Segunda parada de Leize en la capital, acompañados esta vez por los madrileños Ciclón, bandas que tuvieron disparidad de suertes.
Mismo merchandising que en anteriores ocasiones, tanto para Leize como para Ciclón. Un apunte para Leize, a ver si para próximas visitas, traen sus primeros discos (excepto el primero que ya lo llevan). Muy poquita gente a la hora marcada de inicio del concierto, mas eso cambio en cuando la música empezó a sonar.
Ciclón
Poquito después de las nueve y veinte, los madrileños Ciclón, que con la tontería ya llevan diez añitos, salieron con humildad más con ganas de comérselo todo, demostrando que su heavy metal de lo más clásico está muy presente.
Arrancaron con En tu celda, de su último álbum Fuera de control, que ya lleva un añito en el mercado. Sin más dilación presentaron el primer tema de su ya lejano Sol naciente, Criaturas de la noche, momento en el que su particular mascota, una especie de Eddie, hizo de las suyas en el escenario. El sonido no estaba siendo bueno, y esa sería la tónica general, con un Pablo Yagüe desatado a la guitarra, y más comedidos tanto Kike y Rubén, guitarra y bajo respectivamente compartiendo labor a las veces.
Llego un bloque de cuatro temas de su nuevo disco, y visto lo visto, y no por falta de entrega, no se estaban ganando al público, pues la gente estaba bastante parada. Tras Kamikaze agradecieron a Leize la oportunidad de compartir escenario con ellos. En Las voces del tiempo, Rubén presentó el tema pensando que ya estaban en la sexta canción, Basta ya, pero el tío se confundió de discurso, ya que ahora era el turno del otro tema. En la segunda parte de Las voces del tiempo, Rubén se hizo cargo de las voces al tiempo que pedía colaboración al público, pero no tuvo éxito en su reclamo. Ya en Basta ya, su canción en contra de los políticos, banqueros y demás escoria de la sociedad, apareció de nuevo su mascota, esta vez con traje y maletín, para repartir al final del tema billetes de 500 ciclonios.
Las dos guitarras se oían un tanto embarulladas, aunque algo mejoró el sonido para Salvaje, en la que la primera parte la cantó Rubén y a mitad de tema cogió las riendas Kike. Presentaron Luna de lobos anunciando que tenían un video clip del tema, y aquí, por última vez y una cierta rabia, Rubén volvió a jalear al público, pues es verdad que allí el personal estaba paradísimo. Sin embargo, y aún teniendo razón, la banda debe pasar y mostrar en el escenario lo que son capaces de hacer.
Manos siniestras no estaba incluida en el setlist, pero entró sustituyendo a Sol naciente. Un Kike serio en su trabajo, que no con la gente, y humilde, dio las gracias a todos, técnicos, Leize y al público. Siguieron con Caballeros del rock, se puede decir que es su tema más conocido, momento en el cual Pablo cambió su Ibanez por una Gibson, despidiéndose definitivamente con Matar por Matar, donde de nuevo hizo acto de presencia su mascota, esta vez vestida de soldado. Sus cincuenta minutos llegaron a su fin, y Kike presentó a los miembros de la banda al final del concierto y se despidieron dejando un sabor agridulce, pues el sonido no les había acompañado y el público desde un inicio tampoco. No fue su mejor noche, esperemos que cambien las tornas para la próxima ocasión.
Setlist:
- En tu celda
- Criaturas de la noche
- Kamikaze
- 0Hoy como ayer
- Las voces del tiempo
- Basta ya
- Salvaje
- Luna de lobos
- Manos siniestras
- Caballeros del rock
- Matar por matar
Leize
Poco más de un cuarto de hora fue lo que hubo que esperar para lo que de verdad quería escuchar la gente. Aún recuerdo hace pocos años cuando Félix Lasa me dijo que por Madrid vendrían más o menos cada dos años, y en este 2016, ya era la segunda vez que se acercaban. Y es que la verdad, Leize están viviendo un momento dulce.
