Todavía estoy flipando por lo que pudimos ver ayer por la noche en la Sala Heineken de Madrid, me estoy refieriendo al conciertazo que se marcaron los alemanes Lacrimosa, una pasada.
El concierto empezaba bastante pronto, sobre las 21.00′ horas, por lo que tuvimos que correr bastante para estar puntuales, jolín, un día los van a poner a la hora de comer, a ver si se enteran los de las Salas o quien ponga las horas que la gente (como nosotros, por ejemplo) trabaja hasta tarde todos los días y no puedes estar dejando el curro para irte a los conciertos todos los días. Había gente en la puerta de la sala cuando llegamos pero tampoco es que se notara una expectación tremenda, aunque luego pudimos comprobar que había bastante gente aunque no de llenazo a reventar como he visto y sufrido yo en dicho lugar.
El ambiente era de lo más variopinto; había de todo, todas las bandas urbanas tenían su representante allí, incluso la tribu urbana de las «veggies metal, ya que se oían gritos apasionados y chillones como si en vez de Lacrimosa en el escenario fuera a aparecer el Enrique Iglesias o alguno de estos. Lo nunca visto, yo por lo menos, bastante curioso.
A las 21.15′, sin teloneros ni nada, salieron los Lacrimosa a escena con sus líderes, Tilo Wolf y Anne Nurmi, junto con el resto de la pedazo banda. Fueron aclamados por todos y ya parecía que lo tenían todo ganado desde el principio pero se dedicaron a complacer pero bien a todo el público asistente y a demostrar el grupazo que son. Tilo estaba guapísimo, con una chaqueta negra con toques de lamé dorado, con su coletita y un estilazo de impresión. Anne, muy gótica ella, con su corpiño negro con plumitas rojas muy conjuntada con un tocado en el pelo de plumitas también y su faldita negra. Ahora, todas las miradas iban a él, yo no me lo esperaba así, porque en los vídeos para mi gusto aparece como frío y demasiado como artificial pero trasmite un algo mezcla de sensualidad, calidez (dentro de que es alemán), carisma y erotismo a raudales que hace que te quedes embobaíta perdida mirándole. Oí algún comentario de este es el Miguel Bosé del Metal pero vamos, por favor, que lo que había ahí arriba era ESTILO a raudales, con mayúsculas.
Tilo tuvo un detalle al acercarse el pié del micro que lo hizo de una forma tan erótica y tan sensual que fue increíble, si así suele coger las cosas… bueno, me cayo que me estoy poniendo mala. Unos bailes, unas miradas entre picaronas, cómplices con el público y a la vez demostrando la clase que tiene que era alucinante. Genial. Luego su voz, a veces dulce, a veces desgarrada, a veces fría y en general grave pero con tantos matices y con ese acentazo teutón (también cantó en castellano, cosa que parece ser que le mola) que muchas veces me recordaba al cantante de In Extremo, pero es por el idioma.
Su show es como podéis ver en su segundo trabajo en directo «Lichtjahre» que les ha llevado por todo el mundo, China incluida (no me imagino yo a los de por allí vestidos de góticos). Aquello desde la primera canción sonaba tremendo, aunque en los primeros temas la voz de Anne se diluía entre las guitarras y no nos llegaba nada, lo mismo pasaba al principio con el teclado aunque luego se arregló. Como yo no les tenía muy controlados, cuando apareció el bajista dije, a este tío le he visto yo y sí, (es muy peculiar de aspecto), se trata de Yenz Leonhardt que es un musicazo tremendo y que ha tocado y toca con Iron Saviour, Savage Circus. Se salió. Sobre todo cuando se unían él y los dos guitarras y le daban una caña heavy, pero heavy de la NWOBHM que yo no daba crédito a lo que veía ni oía. Impresionante. Eso sí, se puso de cervezas morao, no paraba, qué sed tenía. Él y sus dos hachas, acabaron con la Heineken de la idem, encima con actitud guapa y rockera. Olé.
Mención especial y aplausos miles para los guitarras, sobre todo el que más al fondo y escondido estaba que era un figura pero el otro, Jan Pieter Genkel cumple con su cometido con notable. Además cuando no entraba, se quedaba mirándote como ido o mejor dicho, fumao, cruzaba los brazos en plan chulo y entre él y Tilo con su elegancia y sus movimientos era como la noche y el día en medio metro de escenario. Ahora, cómo le sonaba la guitarra cuando se ponía, encima en plan Michael Schenker, dándole ahí en plan riffs ochenteros, buenísimo.
El otro guitarra, ha sido de lo más mejor (ya sé que esto no es castellano) que he visto en mucho tiempo, qué tío. Duro, rápido, con un sonido que sacaba a la guitarra que era en plan Eddie Van Halen vamos. Un aplauso, encima con toda la parafernalia que debe tener un guitarrista, una cerveza, un cigarro, con posturitas y sacando todas las notas más duras y maravillosas que os podáis imaginar. Encima se venía con el otro hacha y el bajista a marcarse unos duelos que sonaban a gloria bendita. A todo esto, en un concierto supuestamente gótico, toma ya – vaya sorpresa más guapa que me llevé, se me nota, no?. El final fue apoteósico.
