Ser fiel a la ideología personal es una tarea titánica, sobre todo si las modas y corrientes comerciales rondan al acecho. Durante décadas, el guitarrista Max Otero ha resistido la tentación de renunciar al proyecto de metal/rock extremo que irrumpió en la escena francesa a finales de los ochenta. Cuando otros grupos se movían al son de los cambios sociales en favor de la popularidad y las ganancias propias, Mercyless continuó ofreciendo el aspecto más radical que la rebeldía podía ofrecer. Anticristianismo, influencias satánicas, culto a la muerte… Lo que ahora llama la atención, antes se perseguía con mano dura. Cerca de los cuarenta años en activo, la resiliencia de Mercyless es un símbolo de confianza que continúa dando referencia en el metal/rock extremo. A finales de 2024, «Those Who Reign Below» alarga la rompedora y brutal senda que Francia todavía no ha admitido en su arte musical, salvo que una revolución logre lo contrario.
Si el cielo tiene su jerarquía, el infierno también con las mismas doctrinas. Una iniciación a los rituales debería tener a «Extreme Unction» cual trasfondo musical, porque esa brutalidad guitarrera de Max y Gautier es capaz de demoler cualquier concepción divina. Alternando riffs frenéticos con acordes pesados y crudos, el arraigado tono sucio de Max lanza los salmos hacia la génesis de moshpits óticos que se materializan en directo. Por detrás, el doble bombo de Johann se complementa de un kit de platillos sublime, ensalzando la belleza del old school extremo. Ya pueden ser cinco minutos o más, porque con Mercyless superando los límites de los breaks sin apenas cambiar la producción sonora, ¡el thrash/death vuelve a la carga! Con solos breves, intensos y fáciles de seguir, la apertura del álbum continúa con otra dosis de salvajismo sonoro. La personificación absoluta de «I am Hell» relata una idea primigenia que acompaña a la sociedad desde que el raciocinio cayó en las falacias. Entre una base sólida que no deja de romper oídos y una actitud agresiva que incita a la violencia, Mercyless repite el estribillo hasta la saciedad con motivo de agravar el headbanging personal. Lo importante del estilo del grupo francés es hacer que el mundo se revuelva en sus entrañas; la misma manera que la suavidad religiosa consigue su ganancia sigilosa. Mediante un riff sosegado de acordes, «Evil Shall Come You Death» dobla el tempo hasta el punto de convertirse en un huracán thrasher impoluto. Entre los diversos matices melódicos en ese tono disminuido y la adecuada sonoridad clásica, la sencillez solista presenta los primeros guturales de Max, los cuales van consiguiendo más presencia en el disco (lo justo y necesario). Subiendo el tono limpio y añadiendo algo de brillo a la producción, «Phantoms of Cain» se compone de otro triunfo infernal ante el cielo. Algunos de los ritmos parecen ser un reciclaje previo, pero la idea se disipa en el abuso del doble bombo y un aumento de los graves de Yann. Puede que haya una pequeña palidez sonora, lo cual no es símbolo de fatiga, sino de experimentación en el propio estilo extremo.
La resiliencia de Mercyless, aunque se tache de estática y cerrada a la evolución musical, no es un hecho a criticar. Comprobar la progresión estructural creciente de «Thy Resplendent Inferno» en el prólogo converge en un sinfín de blasfemias e injurias hacia quienes perdieron la fe en Mercyless durante la década de ausencia y reforma grupal. La mayor apreciación del trabajo de Yann se combina con una enérgica inyección de moral que, en directo, está destinada a mover masas hacia la locura. Aún queda disco para analizar y la preferencia personal queda reflejada en esta obra maestra de inspiración antirreligiosa. Decididos a ofrecer galopes insanos entre acordes pausados que preparen al mundo para lo peor, el cuarteto galo hace resonar «Crown of Blasphemy» sin compasión. Repartiendo tralla en cualquier instrumento y los coros al unísono del estribillo, la lírica continúa la línea que otras bandas abandonaron por modas y corrientes modernas, siendo Mercyless una prueba viviente del mejor old school de fin de milenio. Aunque «Prelude to Eternal Darkness» impone respeto, por la fuerza, a la thrashería grupal, no hay elementos originales o que llamen la atención, salvo mucha rapidez por doquier. Ser estático tiene sus ventajas para un público y su arraigo fiel, pero intentar arriesgar con algo novedoso no es una opción a valorar. Con la pesadez de «Chaos Requiem» que se evoca en cualquier rincón de la producción, su break a tempos altos es toda una muestra del poder guitarrista junto a las dotes que posee Johann en el golpeo de todo su kit instrumental mientras los muteados prevalecen. No por correr, el arte va a tener una mejor presencia; ¡y gusta mucho!

Los últimos salmos del disco están llegando y es el momento de dar rienda suelta a la creatividad más abismal y thrasher. En primer lugar, «Absurd Theatre» regala un momento raudo de instrumentalidad flagrante donde la presencia de breaks continuos se hace tan intensa como una condena perpetua. ¡Que no decaiga ese doble bombo ni en la más pura mentira de los dioses! Para que Max haga retumbar su voz de ultratumba una vez más, la misa impía de «Sanctus Deus Mortis» es la elegía a la muerte que toda persona anhela desde que nace. Reservando las líricas directas en las progresiones de acordes, el resto del tema sólo es otra prueba de que la banda francesa está dispuesta a llevar su ideología en la lejanía de los horizontes artísticos. Apremiando las guitarras al límite, no hay piedad sonora para los fans y diestros que desean volver a escuchar un old school cañero de los años dorados. Ya que el ritual infernal finaliza, una sinfonía de estilo menor y lúgubre como es «Zechariah 3:1» emite los últimos segundos en favor de la devoción por el thrash/death del más allá con una simple repetición de quintas y notas alteradas. Max y su proyecto de metal/extremo, Mercyless, se encerraron en una burbuja de confort que no ha podido ser engullida; menos invadida, por las tendencias que caen en el olvido debido a su aspecto comercial en una sociedad carente de idealismos. ¡Ojalá todo el arte y la cultura extrema tuvieran la tenacidad que Mercyless lleva expresando durante décadas!
TrackList
- Extreme Unction
- I Am Hell
- Evil Shall Come Upon You
- Phantoms of Cain
- Thy Resplendent Inferno
- Crown of Blasphemy
- Prelude to Eternal Darkness
- Chaos Requiem
- Absurd Theatre
- Sanctus Deus Mortis
- Zechariah 3:1
Nota Final = 9,3/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip

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