Se presentaba una cita importante en Madrid, con una nueva visita de los australianos Parkway Drive a la capital. A pesar de ser martes, la Gira de Parkway Drive logró convocar a un numerosísimo número de fans alrededor del Palacio de Vistalegre o Sala San Miguel, momentos antes del concierto y dentro en la Sala, creando un ambiente brutal alrededor de las bandas.
Una gira que comandaba Parkway Drive, pero que tenía como bandas support a los británicos Architects y los también australianos Thy Art Is Murder, con un pack muy interesante que casi completó el aforo de la funcional Sala dentro del graderío del Palacio de Vistalegre. Un público muy joven con estéticas variadas pero predominando las masas del Metalcore y Hardcore, que muchos de ellos hicieron cola buena parte del día para poder acceder los primeros al recinto del Palacio de Vistalegre y poder vivir el concierto de Parkway Drive lo más cerca posible del escenario.
Thy Art Is Murder:
Con muy poco espacio en el escenario y con la mayoría de la actuación de Thy Art Is Murder con luces muy tenues y pobres, saltaron los australianos al escenario, ante un público expectante y deseoso de fiesta. No muy conocidos aún por estos lares, pero con algunos seguidores que seguían sus canciones desde las primeras filas. Sobre todo las miradas se centraban en la figura de su vocalista Nick Arthur, que recientemente ha sustituido al que era más conocido frontman CJ McMahon.
Si los temas están llenos de breakdowns y guitarras muy saturadas, Thy Art Is Murder no dejan un instante a la paz melódica, con ataques sonoros como “Absolute Genocide”, con la que abrieron su show o “Coffin Dragger”, ambas pertenecientes a su reciente entrega “Holy War”, demostraron que tenían poco tiempo y espacio en el escenario, pero querían convencer.
La parte negativa de su show fueron los silencios entre canciones, tomamos para afinar los instrumentos y coger aire por su enérgico show, pero a veces se hicieron más largos de lo normal y no contamos el momento en el que se les fue la luz del escenario, como trato de explicar Nick en castellano, con la ayuda de alguno de los fotógrafos que se encontraban en ese momento en el foso.
Mucho sudor en el escenario y entre el público que arrancó con los constantes mosh y circle de la tarde, como en temas más clásicos de los australianos como “Shadow of Eternal Sin” o la apoteósica “Reign of Darkness”.
El peso del concierto de Thy Art Is Murder los llevan los temas nuevos incluidos en “Holy War”, con los que arrancaron y finalizaron su show, como el riff demoledor de “Light Bearer” que contó con la inestimable ayuda de buena parte del público cantando con la banda y la final “Holy War”, que una vez más Nick trató de presentar en castellano, que volvió a mover los cimientos del Palacio de Vistalegre.
A juzgar por la reacción del público consiguieron calentar el ambiente y poner en situación el concierto, con temas bestiales, muy dinámicos, pero con un show que podría haber tenido algo más de ritmo.
El set list de Thy Art Is Murder fue:
- Absolute Genocide
- Coffin Dragger
- The Purest Strain of Hate
- Shadow of Eternal Sin
- Reign of Darkness
- Light Bearer
- Holy War
Architects:
Con el ambiente ya caliente y el público encantado, les tocó el turno a los británicos Architects, capitaneados por su vocalista Sam Carter, que no nos dio tregua desde el principio hasta el final.
El público desde la primera nota se mostró entregado con la banda, cantando y aclamando cada uno de los temas que los británicos interpretaron, como la inicial “Gravedigger” enérgica, pegadiza, con la que pusieron el listón muy alto y las revoluciones al límite, destacando la magnífica labor de Dan Searle a las baquetas.
Tras la toma de contacto continuaron con la sucesión de potentes breakdowns y ritmos rápidos en “Broken Cross” de su último disco “Lost Forever // Lost Together” con una buena base rítmica, con Sam Carter dejándose la voz demostrando gran potencial tanto en las partes melódica como en las guturales , para sin mucha tregua continuar con la aclamada “The Devil Is Near” que fue cantada al unísono por parte del personal, con Dan aplastante y atronador , siendo protagonistas los riffs pesados de guitarra en donde pudimos ver un Wall of death a petición de Sam.
Con la fiesta ya montada , todos moviéndose y respondiendo a las continuas provocaciones de Sam, llegó el turno de la aplaudida “Dead Man Talking” también de su último trabajo, al igual que la intensa “Colony Callapse” seguida “Castles in the Air” y Naysayer” donde el público les acompaño al estribillo, con Alex «Ali Dino» Dean al bajo , entregadísimo, sin parar de moverse y disfrutar, para ir llegando al final con “These Colours Don´t Run” con la que cerraron su actuación.
Un buen concierto el de los británicos, que basaron su repertorio en su último trabajo, cosa que no impidió que el público se mostrara participativo entregado, cosa que fue agradecida en varias ocasiones por Sam.
