Pasado el ecuador del Metaldays 2015, llegaba la cuarta jornada de conciertos, con un nuevo día caluroso y con un bochorno que te quitaba las fuerzas. En este festival o gestionas las fuerzas o acabas roto, muchas horas de conciertos y bajo el sol al final pasan factura. Este año la propuesta musical ha sido variada, pero está lejos aún de los carteles que tenía el antiguo Metalcamp, y la verdad es que los precios dentro de la zona de conciertos, tanto de comida como de bebida, son abusivos.
La jornada empezaba muy pronto, con los mexicanos NUCLEAR CHAOS, a quien ya tuvimos la oportunidad de ver el año pasado, en ese pequeño casting de bandas que hace el festival en el segundo escenario. Incomprensible la hora y el lugar en el cartel. El año pasado sorprendieron y se ganaron la invitación para este año, con el consecuente ascenso al escenario principal. Pero a las tres de la tarde y con apenas media hora, no fue justo ni para ellos ni para los fans, ni para los campistas que se los perdieron. Claramente tendrían que haber ocupado una mejor franja horaria, y mucho más claro quedó esto cuando se vio la respuesta de la gente durante su concierto y en la posterior firma de discos.
El grupo tiene apenas dos discos en el mercado, el último de este mismo año, y si buscas referencias musicales, son un grupo estilo Trivium. Bajo un calor abrasador, y con más de un centenar de asistentes, la joven formación salió decidida a aprovechar su oportunidad. Con el escenario montado como grupo grande, con telones de fondo y una puesta en escena contundente, el grupo salió como un trueno. Sonaban espectaculares, y de repente en el primer tema, la guitarra cambió de monitor, algo muy raro.
Se recuperaron rápidamente y siguieron con lo que tenían planeado, dar que hablar. Vaya que si dieron que hablar, al grito de “si conoces este festival y amas la música, es aquí donde debes estar viendo los conciertos”. No se cortó un pelo su vocalista, que además, hacia el final del concierto pidió un Wall of Death que la gente respondió con ganas. Los que asistieron a este primer concierto del día pudieron comprobar que a pesar de la juventud del grupo, la calidad, la actitud y las ganas estaban ahí. Temazos como “Suffocate” o “Evolution” fueron un trallazo que, a un fan de Trivium, le trae la imagen de la primera época de los americanos.
Gran futuro les espera a Nuclear Chaos, si vais al Wacken no os los perdáis, porque os van a sorprender.
El sol era mortal a esas horas, y desde lejos pude escuchar ALTAIR y después acercarme a ver que nos ofrecían PROFANE OMEN, otro grupo que ya conocía y que me gustaba la propuesta musical que ofrecían. Con “Adrenaline” y sin camiseta, el grupo salió con todo, sin miramientos, con la gente acercándose tímidamente, pero viendo uno de los conciertos contundentes del día. Me encanta cuando la actitud de una banda es así, da igual la gente que haya, da igual que el calor haga que los instrumentos quemen, sales, lo das todo y te quedas satisfecho con el trabajo bien hecho. Así de simple y directo.
Los finlandeses a lo suyo, disfrutando con un sol que rara vez ven en su país de origen. “Sonic Wings” cayó como una losa, con el vocalista pidiendo una respuesta de la gente que llegó sin miramientos. Hay tres tipos de festivaleros en Metaldays, los que aprovechan el día en el río hasta que llega el atardecer, los que van a por los conciertos, independientemente del calor que haga o de la hora del día y a los que la resaca les acompaña los cinco días. Profane Omen tuvieron la suerte de contar con los tres tipos, y cerraron su actuación con la versión de W.A.S.P, “Wild Child”, muy bien ejecutada.
En este punto la calidad de las actuaciones sufrió un importante revés. Ni DEADLOCK, ni CROWBAR, ni VREID dieron la talla del nivel propuesto por los grupos del segundo día. Quizás VREID se salvan de la quema, pero Deadlock fue como ver a un grupo de quinceañeros intentando emular a Amaranthe o más bien a Evanescense, pero con resultados muy distantes de la propuesta original.
Lo de CROWBAR fue otro cantar, son un buen grupo, efectivo sin más, sin muchos alardes, salieron, tocaron y se despidieron, dejando alguna perla suelta, como “To Build a Mountain” o “Conquering”, pero sin llegar a completar un concierto más allá de lo “adecuado”. Contaron con una buena asistencia de público, pero estaba claro que el festival ya había pasado factura a los asistentes, que se agolpaban en las playas del río o en los bares de Tolmin, reponiendo fuerzas para lo que la noche prometía.
