Mi experiencia en el Wacken Open Air
Nuestro colaborador DAVID RICARDO GARCÍA MOYA quiere compartir con todos su experiencia en el Wacken Open Air así que aquí está su testimonio, disfrutadlo:
Wacken Open Air: The best Heavy Metal festival on the planet. El mayor festival de Heavy Metal del mundo según mi propia experiencia. La primera referencia que se me viene a la mente cuando pienso en el Wacken es el recuerdo de haber leído un artículo suyo en la desaparecida revista española Rock Hard hace casi ocho años.
Me sorprendió mirar escenarios gigantes, muchas bandas de renombre, gente en pleno éxtasis, en fin todo lo que conlleva la palabra: HEAVY METAL. Lo que no me imagine es que seis años después en 2010, iba a pisar estas tierras sagradas y sentir en carne propia esta experiencia.
Bueno, un día estaba como de costumbre navegando en Internet cuando vi una página que anunciaba un viaje organizado al Wacken Open Air; de inmediato apunté los números de teléfono y llame para reservar mi plaza eso fue en diciembre del 2009, con mucha antelación, porque las entradas vuelan y es muy fácil que se terminen. Llamé, reservé la entrada, después haría una buena amistad con los responsables de Metaltrip. Los preparativos habían comenzado; con la poca experiencia que tenía de anteriores festivales, no me hizo falta comprar tienda de campaña, ni saco de dormir.
Pasó el tiempo y llego la hora cero: el 3 de agosto del 2010. Viajé a Madrid rumbo al aeropuerto de Barajas, donde esperaba My Metal Journey. Llegué y había heavys en el lugar donde habiamos quedado, algunos de ellos llevaban yendo al Wacken diez años seguidos, eso es seguir por buen camino. Compartían experiencias sobre la pasada edición y advertían a los profanos como yo que nos iba a causar una incontrolable adicción. Fui sin conocer a nadie, pero poco a poco encontré gente afín a mis gustos y conversé con ellos.
El avión salió rumbo a Suiza, hacia escala ahí, después fuimos a Hamburgo con parada final en el pueblo de Wacken. Un autobús nos esperaba a la salida del aeropuerto para llevarnos a la tierra prometida. Wacken queda cerca de Hamburgo, más o menos una hora y media de trayecto. Es un pueblo pequeño que durante tres días acoge a 80.000 personas. Empezó en 1990 siendo la idea de dos amigos y se ha mantenido hasta nuestros días. Desembarco en Wacken y la emoción se dispara, empiezas a ver banderas de todo el mundo, mujeres hermosas, heavys de todas las edades......y eso que todavía no cruzaba la entrada del festival, ésta me recordó a la puerta de salida de las carreras de caballos por su gran anchura; en pocas horas vería por ahí a miles de personas. Planté mi tienda de campaña en la zona derecha de la entrada junto con la demás gente del viaje organizado, todos muy majos.
Cogí mi inseparable cámara de fotos, alisté mis cosas en la mochila y me dispuse a explorar. Primero hice un recorrido fuera del recinto del festival o sea, por el pueblo. Hay una calle transversal que debe ser la principal donde encuentras desde bares hasta farmacias, todo muy bien organizado. No falta la típica Iglesia, éstos que tengan cuidado no vaya a ser que los blackers se unan algún día y la incendien. Hay un sólo supermercado con precios módicos, yo no soy de beber pero vi carros de compra llenos de cerveza.
Una de las primeras cosas que deben hacer es comprar la camiseta oficial, se venden muy rápido. Por la noche me preparaba para el primer día del festival. Amaneció, desayuné y fui al W.E.T. Stage que es un escenario secundario donde tocan las bandas de la Metal Battle que son grupos de todo el mundo que han sido seleccionados como los mejores de sus respectivos países. Aquí estuve unas seis horas presenciando un gran espectáculo con un sonido excelente al cien por ciento. Mi primer momento emotivo cuando cogí la baqueta de un grupo de República Checa ''Dimitri''.Te sorprende ver la inmensidad de los dos escenarios principales: el True Metal Stage y el Black Metal Stage.
Al día siguiente me levanté pronto pues tocaba Iron Maiden en el True Metal Stage, lo acepto, hice trampa y me colé para alcanzar la primera fila. Increíble el ambiente que se sentía, gente cantando canciones de Maiden, era muy difícil acabar de calcular las imágenes de Eddie.
