La mitología sigue teniendo una gran vigencia a día de hoy para la inspiración cultural. El fuego que, de la mano de Prometeo, llegó a los mortales con el consiguiente castigo. La temible belleza de Medusa que en roca convertía a los valientes que la enfrentaban. Los viajes por el Mare Nostrum en busca de un legado que no era más que un juego divino en contra del héroe… Para la veterana banda helénica Innerwish, cualquier aspecto de la rica civilización ateniense es un vestigio a utilizar como calidad musical. Tras casi diez años de silencio, Innerwish resurge en el panorama actual con «Ash of the Eternal Flame» con la intención de que el público y la crítica general no olviden a una de las bandas pioneras del heavy/power balcánico, ¡y les ha quedado del agrado olímpico!
Con toda la ilusión que ofrecen la divinidad helénica, Innerwish abre el álbum mediante un estilo tan épico que resulta impresionante. «Forevermore» es la combinación perfecta de una estética veloz y pesada junto a la armonía propia de una producción elegante. La batería de Fragiskos es un pilar fundamental en el apoyo a los riffs, que no cesan en su labor musical. El tono sosegado de George da vida a las líricas sin mucho esfuerzo para que los coros remarquen el estribillo. Desligándose del old school (en cierto modo) se nota una clara influencia de la composición exótica, como modos griegos y progresiones mayores, así como una fuerte base estructural en el break grave que introduce los solos de ambos guitarristas. Como apertura, la intensidad no disminuye en «Sea of Lies», enseñando el poderoso arsenal sonoro que el quinteto muestra en cada melodía. A través de una escueta disminución del tempo, se mantiene la figuración mientras George recrudece la voz con motivo de sentir la furia laríngea de los dioses. Raro será encontrar a alguien que no alce su cuello para corear el título a pleno pulmón, porque esta canción es una prueba clara de conexión social. No hay nada más increíble que lograr una atmósfera de gloria, hecho que consigue Georgios presionando las teclas adecuadas sin ninguna programación accesoria más. ¡De esta forma, la grandeza de la imaginación no tiene límites! La sencillez de la harmonización dual devuelve el break hacia la coda para que «Higher» haga acto de aparición. Utilizando los elementos propios del power metal europeo, los galopes y acordes ligados rinden pleitesía al verdadero protagonista aquí, el bajo de Antonis. Suave y potente, une los graves al resto para crear una instancia sonora que solidifica los versos. Nadie es capaz de hacerle frente a los coros; sólo el dúo guitarrista de Manolis y Thimios (¡ese duelo terminal no tiene palabras!).
En un regreso inesperado a las raíces de la brutalidad extrema, «Soul Asunder» reúne toda la energía instrumental en un cúmulo de sentimiento bélico fuera de sí. Si no fuera por los suaves toques en la retaguardia, los cordófonos acabarían generando una obra de arte thrasher. El público reaccionaría mediante la instauración de moshpits en esos veloces riffs, aunque los breaks melódicos de los puentes evitan la salvajería del metal/rock. Por primera vez, hay que felicitar a Manolis y Thimios por el tremendo equipo que forman, así como la amplia variedad de técnicas utilizadas en cada tema. Cual llamada a los dioses en una inspiración heroica, la música de «Primal Scream» deja, de lado, el heavy/power característico de Innerwish y le infunde un espíritu de balada. Fácil es identificarse con cada lírica, donde el aire que exhala George resurge la esperanza en la vigencia de la industria extrema. ¡No os perdáis ese solo que recoge unas habilidades supremas! Si se trata de subir la ganancia ambiental del álbum y mantener la belleza compositiva, el tema homónimo es la prueba fehaciente de ello. A través de un incremento en la base estructural y la guía teclista, siete minutos se hacen muy cortos en la llegada de zonas acústicas, galopes de quintas, unísonos a pleno pulmón y un carácter progresivo leve y agradable. Aunque muchos puentes se repiten con matices de breaks, no quita hierro a la idea musical que Innerwish plasma en toda su esencia. Dos cortes muestran las ganas de mover al público en directo, siendo «Cretan Warriors» y «The Hands of Doom». En primer lugar, el fuerte arraigo helénico se representa en riffs pesados y de medio tempo, donde abundan los coros orquestales y la constancia de Fragiskos, cuyo kit baterista se conforma como la pieza principal del tablero sonoro. Por detrás, el siguiente tema va más allá del análisis y se viste de estilos exóticos muy notables, complaciendo a quien busca algo diferente sin perder el heavy/power grupal. Es importante mantener el interés centrado aquí, porque se pueden reconocer influencias orientales y uso de culturas próximas, como la árabe, la egipcia y la otomana.

En la cercanía al final, Antonis da rienda suelta a su bajo en «Once Again». Dispuesto a hacerse notar por todo lo alto, ni siquiera la acústica circundante logra apartarle. La poca y afilada distorsión rellena los breaks, pero George encuentra un férreo compañero de viaje en su rol vocalista. Se podría considerar otra evocación pasional, lo cual encaja con la diversa imaginación que Innerwish aúna en su seno. Diferente al resto, «I Walk Alone» imbuye un aspecto tecnócrata en los instrumentos de cuerda, sin olvidar la calidad teclista envolvente. Se trata, sin duda alguna, del corte que rezaga en la gran mayoría de los elementos comunes que se han presenciado hasta ahora. Sin embargo, la impresión musical no cambia, dejando que la línea continúe en un clamor personal. Muy tarde es ya, porque por mucho que «Breathe» incite a recuperar el aliento en el cierre, los ritmos muteados y de influencia hard rock incitan a otorgar el favor absoluto al quinteto helénico. De una estética muy melódica y de armonía exigente, fácil es aplaudir a George por la multitud de agudos que expresa en la exaltación del estribillo, incluyendo una ilusión operística. La tenacidad de ambas guitarras se convierte en un baluarte de expresividad loable que abrillanta el solo a cada nota. Un regalo deja caer la banda con «Send Me an Angel», una versión muy moderna de los legendarios Blackfoot. Siendo Georgios el artífice de las programaciones traseras, Innerwish revienta el talento de los artistas, demostrando que canción que avistan, la adaptan a su manera y con mucha más potencia. No queda nada que reprochar, ¡si acaso hay algo que criticar! La creatividad, al igual que el libre intercambio de ideas, sigue siendo el núcleo central de Innerwish en su incesante labor del entretenimiento musical.
TrackList
- Forevermore
- Sea of Lies
- Higher
- Soul Assunder
- Primal Scream
- Ash of Eternal Flame
- Cretan Warriors
- The Hands of Doom
- Once Again
- I Walk Alone
- Breathe
- Send Me an Angel (Blackfoot Cover)
Nota Final = 9,3/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip

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