VREID no estuvieron mal, pero a base de temas de WINDIR dieron un buen concierto musicalmente, pero estuvieron totalmente estáticos todo el show. Sonaron como en los discos, pero claro, si quiero escuchar un disco, me lo pongo en casa o en el MP3, en directo uno espera más cosas. Temas como “Dance of Mortal Lust” no faltaron, así como temas de ellos mismos como “Helvete” o “The Reap”. El repertorio que el grupo trajo a Metaldays también tuvo cabida para “The Profound Power” de ULCUS. Un setlist muy variado, pero que en su conjunto en directo fue más resolutivo que entretenido. El día había perdido el punch, y distaba mucho de las anteriores jornadas. Al final, la energía colectiva estaba en la zona del cansancio acumulado, y era eso lo que las bandas también transmitían.
Este año los horarios han sido muy extraños, y al igual que en anteriores jornadas, el jueves nos deparaba solapamientos. Si bien MOONSPELL coincidieron con DREAM THEATER y la ovación se la llevaron los portugueses, con HARDCORE SUPERSTAR y STRIKER se dio una completa división de público. Había mucha más gente en los primeros, escenario principal, pero con los canadienses la audiencia no se quedó corta. Un servidor se tuvo que dividir y ver el principio del concierto de STRIKER y luego ver a HARDCORE SUPERSTAR y echar un vistazo a BETRAYING THE MARTYRS. Así de lioso como os lo cuento estaban los horarios del Jueves. Tenía tres opciones, o ver un poco de cada o perderme uno o dos grupos mientras tocaban en el escenario principal. Al final opté por ver un poco de cada, y entre otras cosas me quedo con que ver a Striker siempre es sinónimo de Speed Metal bien ejecutado, que Betraying the Martyrs tienen mucho tirón y que Hardcore Superstar son un auténtico torbellino interpretativo.
HARDCORE SUPERSTAR fueron quienes más juego dieron, con un concierto entretenido, aunque con demasiadas pausas para discursos. Hubo de todo, desde el momento de gloria de dos fans que subieron a tomar chupitos con el grupo en el escenario, hasta a los clásicos pechos festivaleros. No se quedó ahí el show, pues el vocalista bajó al público a cantar, con la gente agolpándose para chocar las manos con él. Musicalmente sonaron en su línea, muy rockeros y divertidos. Al despedirse, la gente les brindó una sonora ovación, comparable a la recibida por MOONSPELL en el segundo día.
Con ese panorama llegaban con la vitola de estrellas ARCH ENEMY, grupo que congregó a la mayor cantidad de gente que se recuerda en los conciertos de este año en Metaldays, con la zona del escenario principal abarrotada, tanto en pista como en la parte donde se eleva el terreno. Con Arch Enemy me pasa algo extraño, me gusta como canta Alissa, pero está lejos del nivel de Ángela, y sobre todo, lejos de sus registros vocales, y eso luego se nota en el directo. Mucha pose, buena voz, pero en algunos temas clásicos de la banda no me termina de cuajar el registro vocal, se nota desde la salida a escena, con “Yesterday Is Dead and Gone”, con un chillido más agudo que gutural.
Aún con esos antecedentes, el concierto de Arch Enemy fue bestial, con Wall of Death incluido, un sinfín de pogos y una constante marea de gente por los aires. Sonaron muy brutos, como todos los grupos en el escenario principal, y no se dejaron ningún tema en el tintero, traían de antemano un buen setlist. “Burning Angel” y “War Eternal” instauraron el caos entre los asistentes, y al grito de “We Are Arch Enemy” (todo el santo concierto recordando lo evidente), “Ravenous” hizo estallar a la gente. Con la jefa de ceremonias recitando el guión preparado, el público se dedicó a pasárselo bien y a liarla sin parar, ajenos a la constante muestra de tenerse aprendido el papel al que la vocalista nos sometía.
El final con “Fields of Desolation” dejó constancia de que Arch Enemy se habían portado como auténticos cabezas de cartel, desde la sombra, Ángela sigue tejiendo la historia de este grupo que nunca se baja del carro de la potencia y el control sobre las tablas. Sólo el tiempo podrá asegurar si la vocalista se mantendrá y aguantará la presión de una sustitución que en sus primeros compases ha convencido, pero que resulta demasiado poco natural y algo robótica.
UNEARTH cerraban el escenario principal y ROTTING CHRIST el secundario, y mientras los primeros dieron una concierto algo atropellado pero muy potente, los segundos dieron una obra maestra de show, convenciendo, entreteniendo y acabando con las pocas fuerzas que quedaban. Un día más el día cerraba tarde, tocaba hacer el camino de vuelta a descansar, en esa marea que recordaba a “Walking Dead” y con muchos valientes encaminándose a la playa para continuar con la fiesta.
El último día de festival se presenta con ELUVEITIE y BEHEMOTH a la cabeza, a ver como termina este gran Metaldays 2015.
Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com, Yalinku Photos.















Sin comentarios