Antes de cerrar el año, nos quedaba asistir a una fiesta del Rock Español de todos los tiempos, ya que, el guitarrista, cantante, teclado y compositor Julio Castejón reunía en torno a su figura y su banda, Asfalto a un grupo de músicos amigos que nos ofrecían una revisión de su legado musical en la Sala Revi Live de Madrid este sábado 28 de diciembre.
Con mucho frio ambiental en Madrid, agotamos el tiempo en los bares antes de desplazarnos a la Sala y esperar en la calle. Una información un tanto confusa, nos hizo llegar a la Sala a las 21:05h y encontrarnos con el concierto arrancado, cuando en el cartel indicaba que empezaba a las 21:00h, lo que interpretamos siempre como apertura de puertas.
Según nos comentaron el arranque fue un tanto accidentado, ya que al inicio de las dos primeras canciones el grupo tuvo que frenar por problemas técnicos que no volvieron a aparecer durante el resto del concierto.
Un número importante de fans de Asfalto se congregaba en la acogedora Sala Revi Live, dando calor al grupo. Algunos rostros conocidos entre el público que pudimos identificar como Juanjo Melero o José Carlos Molina, pero sobre todo un público veterano con ganas de seguir disfrutando con el Rock en directo.
Con una formación que incluía a su habitual bajista Pablo Ruiz, Paul Gómez a la guitarra y Luis Oea a la batería, lo que el propio Julio denomina la «Yeisi Band». En el transcurso del concierto, el hijo de Julio y habitual guitarra en Asfalto, Paul Castejón tomaba el protagonismo a la guitarra.
Julio ejercía de maestro de ceremonias y fue presentando todas las canciones, los invitados, contó varias anécdotas de como se inspiró a la hora de componer las canciones. Todo en un aire íntimo y especial, de complicidad con sus fans.
Empezamos nuestro concierto con “El Corazón de la Manzana”, canción que daba título al segundo disco de su carrera en solitario como el propio Julio se encargó de explicar. No era los únicos temas de su carrera en solitario, ya que escuchamos también “Hijos de Guillermo Tell” o “Maldita Amada” del primer disco en solitario de Julio Castejón llamado “¿Hay Alguien Hay?”.
Julio mostró en varias ocasiones la situación especial de su vuelta a los escenarios tras 18 meses, por ver como iba a estar su voz y en líneas generales aguantó a la perfección y estuvo en todo momento bien secundado a los coros por su hijo Paul y otro Paul, también guitarrista.
Como se anunció en días previos, Angel Belinchón de Dry River, puso su voz al servicio de Julio Castejón y subió al escenario para interpretar “Vidas Paralelas” y “Melani”, con anécdota incluida de la coincidencia de Belinchón con un pueblo del pasado del propio Julio.
Una de las pausas para hablar Julio presentaba a su banda antes de “Maldita Amada”, ya con Paul Castejón a la guitarra solista protagonizando buena parte de los solos del concierto e incluso partes de flauta para adornar las canciones del show.
El siguiente en aparecer sobre el escenario era Johan Checa, cantante y amigo de Julio, su “hermano pequeño”, como le definió, que puso su voz al servicio del show en un momento especial del show con la balada “Prisionera Enmarcada”, dando el sentimiento que pedía la canción.
Fueron sucediéndose temas habituales del set de Asfalto como “No Es Solo Amor”, “Crónico de Un Tiempo Raro” o súper clásicos como “Más que Una Intención”, con otros menos habituales como “Miedo”.
Otro de los momentos de la noche venia con la subida al escenario del batería Kacho Casal, ex Asfalto y Carlos Parra, teclista de Asfalto entre 2008 y 2012 que participaron en el concierto en su recta final, poniendo aún más color y calor desde el escenario.
Para la traca final de canciones “Molinos de Viento”, “Rocinante”, que puso al público a cantar con los artistas y “Es Nuestro Momento” que cerraba un show de casi dos horas que nos supo a poco. El público quería más y así se lo hizo saber a los músicos pidiendo los bises. No hubo que esperar mucho y teníamos todo listo sobre el escenario.
Para cerrar el concierto, como bises no podía faltar “Días de Escuela” y “Ser Urbano”, dos temas míticos de Asfalto y que tenía a todos los músicos participantes en el concierto sobre el escenario, como fin de fiesta y celebración del concierto. La gente agradeció el gesto y pedía más, de un público que se fue animando a medida que evolucionó el concierto.
En definitiva, una fiesta para el regreso de Julio Castejón y sus Asfalto en una noche que en todo momento consideramos especial, rodeado de amigos que hicieron un repaso de más de dos horas a canciones habituales y menos habituales de su repertorio, pero que significaba el reencuentro de la banda y el músico con los escenarios. Buen cierre de año con Asfalto y su alegato por el Rock de siempre.
- Crónica: javier@metaltrip.com
- Fotos: gema@metaltrip.com
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