Dentro del gran espectro musical que hay dentro del rock y metal, siempre es bien recibida (¡en demasía!) una buena dosis de potencia y buen power metal clásico. Por ejemplo, con el último lanzamiento de los italianos Labyrinth titulado «In The Vanishing Echoes Of Goodbye». Justo aquí nos encontramos con una maravillosa producción general de esta banda que, una vez superados los oscuros tiempos del Covid19, nos brinda el buen arte de Roberto Tiranti como vocalista, Andrea Cantarelli y Olaf Thorsen a las guitarras, Oleg Smirnoff con el teclado y las programaciones, Nik Mazzucconi a las riendas del bajo y Matt Peruzzi haciendo vibrar la batería al máximo. Es normal que entre el gran abanico de estilos y bandas, puede que la memoria juegue una mala pasada al no recordar un grupo, o simplemente, ser un recién llegado en los placeres del rock y metal. Por lo que, ¿tienes dudas del nivel de esta banda? El resumen corto sería escuchando «Welcome Twilight», «Out of Place» y «The Right Side of This World». Para hacerte una idea del estilo, mucho nivel creativo y fuerza sonora; estoy convencido de que la impresión será altamente positiva. Sin más, a darle al play al reproductor que se use y a disfrutar como un fan verdadero.
Lo diré claro con la apertura de «Welcome Twilight», ¡es una maldita obra de arte desde el primer momento! La armonía de todos los instrumentos es de un nivel sobresaliente, pero sobre todo, el cómo acompañan a la espectacular voz de Roberto Tiranti resultan sensacional. Por supuesto, en todo buen power metal, no pueden faltar, de ninguna manera, los pulidos solos de guitarra, donde el dúo tocando la seis cuerdas da un verdadero espectáculo sin olvidar los coros de fondo, haciendo redonda una gran canción de inicio. Una vez que llega el crepúsculo, solo nos queda aceptar que todo ha cambiado. «Accept the Changes» enlaza, de forma magistral, al corte previo dando un tono más sombrío y lúgubre por las guitarras hasta que la batería rompe la cadencia y la canción renace en la brillante. La parte central en la que Roberto cambia a un tono más melódico me parece una fantasía, cual suave caricia entre tanto tormento. El cómo el resto de instrumentos cambian a una fórmula menos distorsionada y acelerada hacia un ritmo más pausado es la guinda del pastel. «Out of Place» es una variación bastante significativa en cuanto a estilo musical. Con un alma tranquila, rozando la estética de balada, con las guitarras y la batería hacen recordar (en ocasiones) ritmos de décadas anteriores pero sin perder ni un atisbo de carácter y personalidad. Al contrario, «At the Rainbow’s End» mete una subida rítmica contundente con mucha potencia de un teclado que acompaña, de manera sobresaliente, a una gran percusión a lo largo de la canción. A mi parecer, es el teclado es el instrumento que da vida a esta vibrante canción que deja un poco su importancia en la parte final de la canción con un Roberto elevando el tono aún más y un solo de guitarra grandioso.

Seguimos con «The Right Side of This World», el tema más corto del álbum y aun así son más de cuatro minutos intensos donde se muda un poco de estilo dejando tal nivel de potencia y acercándose más al heavy metal. Incluso, se siente que la música te lleva de la mano en cada momento. El riff de la guitarra gana una presencia enorme sin olvidarnos del explosivo solo del tercio final nítido e impresionante en todos los aspectos. En «The Healing» la banda adopta una estética más relajada con tonos más bajos, notas que suenan a nostalgia y que evocan a la soledad, el recuerdo y la tristeza. Aunque el tema es muy (¡muy disfrutable)! recordemos que hablamos de una banda de power metal, de modo que en «Heading to Nowhere», el break sonoro es demencial. El uso de las cuerdas con las guitarras es bárbaro, la batería no deja de sonar a lo largo de la canción con un ritmo endiablado y la adición del teclado en las partes clave elevan la canción a otro nivel de audición. Ese último tercio con una parte solista instrumental demuestra el gran nivel de los integrantes de la banda en esta canción. «Mass Distraction» nos da un respiro, bajando el listón y donde la banda continúa suavizando el ambiente sin la necesidad de llegar a voces agudas o estridentes. Viene bien esta disminución de distorsión, pues da paso a «To the Son I Never Had». Como un triste lamento de un corazón que se desnuda al mundo, todos los instrumentos reflejan este sentimiento. Guitarras más solemnes quitando los solos, la batería acariciando los tambores de la agonía y un Roberto que ilustra las líricas con la voz rota que entona aquí. Este viaje termina con el tema más largo del disco con casi ocho minutos de duración y creatividad ilimitada. «Inhuman Race» tiene de todo lo inimaginable; hasta más de lo analizado anteriormente. Un sensacional piano de base, grandes solos de guitarra, múltiples coros de unísono y un final dulce que termina dejando un gran sabor de boca en un disco bastante redondo e intenso que marca otro éxito de los italianos.
TrackList
- Welcome Twilight
- Accept The Changes
- Out Of Place
- At The Rainbow’s End
- The Right Side Of This World
- The Healing
- Heading For Nowhere
- Mass Distraction
- To The Son I Never Had
- Inhuman Race
Review: mon@metaltrip.com

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