12/04/2012
TONY MACALPINE - AGENT COOPER – DANIEL PIQUÉ - SALA FANATIC – SEVILLA - 17 MARZO 2012
El pasado 17 de Marzo nos acercamos a la sala Fanatic para presenciar la actuación de Tony Macalpine, en su actual gira por Europa a que ha denominado “Dream Mechanism Tour 2012” y en la cual interpretaba integra su primera obra “Edge of Insanity” además de un pequeño repaso al resto de su carrera.
La sala presentaba una entrada medio decente, para lo que es un concierto en esta ciudad, no llegaba ni al cuarto de entrada, pero eso ya es muy bueno, sobre todo teniendo en cuenta el estilo de música y sobre todo el tipo de concierto, instrumental. Así que, básicamente, nos pudimos encontrar un publico algo heterogéneo, desde músicos aficionados a la guitarra y demás instrumentos, viejos rockeros y algún que otro friki de la música.
Por motivos ajenos a mi control me fue imposible llegar a tiempo de ver la primera actuación de la noche, un artista brasileño llamado Daniel Piqué, aunque por lo que me contaron tampoco me perdí nada especial, si acaso curioso, pero como no vi nada, pues poco puedo decir.
A los que si pude ver, fueron a los Agent Cooper, una banda americana bastante variopinta, con sonidos que variaban desde el rock progresivo, pasando por la psicodelia y con bastante de sonido sureño. Personalmente no me dijeron demasiado, pero al fin y al cabo nos hicieron pasar un rato agradable, que para eso estaban. Estuvieron en el escenario alrededor de 45 minutos y supongo que dieron un buen repaso a su carrera, pues mi desconocimiento sobre el grupo me impide saber exactamente que temas tocaron. Lo que si os puedo decir es que buenos músicos si que son, y que animar a la peña lo saben hacer muy bien. Sobre todo me quedo con su cantante, un autentico personaje, con unas pintas y unos movimientos sobre el escenario que parecía que lo habían sacado de un grupo de pop-rock británico; eso si, tenia una muy buena voz. Un buen concierto, aunque no lo vamos a negar, no creo que vuelva verlos.
Pasada la medianoche, el escenario se preparo para la actuación principal, y con una pequeña intro aparecieron sobre las tablas los músicos que acompañan al señor Tony Macalpine en esta gira, Aquiles Priester a la batería, Bjorn Englen al bajo y la jovencísima y talentosa Nili Brosh a la guitarra de acompañamiento. Seguidamente hacia su entrada la estrella de la noche con su guitarra de 8 cuerdas.
No voy a describir una a una las canciones que conformaron el concierto, al final de la crónica podréis ver el setlist. ¿Y esto porque? Bueno, intentare explicarme. Ya de por si, para mi, la música en general, es una cuestión de sensaciones; las canciones te deben trasmitir algo, te hacen decidir si una canción es buen o mala, a veces hay un acuerdo mayoritario sobre alguna canción, sobre un grupo o cierto disco, pero en otras muchas ocasiones lo que para uno es genial, a lo mejor para otros muchos es una basura, por ejemplo, hay una gran mayoría de gente que opina que el “Master of Puppets” de Metallica es uno de los mejores discos de la historia, pero también hay unas pocas almas perdidas que consideran que el “St. Anger” es un discazo. Con todo esto quiero decir, que si ya con canciones con letra, las sensaciones son importantes, imaginarse con una canción totalmente instrumental, y si encima es un disco entero pues es lo único que puede guiarte. Pues un concierto del señor Macalpine es esto, sensaciones. Es verdad que tenemos en nuestra mente a grandes guitarristas instrumentales, Satriani o Vai, cuya fama es más que merecida, sobre todo porque han conseguido componer verdaderas obras de arte musicales y que enganchan a la primera escucha por norma general, básicamente porque han sabido darle ese toque algo comercial a sus temas. Y esto es lo que le faltaría a Tony Macalpine, ese factor comercial. Por supuesto, con una simple búsqueda de su curriculum en internet, nos hacemos una idea del talento de este hombre y de lo que es capaz de hacer, pero es sobre un escenario donde verdaderamente se ve su maestría.
No soy músico, por lo tanto no tengo esa perspectiva para analizar su forma de tocar, pero como aficionado, ver como ese señor toca su guitarra, con una facilidad que parece que ya nació sabiendo, es una verdadera delicia; además, como ya he señalado anteriormente, con una dificultad añadida, su guitarra tiene 8 cuerdas. Su mano recorría el mástil prácticamente sin ningún esfuerzo y puedo atestiguar, que las dos cuerdas de mas no están por estética, las utiliza, y mucho, sacando sonidos increíbles.
Pero su talento no se queda en la guitarra, Tony Macalpine es todo un artista, y lo demostró en varias ocasiones, cuando se colgaba su guitarra a la espalda y se acercaba a un teclado colocado en un lado del escenario y nos ofrecía su otra faceta musical, y puedo asegurar que en este caso tampoco es manco.
En cuanto al grupo que le acompañaba señalar que hicieron un trabajo muy solido de acompañamiento, con sus momentos de protagonismo para cada uno, que tampoco fueron un derroche de virtuosismo, pero muy efectivos. Bjorn Englen al bajo, no demasiado espectacular, pero si con un muy buen trabajo rítmico, bastante bien acoplado con Aquiles Priester, antiguo batería de Angra, y uno de los candidatos finales a suplir a Mike Portnoy en Dream Theater, lo que dice mucho de su calidad, aunque su solo de batería me resulto bastante simplón y algo aburrido. Pero la que verdaderamente impresiono, fue la guitarrista que llevaba de acompañamiento, no solo por su atractiva presencia física, que era evidente, sino por que esta jovencísima artista de solo 23 años, tiene un grandísimo talento a la guitarra que nos demostró nada mas empezar a tocar; sobre todo la compenetración que tenia con el mismo Macalpine en los momentos que doblaban las guitarras, y por supuesto en los solos que se marco durante el concierto. Habrá que seguirla en el futuro, sobre todo si es tan buena compositora como guitarrista. Un gran descubrimiento.
El concierto en si, pareció mas una sola canción de casi dos horas, ya que prácticamente enlazaron todas las canciones entre si, a veces con un pequeño solo de guitarra, o con una pequeña introducción de teclado, o un pequeño solo de bajo; pararon solo justo en la despedida antes de los bises, en la presentación del solo de batería y en un par de ocasiones más para dar las gracias. La base del concierto fue el primer disco de Tony Macalpine, “Edge of Insanity”, que ya tiene como 25 años, pero que supieron darle un sonido muy actual. Después de su interpretación integra, nos tocaron algunos temas de la carrera del guitarrista, donde se evidencio su progresión musical, desde ese sonido totalmente ochentero hasta sus últimas composiciones, bastante progresivas.
En definitiva, un concierto muy ameno, si es cierto, que es para un publico al que debe gustarle mucho el virtuosismo y los solos de guitarra, pero que a los fans de la música en general no se les debe hacer nada pesado; por su supuesto, los seguidores de himnos por la gloria del heavy metal, abstenerse.
Set list Tony Macalpine:
Wheel of fortune
The stranger
Quarter to midnight
Agrionica
Empire in the sky
The witch and the priest
Keyboard solo
The taker
Edge of insanity
The raven
No place in time
Angel of twilight
Ölüdeniz
The sage
Tears of Sahara
The violin song
Serpens gauda
Psych octopus (drums solo)
Stream dream
Pyro kinesis
Guitar solo
Hundreds of thousands
Crónica y fotos: Augusto Arévalo & Manuel Reyes
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