Noche previa de puente en Madrid y una considerable oferta de grupos en la capital, un hecho que no impidió que la sala Arena (Marco Aldany) se llenara hasta los topes con la visita de Paradise Lost acompañados de Lucifer.
- Lucifer
Los Húngaros Lucifer salieron a escena con la sala aún llenándose, puntuales y con su primer EP bajo el brazo, “Lucifer I”. No levantaron mucha expectación, por desconocimiento y porque su estilo estaba lejos de lo que la noche auguraba. Con la vocalista, Johanna Sadonis, acompañada de su poncho y sin separarse del vino en todo el concierto, la propuesta musical de la banda se basó en un denso y bastante bien hilado Doom rockero. Bastante apatía hubo sobre el escenario, pero lo cierto es que la banda cumplió y con creces, pues superaron las expectativas del desconocimiento de su música y por momentos resultaron realmente interesantes.
Entre los temas que interpretaron, “Izrael”, canción con la que cerraron, fue el tema que atrapó más al personal. Contundente y muy personal, fue el cierre a una actuación que terminó resultando sorprendente, yendo de menos a más presentando credenciales. El más animado del grupo fue el guitarrista, que con su sombrero, su collar étnico sobre el pecho y sus pantalones de campana, amenazaba con lanzarse al público en cualquier momento. El peso de la actuación estuvo en la voz de la vocalista, que al igual que la banda, fue mejorando a medida que avanzaba el concierto. Eso sí, no paró de mover los brazos en ningún momento, girando sobre sí misma y viviendo el concierto intensamente.
Claramente influenciados por los sonidos de mediados de los 70´canciones como “White Mountain”, “Anubis” o “Sabbath” fueron las cartas que el grupo puso sobre la mesa. Se despidieron con las últimas gotas de la botella de vino que terminó siendo finiquitada por la bella vocalista.
El setlist interpretado fue:
- Anubis
- Abracadabra
- Sabbath
- Purple Pyramid
- White Mountain
- Morning Star
- Izrael
- Paradise Lost
Sombras y mucho humo fue lo que ofrecieron Paradise Lost esa noche en la sala Arena de Madrid. No es ninguna sorpresa, ya que la ambientación es básica para esta banda, pero por momentos n ose veía absolutamente nada en el escenario, rompiendo totalmente el embrujo del grupo. Aún así, la incógnita de a qué nivel rayaría la formación quedó resuelta en los primeros compases. Nada nuevo, sosos sobre el escenario y con un Nick Holmes que llevó la batuta de la actuación, y esta vez sí, salvó los muebles. Mucha culpa del buen concierto que dio el grupo la tiene el nuevo álbum, “The Plague Within”, que ha recuperado las raíces de la formación.
No sonaron mal esa noche, y eso ya son buenas noticias, pero quedó demasiado evidenciado el sonido modificado en la voz de Holmes, sobre todo en los guturales y en las partes más agudas. Lo cierto es que no soy muy fan del grupo, y aunque temas como “As I Die” o “Requiem” resultan interesantes en directo, su actuación en Madrid fue plana y sin muchos aspavientos. Salieron, tocaron, cumplieron y adiós. Por encima de todo eso, está el tremendo trabajo del guitarrista, que a fin de cuentas es quien da alma a este grupo, enorme como sonó “The Painless” en sus dedos. Tiene otra banda, Vallefyre, y vale mucho la pena echarle una escucha o dos.
Su actuación se iba desarrollando entre luces y sombras, con temas que conectaron con la gente y otros que, como “Praise Lamented Shade”, enfriaron los ánimos. Menos mal que tienen trallazos como “Beneath Broken Earth”, ya que ahí sí, la gente se vino arriba. El nuevo disco es bueno, es puro en su esencia, pero tantos temas de la nueva composición terminaron lastrando una actuación de la que muchos salieron contentos, pero que para algunos resultó incompleta.
Cuando se fueron para los bises, se alargó su regreso al escenario, con una intro que no subsanó la sensación de que la banda estaba lista para despedirse con menos de hora y media de concierto. Y así fue, cerraron su concierto rápidamente con “Say Just Words” y adiós muy buenas, ante el descontento de más de un fan. No es la primera vez que veo al grupo, y nunca van más allá de esto en sus actuaciones, así que no fue una sorpresa cuando se despidieron fríamente mientras la sala abarrotada se quedaba con la sensación de que habían presenciado un gran concierto a pesar del setlist, de la duración y de la apatía. Imaginad como sería un concierto de Paradise Lost sin esos ingredientes negativos. Un sueño que esperemos algún día se haga realidad en un concierto de Holmes y sus compinches.
El setlist de Paradise Lost fue:
- No Hope in Sight
- Widow
- The Painless
- Terminal
- Erased
- Praise Lamented Shade
- Victim of the Past
- Enchantment
- Flesh from Bone
- Beneath Broken Earth
- As I Die
- Requiem
- Return to the Sun
- Faith Divides Us – Death Unites Us
- An Eternity of Lies
- Say Just Words
- Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com





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