muy actual con ese toque tan rockero de harmónica y guitarra unida a la vez, todo el mundo ya entregadísimo con la banda pero los comentarios de no se vé, jolín con la mierda las luces eran constantes – es que un poco más y les alumbrábamos con una linterna.
Siguió el show ya pasando a Dale la responsabilidad de las voces, cosa que me gustó poco ya que lo que yo quería era escuchar la voz de Fito que desde el primer día que la escuché me pareció no de este mundo y dieron paso a unos ritmos Funkies pero con dureza, muy bailongos y vacilones pero con caña, nada que se pareciera a los que hacen las bandas de la Motown y demás, tema instrumental bastante largo de esos que capta tu atención inmediatamente y te hace seguir el ritmo sin pensarlo, cautivador completamente aunque si los hubiéramos visto con más luz…… Aquí tuvieron ya el primer solo de guitarra de Dale, muy de ritmos de los 60s, mientras estaba sentado, ausente del público pero sacando lo que pocos pueden de su guitarra aunque ya al final el sentimiento que lleva dentro y la intensidad del tema le hizo ponerse de pie ante las ovaciones del público que seguía animando la canción con onomatopeyas descaradamente Yankees como Waaauuuu, yu-huuuuuúuu, silbidos de dale caña y demás, genial.
En “Fine Little Mama”, de Elmore James, hubo un momentazo recordatorio homenaje a un Señor que ha hecho mucho por nuestra felicidad, John Lee Hoocker haciendo un tema según Fito de “Rock Cantirano” que es un estilo que mezcla perfectamente el Blues con el Rock n Roll así que todos escuchamos muy atentamente este fantástico temazo con una dulce y expresiva guitarra llena de armonía a cargo de Dale que la verdad que es el que más curra de los 4 (para eso es el nuevo). Contó con la ayuda de un slide que iba y venía por el mástil de su creo Gretchen, cómo sonaba eso acompañado de la base rítmica del resto, yo ya no quiero vivir porque lo he oído todo, es broma.
El concierto subía y subía de intensidad tanto musical como de nostalgia ya que los temas tenían todos casi más años que el Acueducto de Segovia pero suenan más duros, más rockeros y más fuertes que muchos que pululan por ahí y van de moderneces. Uno que nos encantó fue el que sabíamos todos como dijo Fito, el “Shake Your Money Maker” pero no el de Black Crowes, sino otro homónimo con unos fantásticos ritmos de armónica, ayyyy cómo ponía ese instrumento, como las motos – uno de los sonidos más eróticos que existen.
Cuando teníamos las manos doloridas de aplaudir venía la bomba, el temazo de los 60 y de muchas décadas antes y después, uno que les encumbró totalmente y que aparece en el Film de Woodstock, “Going Up The Country” con ese ritmo entre fácil y vacilón que te encanta y que da paso a uno de los booguies más increíbles que existen, como dijo Dale, “you got it babeeeeee” – cómo mola antes de meter la armónica, qué ovación se llevaron a pesar de la oscuridad soltando Fito un “Gracias Familia”, totalmente desde el lado oscuro. No podíamos seguir con el corazón así, tan emocionado así que un poco de relax no nos vino mal, llegó la parte mística del concierto con “Cristo Redentor”, un tema compuesto por Harvey y Larry en 1966, un clásico instrumental, precioso pero donde metieron un sonido de armónica que me resultó un poco chocante y raro – aquí fue donde el concierto se hizo muy denso, muy lento, quizás demasiado en algunas partes pero la culpa la tuvo el de las luces o el que le dio la orden porque los temas así necesitan vida y aquello era a oscuras casi y todo lento, no hombreeeee, eso no se hace.
Ya llevábamos una hora de actuación cuando otra vez Blues del guapo pero del rápido, música típica del Sur de los fantásticos Estados Unidos que tanto nos gusta y nos divierte tocar, como dijo el simpático Fito de la Parra desde su pequeña batería. Aquí estuvimos esperando a Larry que muy profesional afinaba su guitarra porque nosotros nos preocupamos mucho de que suene todo perfecto, aclaró Fito por estar todos esperando al barbudo guitarrista.
Vino ya la bajada para el final del concierto, vaya por Dios, todavía sin luces donde Fito presentó la “Primera Canción Anti-Droga” de la Historia de la Música, - todos nos sonreímos pero como él aclaró, claro que fue una canción anti-droga, la primera y la compusimos nosotros porque éramos los más expertos en Drogas – y es que estos se ponían hasta las trancas pero era la edad y la época, no era como ahora. La primera canción anti-droga, “Speed Kings”, habla de Anphetamine Annie, una coleguilla suya experta en este tipo de pastillitas animadoras de tu vida, una pasada mezcla de Southern Blues Rock muy animada y buenísima, qué pasada de gente, cómo tocan y qué temazos escogieron. Siguieron así cuando ya rozábamos la hora y media larga, intensa, fantástica de show pero a oscuras, en Braille totalmente, ah, aquí hay una barba – pues este es Larry, ah, aquí hay una batería, pues aquí debe estar Fito, así, qué triste.
Para terminar, un fantástico Booguie, Booguie, genialmente interpretado y que hizo decir a Dale unas frases en castellano balbuceante .. nosotros estamos Canned Heat – para corregirle Fito en plan profe de escuela, nosotros SOMOS, no estamos… ay…, deben ustedes perdonarle porque está aprendiendo y lleva años haciéndolo, - pero lo intento – replicó Dale en un Inglés yankee así como but I Try!!!! : Para terminar definitivamente el fantástico show que estábamos viviendo, dejaron para el final con unos sonidos de armónica impresionantes y unos guitarreos por parte de Harvey que forzó hasta el límite su instrumento, le daba y le daba, qué tío – ya pudimos verlo un poco más porque algún listo pensante dijo de encender un foco verde – qué detallazo oyessss después de tocar las notas del himno de los Estados Unidos y sonar un tema junto con Fito después presentando a la banda (qué ovación todos más merecida) y dejar a Larry en el bajo con uno de los solos más originales y penetrantes con su piunj, piunj, djent, toingggg, de sus cuatro cuerdas que sonaban como 16 para terminar unido a Fito en la batería en un fantástico fin de fiesta.
Unidos los cuatro agradeciendo al público sus aplausos y vítores, se fueron tras una hora y cincuenta minutos de CCC, clase, calidad y caña. Qué grandes y que feliz me habéis hecho Canned Heat – poder verles y escuchar esos temas con los que todos hemos crecido fue un lujo, darle la mano a Larry fue uno de mis sueños (más soso que una sartén, eso sí) y poder escuchar en directo por la misma voz el Going to the Country y el On the Road no se paga con nada. Hemos de agradecer a Canned Heat el habernos hecho rockeros y que si somos así ahora es por ellos. Muy grandes aún a oscuras, genial.
Su set list fue:
On the Road Again
Time Was
I am her man
Fine Little Mama
Shacke Your Money Maker
Going Up the Country
So Sad
Christo Redentor
Future Blues
Rolling Tumb
Annie (Speed Kings)
Let’s Work Togheter
Bis:
Booguie
Crónica y fotos: rocio@metaltrip.com
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