30/05/2013
La curiosidad me asaltó al ver que nos convocaban para el concierto de los británicos Godflesh en Madrid y al ver un anuncio son de los típicos conciertos que haces una marca en el calendario.
El concierto de Godflesh iba a ser en el Gloos Club (antes Rockitchen), un miércoles, con lo que a pesar de que habían convocado como banda invitada a la interesante banda madrileña Aathma, siempre la posible afluencia de público era una incógnita. Al final se rozó la media entrada, lo suficiente para haber ambiente y para el público disfrutar de un concierto sin apreturas.
Aathma:
Con aún poco público en la Sala, con un leve retraso sobre el horario marcado en las entradas, estaban los chicos de Aathma sobre el escenario, pero un grave problema con el equipo del bajista impidió que la cosa fuese más rápido.
El problema era algún cable mal enchufado que hacía que del amplificador saliera un ruido muy molesto, que sobre todo entre canciones hacía la cosa bastante insoportable. Pero como había que empezar, los Aathma comenzaron su concierto con “Under the black waters” donde enseguida se nota la intensidad con los que vive esta gente sus conciertos. Riff profundos, muy marcados con atmosferas cargadas y con Juan su guitarra y vocalista cantando con mucho sentimiento. Un tema de más de diez minutos, con el que enseguida captaron la atención de buena parte de los presentes.
“A thousand nails”, de su primer CD “The Call of Shivá” ralentiza su la intensidad y suaviza la melodía. Un escenario que se llena de humo y que carga aún más la atmosfera. El sonido que salía del bajo, realmente deslucía el concierto, porque la propuesta de Aathma es más que interesante. Con “Valley of doom” volvieron los riff más crudos y la particular visión de Aathma de vivir la música, con Mario el bajista como en trance, dando mayor énfasis a su actuación.
El final de su concierto vino con “A god returns”, el tema más largo de su último trabajo “Decline... Towers of silence” donde fuimos viviendo los diferentes ambientes donde la banda nos quiso transportar y que recupero las diferentes intensidades musicales que saben expresar sobre un escenario. Acabo con Juan de rodillas, jugando con los efectos de su pedalera.
Temas largos, particulares, intensos, variados, y ante todo mucha intensidad. Algo deslucido el concierto por el problema del sonido con el bajo.
El set list de Aathma fue:
Under the black waters
A thousand nails
Valley of doom
A god returns
Godflesh:
Con algo de expectación en las primeras filas, con algunas fans más entregadas, no se hicieron esperar mucho los británicos. Con el escenario prácticamente diáfano, con solo los amplis de bajo y guitarra de Justin Broadrick y G. C. Green, estos aprovecharon hasta el último momento de empezar a tocar, para firmar autógrafos a los más fans. Una pantalla de fondo, donde durante el concierto se fueron proyectando imágenes un tanto psicodélicas.
La sala con una media entrada y con un ordenador a la izquierda de Justin, que era el arma principal del sonido de los británicos, porque las partes que llevan grabadas son mayoría. Una de las bandas de referencia en el origen del Metal Industrial había vuelto a trabajar y los teníamos frente a nosotros.
Bueno, realmente no me despertaron especial emoción sobre el escenario. El bajista G. C. Green como si con el no fuera la cosa, no es que realmente mostrase mucho sentimiento. Caso contrario fue Justin, que con su guitarra, sus pedales y manejando el ordenador se veía que era el alma mater del asunto. La intensidad con la que vivía las canciones da ganas de ver un concierto.
Temas con ritmos que se repiten, un bajo muy plano en la línea de la base grabada y unas guitarras de Justin, que ponían la nota principal de su música. Más cuando casi empezando nos regalaron “Like Rats” un tema de los más emblemáticos de la banda, un tema más vivo e intenso, que sobre todo lo vivieron las chicas de las primeras filas, las más fans de la banda.
Atmósferas más cargadas en “Christbait Rising”, más post rock de rollo ambiental, con una voz más cruda. Un repaso a diferentes temas de su discografía como la más densa “Christbait Rising” donde solo las partes de guitarra rompen un tanto la repetición, la brutal y muy mecánica “Streetcleaner” o la también industrial “Spite”.
Un redoble de batería abría “Tiny Tears” la parte más tranquila de su actuación, sobre una base musical más lenta y pesada, solo rompe la repetición las distorsiones de Justin con su guitarra. Momentos más lentos y pesados, que frenaron algo la intensidad del concierto y mucho más con el largo frenazo entre canciones para afinar la guitarra y seguir con “Avalanche Master Song”, sobre una base de música más electrónica unos poderosos riffs de guitarra que hizo funcionar nuestro cuello un poco.
“Mothra” consiguió levantar algo al público, que se había quedado más tranquilo con los últimos cortes, más bailable y con la parte musical más metalera de fondo, todo muy repetitivo con un final un tanto abrupto, pero que levantó una gran ovación. Otro largo parón entre canciones, para empezar “Predominance” que nos devolvía a los riffs más sostenidos y las atmósferas musicales más pesadas y abstractas.
Todo medido al milímetro y para cerrar quedaban “Bigot” con una base más industrial, pero con las guitarras más variadas de su actuación y la final “Crush My Soul” con las partes más Death, sobre la base más industrial.
Un concierto de los Godflesh donde todo me resultó algo artificial y solo la intensidad que pone Justin rompía la monotonía en el escenario. Temas con ritmos muy repetidos y con muchas partes grabadas, lo que le quita naturalidad al asunto.
El set list de Godflesh fue:
Love Is a Dog From Hell
Like Rats
Christbait Rising
Streetcleaner
Spite
Tiny Tears
Avalanche Master Song
Mothra
Monotremata
Predominance
Bigot
Crush My Soul
Hemos publicado las fotos de este concierto en nuestra página de Facebook.
Crónica y fotos: javier@metaltrip.com
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