Ya estamos en la normalidad total y se nos acumulan las giras, y nos llegan de dos en dos, con permiso de los novatos del cartel, The Halo Effect, que, a pesar de ser el convidado de piedra de la noche, por nombre que no por novatos, se dieron a conocer a un buen número de seguro, nuevos seguidores de la banda. La tarde-noche se prometía larga y cañera, y cumplió con las expectativas.
Donde hubo fuego, In Flames, hay cenizas, y es que The Halo Effect nacen de ex de una de las bandas mas grandes del estilo, por eso os comentaba que de novatos no tienen nada. De hecho, no es muy normal ver como a las 18:30 de la tarde un pabellón registraba semejante entrada para ver una banda con un disco, y con razón. En la poca mas de media hora de actuación la banda liderada por Mikael Stanne puso patas arriba un Palacio de Vistalegre que sentía una mezcla de sorpresa y admiración a partes iguales entre los que conocían a The Halo Effect y a los que les cogió por sorpresa total. Estoy seguro de que vamos a oír hablar mucho de ellos y muy pronto.
Con una puntualidad británica llegaba el momento del primer cabeza de cartel de la noche, los suecos Amon Amarth que desplegaron todos y cada uno de sus trucos de magia para tratar de hacerse con el titulo de los pesos pesados. Con el calor que hacia y los continuos fuegos surgidos del escenario Vistalegre parecía una sauna, a muchos de los asistentes les sobraba la camiseta. Si este combate fuera a los puntos la banda de Johan Hegg empezaron ganando por goleada en cuestión de camisetas al menos, y según iban cayendo canciones, también por reacción. Si, vale que aún no habíamos tenido oportunidad de comparar, pero es que, entre fuego, barcos vikingos, peleas a espadas, serpientes gigantes atacadas con martillos gigantes y demás pues como que la música forma parte de algo asi como una banda sonora en directo.
La banda sintió todo el cario del público, que les dedico personalizado el manido “oe oe oe” y esta le devolvió en formato “Que viva España” brindando cuernos al aire, unos de recipientes con brebaje mágico y otros manuales en la pista. Hora y veinte minutos y listo por las nubes.
En el rincón derecho, con 31 años, llegado de Oakland, California, con todos ustedes, Machine Head. Pues eso, se acabo la película, nos íbamos de fiesta, de desparrame, a volvernos locos completamente a petición del bueno de Robb. Pensaba que Vistalegre se quedaba vacío tras la actuación de los suecos Amon Amarth, hubo espantada general pero no, nada mas lejos de la realidad, no quiero pensar las colas que habría para entrar al baño, pero es que fue comenzar Machine Head y aquello se volvió a cubrir de gente. Esta vez entre tanto sudor el juego era “Coge el vaso”, y es que fueron muchos los “vasos voladores” de cerveza que salían desde el escenario lanzados por Robb Flynn a los que seguía un “Nice catch!!”.
La recepción del público no podía ser mejor, daba igual que sonaran temas mas nuevos como “Choke on the ashes of your hate” o clásicos de la banda como “Halo”. Incluso se permitieron el lujo de protagonizar el momento emotivo de la noche con “Darkness within” tras una presentación llena de sinceridad en la que Flynn agradecía que estuviéramos allí todos, incluidos ellos, después de estos dos años de pandemia en la que perdió amigos e incluso a su madre.
Como resumen de la velada se me ocurre deciros que, The Halo Effect tienen mucho que decir y muy pronto van a dar que hablar, y hablando de los dos nombres principales de la noche, Amon Amarth puso el espectáculo y Machine Head la música. Y todos juntos, nos hicieron pasar una gran tarde noche.
Crónica y fotos: Raúl Blanco
















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