La segunda jornada del Metaldays 2015 iba a resultar muy intensa, subiendo el listón presentado por el primer día. La gente también tenía ganas de más tralla, y este iba a ser el día en el que los primeros grupos plantarían la bandera de lo que el festival puede dar de sí. El día se presentaba extraño, pues por desgracia, Dream Theater llegó tarde y la organización tuvo que mover muchos horarios, terminando las actuaciones a las 4 de la mañana, algo poco común en este festival.
Pero vamos por partes. El día se anunciaba caluroso, y el calor de aquí es del que quema y te hace sudar a chorros, pero aún así eso no fue un impedimento para que ya con los primeros conciertos la gente se volviera completamente loca y lo diera todo. Gran culpa de ello la tuvieron AVATAR, que siendo los segundos en actuar en el escenario principal, iban a poner los mimbres de un día que resultó épico. Por desgracia no pude ver a quienes abrían el escenario principal, REST IN FEAR, pues había que contar la primera jornada, pero por lo que me contaron otros compañeros, ya a las 2 de la tarde había bastante público.
AVATAR tenían muy claro lo que venían a hacer a Eslovenia, y desde el momento que aparecieron en escena, ataviados con sus mejores trajes de gala, estaba claro que si para ellos el calor no iba a ser un impedimento de dar el show completo, para la gente no iba a ser un problema darlo todo desde el minuto uno. El arlequín que comandaba a esta tropa se encargó de poner el listón muy alto, arrancando con “Hail the Apocalypse, con gabardina a pesar del sofocante calor y con su cetro de ceremonias. Con una afluencia considerable de público, fue llegando más gente a medida que avanzaba la actuación, siendo una de las más destacadas del día y quizás del festival.
Como si el sol fuera un compañero de batallas más, la gente se entregó a la gran actuación de AVATAR, iniciando pogos y moshes sudando la gota gorda. Como si una declaración de intenciones se tratara, “Let It Burn” hizo arder el festival, y esa fue la constante durante toda su actuación. Sonaron espectaculares, con un gran sonido y una puesta en escena que convenció y gustó. Cuando se despidieron con “Tsar Bomba”, nadie dudó de que el día empezaba fuerte. Enormes.
Apenas veinte minutos después, se confirmaba que quien no se aplicara sobre el escenario se iba a quedar muy por detrás de los primeros grupos. SKINDRED eran los siguientes sobre las tablas, y ni cortos ni perezosos, dieron un concierto de diez. Los primeros sonidos que venían del DJ animaron a la gente y más aún cuando salió su fornido vocalista, con ropa casi de invierno y con sus estrafalarias gafas, poniendo patas arriba la zona de conciertos. Salieron con mucha fuerza, y eso impulsó a una audiencia ávida de emociones. Viendo lo que habían hecho sus predecesores, como buen showman, “rastaman” se encargó de ser el maestro de ceremonias, protagonizando momentos memorables durante el show.
Entre bromas, se dieron el lujo de comandar al personal, que respondió magníficamente. Durante varios temas paraba la actuación, señalando a individuos y diciéndoles que “si yo estoy sudando aquí arriba, más te vale saltar”. Y así durante toda la actuación. Segundo momento memorable del día cuando se marcaron los primeros riffs de “Sand But True” de Metallica, tras vacilar con “qué pasa si digo que no me gusta el Metal?”. Pero claro, luego se largaron con “Nobody” y la gente estalló, siendo el momento de poner su marca histórica en el festival. Hizo que la gente se quitara la camiseta, féminas incluidas, y desde el suelo y al salto, creo el “helicopter mosh” del festival, con las camisetas ondeando al viento en caótica vorágine. “Warning” puso punto y final a una actuación memorable, lanzando un aviso a los siguientes grupos, no sólo del día, sino del cartel, esto es lo que habían hecho, y esto era lo que tocaba hacer.
Escapada a la playa del río para refrescarse y volver con toda la fuerza para lo que nos tenía preparado BLUES PILLS, el toque sesentero del día, grupo del que había oído hablar mucho de sus directos y que resultaron lo que me habían contado: una delicia. Los pilares de su música y de sus actuaciones están claros, los 60 como bandera, el Blues como ingrediente y la fuerza como motor. Una maquina su vocalista, y unos señores músicos la banda. Quizás su propuesta es arriesgada para un festival de Heavy Metal, pero ni mucho menos desentonaron. Se ganaron a la parroquia con un estilo más pausado del que venía pisando fuerte en la jornada, pero con toques de progresivo, Blues y Stoner, cogieron por sorpresa al respetable y se enfundaron la casaca de revelación para muchos. “Dig In” era el tema más suave quizás de todo el festival, y aún así se pudo ver a mucha gente con los ojos cerrados y sintiendo la música fluir por sus venas.
Eso es lo especial de los festivales, y especialmente el Metaldays, donde estás cinco días en una energía de música y conciertos, todo adquiere un aroma de alegría. Blues Pills supieron plasmar ese espíritu, y contagiaron a todos los que a esas horas abarrotaban el escenario principal. Grupo marcado en mayúsculas para siempre.
Tras la buena dosis de nostalgia musical, llegó el simpas del día, con dos horas sin conciertos en el escenario principal, así que tocaba poder echar un ojo al escenario secundario, del que el año pasado me llevé gratas sorpresas. TOMCAT fue el grupo que más me sorprendió. Joven formación de la capital eslovena, me quedé alucinado con la voz del pequeño vocalista. Cuidado Myles Kennedy, tienes sucesor. Así de claro. Con unos registros vocales muy en la línea del vocalista de Slash y Alter Bridge, el chaval se hizo con el control de la actuación, sorprendiendo a un público que disfrutó de una gran voz, pero no sólo eso, de un grupo generoso en buena música, en actitud y sobre todo en calidad.