Por supuesto Anne nos deleitó con un tema cantado por ella mostrándonos su preciosa voz bastante distinta a las góticas que pululan por ahí, es muy personal y aunque tiene muchos registros es más grave de lo que yo me esperaba pero muy bonita. Cantó con mucho sentimiento y se llevó una gran ovación porque ella lo vale. También toca muy bien. Completa. Por cierto, cuando ella cantaba, Tilo se ponía en su sitio a reemplazarla, compenetración total.
Tocaron muy bien todos sus grandes éxitos que fueron muy bien recibidos por el público que estuvo en todo momento cantando (en alemán, en inglés y en lo que fuera) para deleite de Tilo que ofrecía sus mejores sonrisas alemanas, tan bien lo hicieron que salieron 3 veces cosa que no suele pasar últimamente. Otra cosa y otro detalle, en la segunda canción dijeron buenas noches y gracias Madrid pero nada de tonterías de ahora oe oe oe oe y cosas de esas de perder el tiempo, aquí fue tema, canción, canción, tema y así hasta cerca de las dos horas de conciertazo total con humito sepulcral y todo, buenísimo.
Me pareció de lo mejor, más honesto y más completo que he visto este año y eso que me he tragado de todo. Muy profesionales, muy buenos músicos, unos temas de lo más variado y caña hasta reventar. Todos a casa tan contentos, yo por lo menos.
Eso sí, nada de merchandising, me resultó extraño pero mira, ya lo pillaremos por otro lado.
Lo dicho un diez para los Lacrimosa, una banda maravillosa (toma ripio para el final).
Crónica: rocio@metaltrip.com / www.metaltrip.com
Fotos: javier@metaltrip.com











6 comentarios
Rodolfo
hola solo kiero q sepan q lacrimosa es la ley jejejejej
Lampir
Con todo mi respeto, no estoy muy de acuerdo con las opiniones anteriores. . Estuve presente en el concierto de Madrid y ésta era la tercera vez que veía a Lacrimosa y a pesar de haber seguido muy de cerca su trayectoria, no logré disfrutar ni entender su directo. Creo que canciones clásicas han sido transformadas, adaptándose a su actual sonido y me parecieron irreconocibles al haber sido endurecido con su heavy. Así sentí su directo, heavy y no moderno, sino trasnochado y pasado de moda. No entiendo por qué, cada vez más, aumenta guitarrazos para canciones que no los necesitaban. Así lo veo yo, pero entiendo que haya gente que se lo pase genial con sus gallitos y poses. Cuestión aparte es lo de la compañera de Tillo, que nunca había destacado por afinar bien en sus canciones, pero esta vez creo que lo hizo peor. Y bueno si me dicen que esta chica canta como los angeles o tiene una voz enorme, capaz de llegar a todos los registros, pues por mi parte yo no lo veo así. Para mí una pena ver como unos grandes han perdido el rumbo. Eso sí, debo decir que mi álbum favorito de lacrimosa siempre fue Satura.
Enrique Silva
LACRIMOSA:»Die Strasse der Musik»
Lacrimosa es una de las 10 bandas más importantes de la historia del rock. El genio de Tilo pasó por la Sala Heineken como un ciclón, mostrándonos la cara más heavy del grupo. Esperemos que algún día el Payaso Cósmico nos enseñe en directo su cara más sinfónica, y podamos degustar obras maestras como «Die Strasse der Zeit» o «Fassade». No obstante, para nuestro deleite, el álbum «Elodia» nos acompañó toda la noche, alcanzando el punto álgido en la sublime «Half mich».
Auf Wiedersehen, Lacrimosa
Steff-Wolff
Yo soy de Argentina
Que lindo leer estas crónicas de concierto, me entra todo el entusiasmo 😀
acá vinieron dos veces, una en el 2001 que no asistí y otra resiente en el 2007 que sí fui y fue inexplicable.
Lacrimosa es mi pasión, y veo como le gusta a toda clase de gente, sin duda impresionante ^^
gracias por esta crónica, me hizo recordar muchas cosas 🙂
saludos desde el otro lado del mundo
adiós
rociowacken
Todavía estoy flipando con Tilo, un ángel, un diez, un crack.
lamu
Yo estuve en el de Barcelona, que fue al día siguiente que este.
Hicieron lo mismo, vinieron 3 y cantaron lo mismo. Iban vestidos iguales, también xD
Y por dios, comparto tu opinión, JAMÁS me esperaba que Tilo fuera TAN sensual, dios mío. Casi me da algo, es guapísimo y bof…que miradas xDD