El set list de Architects fue:
- Gravedigger
- Broken Cross
- The Devil Is Near
- Dead Man Talking
- Colony Collapse
- Castles in the Air
- Naysayer
- C.A.N.C.E.R
- These Colours Don’t Run
Parkway Drive:
Llegaba el momento de la noche, con mucha expectación, la sala a rebosar y con un cambio que se hizo un poco largo, amenizado por clásicos el Rock, hasta que llegó la canción de Queen que anticipaba la salida al escenario de los australianos Parkway Drive. Cañones de confeti en rojo y blanco abrieron al ritmo de “Destroyer” la fiesta de la banda australiana, provocando la locura entre sus fans.
Me llamó la atención la ausencia del bajista habitual de la banda Jia O’Connor, sustituido por uno de los guitarras de sus compatriotas Thy Art Is Murder, llamados Andy Marsh, que por lo que ví en videos también se produjo en Barcelona, sin encontrar el motivo de tal cambio. Con Wiston McCall teñido de rubio platino y utilizando constantemente las plataformas para acercase a su gente, los australianos sonaban atronadores, con un volumen muy alto en las primeras filas, donde Jeff y Luke se mostraron muy efectivos todo el concierto, aunque un tanto en segundo plano en la parte escénica del concierto. Al contrario el batería, Ben Gordon, presidiendo el escenario desde las alturas y la alta plataforma en la que situaron su kitt de batería.
La gira era para presentar la última creación discográfica de Parkway Drive, “Ire”, que fue el álbum que más peso tuvo en su concierto con casi la mitad de su set basado con el nuevo álbum, como las iniciales “Destroyer”, más melódica o la más agresiva “Dying To Believe”, con Wiston en esa faceta más agresiva y cruda en su voz, atrayendo a las primeras filas con sus constantes guiños.
Pero era su clásico “Carrion”, la que levantó definitivamente la locura desde sus primeros acordes de guitarra y sus melodías, que levantaron a la gente y a los más locos del mosh y los circle pits, que tuvieron una gran continuación en “Karma”, agresiva, con esos riffs demoledores y con una banda entregada a su público con los que las interactuaciones eran constantes, llevaron a que el público madrileños estuviera completamente rendido a su propuesta musical.
“Dark Days” que puso a la Sala San Miguel a cantar al ritmo de los australianos y donde Jeff y Luke pusieron la magia con sus grandiosos riffs de guitarra, levantando la gran ovación de su público. Como una especie de break para tomar aire, Winston habló un poco más largo de lo habitual entre canciones, como anticipó de la más persistente “Deliver Me”, que al grito de “jump, jump, jump” puso a toda la sala a dar saltos al ritmo de la música, con la guinda de un enorme circle pit en la parte más melódica de la canción. Estaba hablador Winston, sintiéndose afortunado por poder estar en una banda que logra girar por todo el planeta y nos pidió estar felices con su música y a fe que lo consiguió, con “Vice Grip” que puso a todos a saltar o con “Idols and Anchors”, más melódica, que terminó con otro circle masivo.
Llegaba otro tema actual, “Dedicated”, de nuevo más brutal y donde Parkway Drive muestra su lado más agresivo y brutal. A banda y público les hacía falta tomar aire y se hizo un parón más grande antes de arrancar con el trío final de temas, que se abrió con la más actual “Wild Eyes” con un bonito juego de luces desde el escenario y con un más precioso aún coro del público cantando contagiado por la música de Parkway Drive.
Hacía falta agua y la crew de Parkway Drive lanzaba botellas de agua a las primeras filas antes de arrancar con “Romance Is Dead”, uno de los clásicos de los australianos y que levanto las manos de buena parte del público hacía el cielo de Madrid al ritmo de la música. Genial el grado de participación de la gente con sus ídolos. El final venía con “Swing”, más rápida, agresiva con mucho breakdown y finalizado con un enorme circle pit.
No se hicieron esperar mucho los bises, que arrancaron con un tema nuevo “Crushed” a golpe de Rap y Metal y coros más épicos, una nueva versión musical de Parkway Drive. Pero llegaba el momento de despedirse con “Home Is for the Heartless” que fue el último momento donde la gente pudo cantar al ritmo de la melodía que marcaban las guitarras.
Un show que se hizo corto, donde se echó de menos alguna de las canciones más clásicas de la banda, donde siempre que el peso del set lo llevan las canciones nuevas provoca que alguno se vaya insatisfecho. Un show que ha mejorado a medida que ellos han crecido, pero seguro que la próxima vez que les veamos, traerán una producción más grande. Pero lo cierto, que Parkway Drive consiguió levantar pasiones y magia en la Sala San Miguel y seguro que ha ganado más fans para su causa musical.
El set list de Parkway Drive fue:
- Destroyer
- Dying to Believe
- Carrion
- Karma
- Dark Days
- Deliver Me
- Vice Grip
- Idols and Anchors
- Dedicated
- Wild Eyes
- Romance Is Dead
- Swing
Bises:
- Crushed
- Home Is for the Heartless
Hemos publicado más fotos del concierto de Parkway Drive en Madrid en nuestra página de Facebook.
- Crónica y fotos: javier@metaltrip.com
- Crónica: gema@metaltrip.com












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