Me quedo también con el guitarra de la banda, activo y concentrado, que destacó en un grupo donde todos sonaban muy armónicos. Así como el año pasado me quedé como artistas revelación a los mexicanos NUCLEAR CHAOS, este año de momento, esta banda eslovena se llevan el trofeo. Entre sus temas cabe destacar “Smell The Funk”, un tema con un toque diferente y arriesgado que se ganó a los asistentes, que a falta de conciertos en el gran escenario, se acercaban curiosos a la actuación de la joven formación. “Dirty Old Mind”, “Adrenalin”, “Calm Down” o “Time to Rise” dejaron patente que se toman en serio la música. Ojo a este grupo, año que viene puede que repitan. Os dejo un enlace en el que echarles una oída: http://tomcatroxxx.bandcamp.com/
Tras larga espera llegaba el plato principal del día, que se componía de BLACK LABEL SOCIETY como entrante. Ya en Resurrection Fest pude ver lo que Zack y compañía podían ofrecer, y con mucha fuerza salieron a escena tras sonar “Whole Lotta” de Black Sabbath. Con la pared de bafles escudando el sonido del grupo, “The Beginning… At Last” fue el comienzo de un concierto que para mi gusto personal va de más a menos, empezando con mucha fuerza y diluyéndose en los solos de Zack. Es un artista de los pies a la cabeza, está claro, pero cuando se extiende y se recrea en su técnica, termina cortando el ritmo de su actuación, y esto fue exactamente lo que pasó en Eslovenia. “Funeral Bell”, “Bleed for Me” y “Heart of Darkness” cayeron como un misil tierra aire, con el fornido líder del grupo haciendo poses continúas (estudiadas y coreografiadas), para terminar haciendo el gorila diciendo “Here I Am”. Sin pausas y directo al mentón, con un pequeño discurso con ese vozarrón que tiene, “Suicide Messiah” y “My Dying Time” fueron recibidas con entusiasmo por una audiencia que a esas alturas del día ya abarrotaba la zona de conciertos.
Llegado este punto, un nuevo concierto empezó. Tras tocar magistralmente “Damn the Flood”, un solo de diez minutos cortó toda la energía del concierto. Aunque lo enlazasen con la poderosa “Godspeed Hell Bound”, el momento había pasado. Llegó entonces la parte más romántica de la noche, con la emotiva “Angel of Mercy” haciendo presencia después el piano, para que Zack sacara su parte más tierna con ”In this River”. Gran voz tiene este hombre, pero prefiero la primera parte de sus conciertos. Eso no quita que dieran un enorme concierto, cerrado con “Stillborn” y manteniendo el nivelazo que los primeros grupos del día habían impuesto.
Tocaba correr para ver una de las actuaciones más esperadas del día, con los portugueses MOONSPELL dejando pequeño el segundo escenario, donde no cabía ni un alma. Tocaron hora y cuarto, que se hizo corta, pues hubo que hacer fotos a DREAM THEATER, cuestión de gustos, era una mala pasada que coincidieron tan grandes bandas. Aún así pude ver como el público se entregaba con “Extinct”, buque insignia de su último trabajo y que ha cuajado entre los fans. Por suerte, tras hacer fotos a apenas 15 minutos de la actuación del escenario principal, donde casi la mitad del tiempo se fue en la intro, pude volver con “En Nome do Medo” terminando, y pude ver las abanderadas “Alma Mater” (me pone los pelos de punta esta canción, más aún cuando el grupo silencia y se oye a la gente cantar a pleno pulmón) y “Full Moon Madness”.
Me quedé con sabor a poco con la actuación de Moonspell, creo que se merecían más tiempo o mejor lugar en el cartel del día, pero lo vivido en su concierto se queda en la retina, y no es la primera vez, en muchos de sus conciertos la emoción que imprimen a su actuación es única.
Vuelta a ver el final de DREAM THEATER y momento para cenar, un trozo de pizza fina a 4 €, no mola. El escenario principal lo cerraba la apisonadora maquinaria de CANNIBAL CORPSE, que arrasó con todo. Con una puesta en escena sin miramientos, con la gente destrozada por un largo día y con la potencia sonora del festival, Cannibal fue como la horda del WOW, no dejaron títere con cabeza. Más de una hora de descenso a las puertas del infierno que resultaron devastadoras, poniendo en pié de guerra el recinto y terminando con las pocas fuerzas que quedaban.
A base de torbellino headbanger y voz dura y profunda, con riffs incansables y una batería que amenazaba con derribar la estructura, el grupo se despachó con temas que no dejan lugar a la esperanza: en su actuación, o corres o te alcanzan. “Kill Or Become”, “Icepick Lobotomy” o “Sentenced to Burn” no podían faltar, así como la politicamente incorrecta “I Cum Blood”.
Tras el brutalismo interpretativo de Cannibal Corpse, de un frontman que igual destroza cuellos que le ves cantando “Ela de la Banana” (true history), cerraban la noche NE OBLIVISCARIS para mí, pues las fuerzas ya me fallaban para HIRAX. Los finlandeses no dejaron lugar a dudas, y con doce minutos de primer tema, el cuerpo dijo basta. Una pena, porque es de esos grupos que te ofrecen calidad interpretativa y compositiva. Mañana más señores, el Metaldays no para, y la jornada del miércoles promete, con CARCASS, HATEBREED, ACCEPT o SEPULTURA marcando el ecuador del festival.
- Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com, Yalinku Photos.












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