13/06/2013
Vaya sorpresa me he llevado al llegar a mis manos este disco y ver que es el primero en solitario de Jon Oliva, y que lo que hasta ahora pensaba que era su proyecto en solitario Jon Oliva´s Pain, pues era una banda más.
Pues sí, después de todos estos años el señor Oliva se atreve a sacar su primer larga totalmente en solitario, y aunque no he sido un gran fan de su anterior aventura, en la primera escucha se entiende el porqué de esta diferenciación.
Estamos ante un álbum muy personal, con una gran variedad de sonidos y donde Jon Oliva ha dado rienda suelta a sus múltiples influencias, aunque creo que es necesario decir que no estamos ante un disco de metal, por lo menos en líneas generales, coquetea en algún temas con los sonidos más duros, pero básicamente esto es un disco de rock o hilando fino igual de hard rock, muy progresivo, eso sí.
El tema que da título al álbum es el primero, “Raise the curtain”, una larga introducción musical donde los teclados setenteañeros tienen gran protagonismos, y las partes progresivas son la base, aunque sin resultar pesadas. No es un gran ejemplo para el resto del álbum, pero es una manera curiosa de empezarlo.
“Soul chaser” es el tema que le sigue, donde llega a los sonidos más hardroqueros y más que cantarlo se desgañita con esa voz tan característica que tiene el señor Oliva. Por supuesto el protagonismo es de los teclados, con las guitarras en un segundo plano, salvo en la parte del solo. Un tema que engancha y de los más accesibles del disco.
La siguiente canción es “Ten years”, con una introducción acompañada con un grupo de vientos, con un cuerpo de la canción muy ritman blues y un estribillo más roquerillo, pero todo el tema acompañado por las trompetas. Es un tema extraño, que tarda en entrar pero que termina enganchando.
“Father time” comienza al más puro estilo funky, con unas guitarra más protagonistas que en los anteriores temas, un estribillo muy épico, y unos teclados muy hammond y con sonidos psicodélicos.
“I know” es el tema que personalmente más me gusta del disco, con un comienzo muy oscuro de piano al que se le suma una acústica y orquestaciones de fondo. La voz de Jon utiliza sus tesituras más dramáticas y durante todo el tema canta con gran sentimiento. Posiblemente lo que me falla del tema sea el punteo central, que no termina de convencerme, y que debía ser más sentido. Aun así el mejor tema del álbum.
“Big brother” es el tema más heavy del álbum, con una base rítmica muy poderosa y unas guitarras rítmicas más presentes y la voz desgarrada de Jon como protagonista, y un ritmo muy machacón durante todo el tema.
“Armageddon” comienza con unos sonidos del teclado como muy de obra de teatro tenebrosa que ocupan la mayor parte del tema, que no tiene mucha parte cantada, de lo más flojito del disco, la verdad.
“Soldier” es la siguiente canción lenta y a mí me parece personalmente un pastelón, muy bonita y sentido, con una base de piano y guitarra acústica y la voz más acompasada, pero creo que es una pesadez.
“Stalker” casi podría haberla hecha cualquier grupo de hard rock, con una la voz del señor Oliva que más que cantar, parece que recita, con una base de guitarra muy rockera, pero sinceramente el tema no me convence.
“The witch” aunque comienza de forma lenta, engaña, y se convierte en un tema rockero sin más, con una larga introducción musical, de hecho, la voz de Jon Oliva no sale hasta pasada la mitad del tema, y se convierte en algo más duro, pero te deja la sensación de haber escuchado esto en algún tema anterior.
“Cant get away” comienza que parece un tema de Bon Jovi, y lo digo en serio, con esas acústicas apagadas y Jon Oliva entrando a cantar en plan hardrockero, de hecho tiene un deje muy country el tema, que poco a poco se va animando, aunque la verdad no termina de convencerme demasiado. Un tema muy largo para la media del disco, casi 7 minutos, que al final se me hacen un poco largo.
“The truth” es un bonus track, que sinceramente es eso, un bonus de los de relleno, una canción lenta, con un acordeón de fondo y que recuerda algo a sonido folk, pero muy poquito. No es la peor, pero no se aleja demasiado.
Un disco muy personal del señor Oliva, seguramente a sus fans más acérrimos les guste, pero en mi opinión tiene una primera parte muy buena, y a partir de la mitad baja bastante en calidad, y aunque aparenta mucha variedad, termina haciéndose monótono. Lo salvan los seis primeros temas, que nos recuerdan el genio musical de Jon Oliva y que seguramente los tiempos pasados siempre fueron mejores.
AFM Records 2013. 7,5/10
By: augusto@metaltrip.com
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