Sin más intro y con el escenario desnudo, arrancaron Leize con “La primera del primero”, sonó Absurdo, y aquello ya se puso patas arriba, con un Toño Rodríguez al bajo absolutamente desbocado y un Félix que no perdía la sonrisa. Y es que este hombre, siempre lleva ese gesto que te contagia.
Fueron desgranando temas de todas las épocas, no hubo un solo disco que se dejaran en el tintero, y no fue hasta la quinta canción cuando hicieron el primer guiño a su último trabajo con Hundiéndome en la noche, a la postre, el primer single del disco. No se molestaban mucho en presentar los temas. Directamente el título o una estrofa para que la mayoría del público siguiera la canción.
Tras Como duele, primer mini parón en el que la gente aprovechó para corear el consabido “Leize, Leize”. El público se lo estaba pasando en grande, pero el sonido no estaba siendo bueno, sonaba todo con cierto barullo, algo mejor que con Ciclón, pero mal sonido en general. Y es que la sala Penélope no se caracteriza por tener buen sonido.
Enlazaron dos del nuevo, Cuando te veo y A fuego para llegar a uno de los momentos más emotivos de la noche, pues un más que solvente Andoni Regueiro, dejó su sitio en la batería para que Pedro Rodríguez su otrora batería, recuperara su lugar durante cuatro temas que nos devolvieron a otra época. Futuro para mi, la primera que grabó, Volveré a salir, donde Toño se revolucionó, Pídeme y Noche de ronda fueron las elegidas. Todo un placer volver a disfrutar de este hombre de nuevo a las baquetas.
Andoni volvió a su puesto en Donde está!!! mientras Patxi Carrasco seguía dando tralla casi sin levantar la voz, como el que no quiere la cosa, pero qué buen hacer. Ya habían pasado dos tercios de concierto y allí se estaba sudando la gota gorda, y eso que aún faltaba la traca final. Siguieron con un acertado Sospechoso, que para mi hubiera sido el primer single. A tu lado nos devolvió a la primera época de la banda.
Con un “no hay huevos”, ya sabíamos lo que tocaba. Es el grito de guerra que según Lasa, usan en Donosti y Bilbao para que alguien suba al escenario a cantar el tema, y en Madrid si que los hubo, pues una pareja subió, y haciéndose dueños de los micrófonos cantaron Sangre de barrio acompañados a las voces por Félix y Toño. Aquello era una fiesta de tres pares.
Una vez el escenario de nuevo para los cuatro Leize, en Buscando mirando salió como espontáneo Rubén Sánchez, bajista de Ciclón, que disculpándose dijo que no pudo evitarlo. Rubén parecía un niño con zapatos nuevos. La calma volvió con Otra noche más, para cerrar con los cañonazos de Devorando las calles y Muros, tras la cual Félix presentó a la banda y se retiraron del escenario, mas por muy poco tiempo, pues rápido volvieron para cerrar el set con Sin sitio, que fue el único tema en el que Patxi Carrasco se acercó a mitad de escenario.
Algo más de hora y tres cuartos que se pasaron volando y es que toquen una, dos o las veces que sean, ver a Leize es sinónimo de pasárselo más que bien y disfrute absoluto. No fallan. Solo espero que el año que viene se vuelvan a pasar por aquí.
Setlist:
- Absurdo
- Y otra vez
- Caminando
- Sacando jugo
- Hundiéndome en la noche
- Acosándome
- Cómo duele
- A fuego
- Cuanto te veo
- Futuro para mi
- Volveré a salir
- Pídeme
- Noche de ronda
- Donde está!!!
- Sospechoso
- A tu lado
- Sangre de barrio
- Buscando, mirando
- Otra noche más
- Devorando las calles
- Muros
Bises:
- Sin sitio
Crónica y Fotos:Fernando Leal Vielsa









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