No os voy a mentir, cuando salió el cartel de la velada un servidor solo tenía ojos para un nombre, Jamie Kyle, no daba crédito, no podía dejar de imaginar que por fin podría ver en directo temas del maravilloso “Back from Hollywood”, por lo que tenía claro donde había que estar el catorce de abril a las 19:00. Pues bien, luego tengo que escuchar que soy un tipo algo pesimista, pero nada mas lejos de la realidad, soy super optimista…pero con mas de cuarenta años de experiencia, y me encontré con un cartel, “Jamie Kyle no actuara por problemas de salud”…no podría describiros el bajón, pero por lo que pudimos saber, la cosa era seria con lo que solo quedaba desearla una pronta recuperación y disfrutar del resto de la velada.
Gabrielle de Val era la encargada de abrir la noche después del imprevisto, y también tenía muchas ganas de volver a disfrutar de una de las mejores voces femeninas de este país. Presentando los temas de su mas reciente lanzamiento “Kiss in a dragón night” que la va a llevar a tocar en el recuperado festival británico Firefest el próximo trece de octubre en Manchester. ¿Cuándo seremos capaces de valorar lo que tenemos en este bendito país? Ese puede ser el resumen perfecto a la actuación de Gaby, y es que da bastante pena ver los nombres que copan titulares en la prensa especializada de este país y la escasa repercusión que le damos a los pedazo de artistas patrios.
Gabrielle de Val lucho contra “las inclemencias del sonido” y aun así ofreció un show brillante acompañada de una banda que es una maquina perfectamente engrasada a pesar del escaso tiempo que hace que tocan juntos. Hacia fuera del escenario todo sonaba, mas o menos correcto, pero se apreciaba la incomodidad arriba, algo no iba bien con el sonido hasta el punto de que antes de la versión de “Moonlight shadow” (Mike Oldfield) hubo que hacer un cambio de teclado. Se confirmaba, algo no iba bien, dudo de si ellos mismos se escuchaban arriba, pero con todo y con eso, hicieron disfrutar de lo lindo al personal. Solo tengo palabras de admiración hacia Gabriel de Val y su preciosa voz, ojalá tenga otra oportunidad de disfrutar de su directo muy pronto de nuevo.
Antes de comenzar tengo que hacer una confesión, nunca he sido fan de Magnum, pero para este tipo de bandas que rozan el sobrenombre de tributo es hasta bueno, no tengo que estar constantemente comparándolo con “el original”. Y es por eso por lo que yo creo que lo disfrute tanto, la banda es brillante, es una apisonadora. Mark cumple perfectamente su función, pero lo que resulta asombroso es la voz Chris Dando, los temas de Magnum no son de extrema dificultad vocal pero el británico no se conforma con clavarlos, les da una potencia y vitalidad por encima del sonido original en muchos casos, y cuando recibe la replica por parte de Mo Birch aquello ya toma otra dimensión.
Yo me pongo en la piel de “fan” de un grupo y cuando pienso en bandas así me generan cierto rechazo, pues bien, esa noche había mucho seguidor de Magnun y no vi ni un solo gesto de desaprobación o rechazo hacia tal o cual tema, o esta o aquella tonalidad vocal, todo lo contrario, eran todo caras de felicidad y disfrute y que me sucediera a mi sin comparar vale, pero que un seguidor de pro de la banda original de su bendición a lo que estaba sucediendo os puede hacer una idea de que aquello era algo más que un “tributo”. Había mucha calidad y muchas tablas, y no lo digo por la edad, no seáis malpensados, lo digo por la cercanía, además del típico y tópico “Sois el mejor público del mundo” de Mark, Richard Bailey se acercó a darle una manzana a una seguidora de la primera fila, no se si es por que la vio con hambre o con otra intención, el caso es que el gesto saco la sonrisa de todos.
La velada dio para muchas emociones, y como no podía ser de otra manera, el bueno de Mark se acordó de su ex compañero, Tony Clarkin, fallecido en enero de este año. Pero aun tendríamos un regalo más, y es que la banda invito a cantar con ellos a Gaby el tema “Midnight” del que es quizás el disco más representativo de Magnum, “Vigilante”. Era momento de ir acabando la fiesta y la traca final llego con un brutal “kingdom of madness” seguido por “Lights burned out” para terminar en lo mas alto al ritmo de “Sacred hour”. Lo que os comentaba al principio, no soy amante de este tipo de proyectos, pero al Cesar lo que es del Cesar, si no puedes disfrutar de los originales ¿Por qué no ver como imparten cátedra alguno de los miembros originales acompañados de grandísimos músicos? Pues eso, que sí.
Crónica y fotos: Raúl Blanco














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