Mucho estaba tardando Machine Head en reponerse tras la salida del indiscutible guitarrista Phil Demmel de sus filas (la única pareja adecuada para Robb Flynn, ¡sin duda alguna!). Una pérdida que supuso un pequeño bajón en la calidad interpretativa de los últimos años. Quizás «Catharsis» y otros trabajos recientes no fueran un hito de masas mundiales como los reconocidos álbumes «The Blackening» o «Unto the Locust», pero algo no concordaba en el cuarteto americano durante la pandemia. ¿Dónde estaba esa agresividad que, unida a un sonido groove extremo, hacía temblar la tierra como si no hubiera un mañana? Por suerte para los fans y la industria del metal/rock, Machine Head ha podido encauzar el desvío realizado en los últimos años y hacer que su nuevo álbum, «UNATØNED», sea todo un despliegue de intenciones a favor de una redención muy esperada por parte del público, la buena música y, sobre todo, la banda.
Una breve y atmosférica introducción, repleta de figuras caminantes en la niebla de la oscuridad, abre paso a la suave melodía nostálgica de «ATØMIC REVELATIØNS». Al instante, como sólo Machine Head sabe hacer, la relativa thrashería, envuelta en un aura de crudeza y pesadez, se rompe en un frenesí de velocidad y líricas rítmicas. El uso de los breaks para distorsionar los estribillos y harmonizar las melodías es de una calidad exquisita, mencionando la inteligente ubicación de las rupturas estructurales. La fresca llegada de Reece (Monolith) a la banda con su experiencia guitarrista se expresa en duelo solista muy afilado contra Robb, engendrando un huracán sonoro que no palidece ante el arte musical extremo. De una forma similar, «UNBØUND» arremete contra el raciocinio lógico a través de la voz rota de Robb, quien no duda en usar complicadas técnicas cordófonas como bendings marcados y harmónicos pinchados. De una estética alternativa y cierta influencia rapera, el tema no defrauda en su labor de seguir acrecentando la cólera grupal. Por ejemplo, los golpes en la batería de Matt consiguen dar personalidad a los aberrantes ritmos, los cual se traduce en una mayor furia laríngea en la redundancia coral y la pausa entre los galopes. Podría pasar por un hito de pop al principio, ¡nada más lejos de la realidad! «ØUTSIDER» abandona el extravagante inicio para que Jared reviente los graves con su bajo y recree unos ritmos sincopados que ambos guitarristas emulan y se dirigen hacia un estribillo fácil de cantar y pegadizo. Todavía no se ha dicho, ¡lo cual ya es un delito, porque la producción sonora es sublime! Sin utilizar guturales ni parecido, Robb continúa teniendo una versatilidad vocal que adecúa a cada lírica y el mensaje a transmitir.
La conjunción de la melodía old school y la brutalidad moderna es un tema pendiente para Machine Head desde hace tiempo, aunque poco a poco, se va clarificando la metodología que el cuarteto sigue en sus composiciones. En un aura de balada repleta de pesadez y calma en los tempos, «NØT LØNG FØR THIS WØRLD» eleva un clamor de esperanza donde Robb saca su lado más íntimo y espiritual. La verdad actual se expresa en unos ritmos de casi carente distorsión, lo que ayuda a dar visibilidad a los unísonos del título. El radical contraste vuelve a las andadas con «THESE SCARS WØN’T DEFINE US». Subiendo la rudeza creativa en los versos principales, Robb juega con las rimas líricas a una velocidad de vértigo. La tecnocracia se hace más patente en la producción accesoria, pero no es impedimento para encontrar una dilatada expresión de fuerte locura. Eso mismo es lo que se evidencia en los punzantes solos y la sincronización dual a ojos de la base estructural. No es necesario ser un insano thrasher empedernido en romper cabezas, pues saber infundir ideas filosóficas es fundamental. Puede que la instrumentalidad de «DUSTMAKER» sea el toque electrónico definitivo del álbum; la tremenda distorsión de Jared eclipsa a la ambientación y le trata como el protagonista del corte mientras se profundiza en la necesaria introspección mental. Un obstáculo hay en los abismos de la psique mundial, así que Robb y Reece proponen despejar el camino mediante ritmos quebrados en «BØNESCRAPER». Si no fuera por el coreable estribillo y el matiz rockero, este tema sería todo un pelotazo ótico. Imaginar a la gente moviendo la cabeza sin descanso sería lo lógico aquí, pues Machine Head no se corta en sobresaturar los breaks para que Matt no se quede atrás en su incesante labor percusionista.
Todavía queda mucho trayecto en este nuevo álbum, así que «ADDICTED TØ PAIN» invierte el ciclo de la generosidad melódica de Machine Head en un efluvio alternativo notable. Sin perder el hilo de las progresiones armonizadas y algunos acordes técnicos, Robb es todo un maestro a la hora de generar rupturas de cadencias y servirse de ellas en el énfasis lírico. No hay que quitar la atención del bestial cambio medial, donde se retuerce la canción con motivo de ensalzar el solo. Simulando una aparición aislada de la nada, «BLEEDING ME DRY» es la prueba fehaciente de que Machine Head sabe adaptarse a los nuevos tiempos y las tecnologías. Ni pizca de thrash o groove se puede hallar en esta composición; sólo una elegía a los coros y la potencia de Robb en una venganza contra el inexorable paso del tiempo. La banda no está fuera de sí como en los temas previos, pero se nota una tendencia a la locura que se contiene de salir incluso en la presencia de áreas mucho más heavies, como la guerra solista. El abrazo definitivo a la fusión clásica del rock se halla en «SHARDS ØF SHATTERED DREAMS» por dos motivos muy claros. Los versos se rodean de unos ritmos templados que siendo bastante sofisticados, Matt se conforma cual mediador del caos. A la vez, Robb se divide en una lucha interna de varios matices vocales. La gracilidad del estribillo queda sujeta por la agresividad típica del artista, estableciendo una reiterada huida vocal que no se completa. Ese oxímoron es algo que no se contempla todos los días y que no se le suele prestar mucha atención. Por último, «SCØRN» retoza en la progresía ambiental que genera una base polifónica adecuada en la sosegada tarea lírica. Medio tema se relega a una pura expresión sentimental hasta que llega la natural entrada de la banda. Otorgando un enérgico toque de acordes rotos y breaks por doquier, la vergüenza social de este mundo se desnuda ante la sacudida musical que se nutre de una particular visión artística. Quizás no sea el mejor cierre de un álbum ansiado por el público, aunque la dinámica que se equilibra entre la creatividad, la expresión y la temática, ¡es todo un lujo de fusión! Más vale tarde que nunca, porque Machine Head no puede permitirse caer después de tantos años de trabajo y ganancias bien merecidas.

TrackList
- LANDSCAPE ØF THØRNS
- ATØMIC REVELATIØNS
- UNBØUND
- ØUTSIDER
- NØT LØNG FØR THIS WØRLD
- THESE SCARS WØN’T DEFINE US
- DUSTMAKER
- BØNESCRAPER
- ADDICTED TØ PAIN
- BLEEDING ME DRY
- SHARDS ØF SHATTERED DREAMS
- SCØRN
Nota Final = 8/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip




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