Minutos antes de la apertura de puertas nos podías oir gritar Maiden¡¡¡¡Maiden¡¡¡Maiden¡¡¡ ese grito que nos sale del alma y que sólo un Metalhead puede sentir. Abrieron puertas y la carrera empezó si queréis llegar a primera fila correr con todas vuestras fuerzas y llevar calzado apropiado cómodo pero resistente e impermeable. Mis pies sufrieron por no llevar calzado apropiado. Llegué a la meta y lloré de la emoción cuando escuche el himno de Doro ''We are the Mtalheads''. Mirando al frente tenía el True Metal Stage con dos pantallas gigantes a los lados. Ese año fue aún más emotivo, había muerto DIO y se le hicieron diferentes homenajes por supuesto gritamos su inmortal nombre.Y en caso de emergencia al pie de los escenarios te encuentras a: paramédicos, bomberos y la gente de seguridad del festival que son los que más sufren cuando la gente practica el crowdsurfing que es algo así como un rito del festival. Empieza así desde muy atrás alzan tu cuerpo dos personas y te suben por encima de las manos de la gente pasas de mano en mano en una gran marea hasta que llegas a la primera fila; te estarán esperando un miembro del equipo de seguridad para bajarte con cuidado.
En el mismo escenario de Maiden tocaba Alice Cooper una leyenda viva que dio un gran conciero de Shock Rock con: decapitaciones, maniquís.....Pero en mi mente esperaba a Iron Maiden. Seguidamente tocaron Motley Crüe en el Black Metal Stage, este concierto lo vi por panatalla gigante. La noche cayó y Maiden con su intro me dio un subidón de adrenalina, mi primera vez viendo a estas leyendas y encima en Wacken. Me volvi literalmente un poseso llorando, saltando lo que podía (estaba muy apretado) cantando las canciones que sabia de ellos. Acabaron y estaba feliz, me dirigí a la salida cuando me encontré a unas metaleras, eran españolas de Galicia les pedí cordialmente una foto y aceptaron. Así acabo ''A Night To Remember''.
Seguía caminando buscando con mi cámara algún momento mágico especial, la utilizaba como una metralleta disparaba ráfagas. Todo estaba plagado de tiendas de ropa y discos, este lugar se llama Metal Market donde encontarás el disco que quieras. Veías camisetas rarísimas, gente disfrazada........... Llevaros ropa impermeable también por si llueve aunque sea agosto; he ido dos años seguidos y ha llovido. El día siguiente non fui a primera fila, me dediqué a ver simultáneamente a las bandas de los dos escenarios. Mi banda favorita Stratovarius tocaba en el Party Stage que queda justo a la lado de los dos principales. Siempre recordaré las palabras de Timo Kotipelto: ''Probably is our tenth time in Wacken''. Me fui antes de que tocaran “Paradise” y pude observar a San Dunn el antropólogo canadiense que hizo el sobresaliente documental: ''Metal, a Headbanger's Journey''. Cannibal Corpse tocaban en el Black Metal Stage; armaron una batalla campal con el moshpit, pese a que por las pantallas gigantes la Organización recomendaba que no se realizara con una frase: ''Please no circle pit'' nadie hizo caso del consejo; me dio la impresión a mi o el baterista de Cannibal Corpse estaba tocando descalzo?? También fue mi primera vez viendo a Edguy y Grave Digger. Los primeros dieron un concierto entretenido. Tobias Sammet es un buen showman; tuvo un buen gesto con un minusválido y para que sepan que el circle pit no entiende de géneros. Dentro del Metal había gente practicándolo con Edguy en varias de sus canciones.
Grave Digger celebraban su treinta aniversario a lo grande con mucha pirotecnia e invitados especiales como: Hansi Kursch, Van Canto y Doro Pesch la cual debe ser la primera vez que no se vestía de cuero y tachuelas en un escenario para cantar “The ballad of Mary” con Chris Boltendahl; salió con un vestido largo precioso. La fiesta seguía headbanging y más headbanging. Quedas satisfecho de tanto Metal a todas horas pero siempre quieres más y guardas tus fuerzas. El último día me sente cerca de uno de los escenarios en la parte final del concierto de Soulfly. A mi lado estaba un metalero que emulaba a George Corpsegrinder Fischer en el movimiento de cabeza y cuello. El inglés es esencial en Wacken; los alemanes lo hablan muy bien. El festival tiene muchos más atractivos: la zona vikinga, juegos, piscina........
El sonido es tan bueno que si estas en tu tienda de campaña los conciertos se oyen perfectamente y si en los escenarios secundarios el sonido es del 100 por ciento en los principales es del 200 por ciento. Al final del festival acabarás cansadísimo pero muy feliz.
Siempre querrás volver al Wacken, tiene una magia especial que te atrapa y nunca te dejará, flechará tu corazón y se quedará de por vida.
SEE YOU IN WACKEN 2012 METALHEADS¡¡¡¡ RAIN OR SHINE¡¡¡
David Ricardo García Moya
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