Un nuevo año nos presentamos en el Resurrection Fest de Viveiro, del 31 de Julio al 2 de Agosto, con ganas de disfrutar de uno de los carteles más Heavys de la historia del festival, algo que ha atraído a mucho más público, pero que no termina de convencer a los fieles del festival. Con grandes nombres dentro del mundo del Hardcore y el punk, pero con menor presencia en el mismo, los protagonistas este año fueron grupos de la talla de Gojira o Megadeth.
Era el segundo Resurrection Fest al que asistía, y se nota un cambio evidente respecto al año pasado, en muchos aspectos, que podemos separar en positivos y en cosas que hay que mejorar. Empecemos por las buenas noticias.
CAMBIOS POSITIVOS
– La zona de conciertos es más grande, con más espacios entre los escenarios, con lo que el solapamiento del sonido vivido el año pasado no se ha producido este año, quitando el momento en que Kreator se saltó su horario y sí se solapó con el Chaos Stage.
– El cartel era de infarto, Megadeth, Gojira, NOFX (aunque no estuvieran a la altura), Sick of It All, Five Finger Death Punch, Down, Gallows, Amon Amarth, Testament o Kreator, estos dos últimos repetían la fórmula que otro festival ya explotó el verano pasado.
– La zona de comida se ha ampliado, con los mismos precios abusivos de todos los festivales. Las zonas de venta de bebidas también se han mejorado, manteniendo un precio muy decente.
– Este año las zonas de firmas no entorpecían el paso a los escenarios, situándose en el Stage de Monster, que esta vez estaba sobre la mesa de sonido del escenario principal, en el stan de Jagger y en la zona de Merchandising. Hubo buena afluencia de fans, sobre todo con los grupos grandes.
– El transporte ha mejorado entre el recinto y el centro del pueblo y zona de acampada, con más autobuses, aún había colas, pero el tráfico de gente era mucho más fluído.
– El Resucamp se ha visto ampliado, colocándolo al lado del recinto de conciertos. En este aspecto tiene sus puntos negativos que comentaremos más adelante.
– Los accesos al recinto han cambiado, siendo la entrada mucho más grande y la salida menos embotellada que el año pasado, sin duda uno de los grandes aciertos de la organización.
– La seguridad y presencia de ayudantes ha aumentado su número, pero como se ponga de moda el crowsurfing como en el resto de Europa, será insuficiente.
– La personalidad del festival se ha mantenido, asemejándose a su hermano mayor de Francia, el Hellfest. Adornos, carteles y escenarios casi temáticos.
– La señalización para ir a las zonas de acampada, puntos de Taxi, centro de la ciudad o zona de conciertos, ha aumentado, es más clara y mejor posicionada.
– Se han mantenido las zonas A y B de acampada, así como el acceso a duchas calientes por un módico precio.
– La organización ha cuidado mucho este año los detalles, aún se les escapan algunos, pero se nota una evolución y una preocupación por el bienestar de los visitantes.
– El comportamiento del público ha sido nuevamente ejemplar, copando los principales periódicos de la zona con frases como “público educado y respetuoso”, sin duda uno de los aspectos que dan continuidad a un festival.
Sin duda hay muchos más cambios que pueden pasar desapercibidos, pero como regla general el festival ha evolucionado y dado un paso más hacia la excelencia, si bien aún debe pulir algunas cosas que os detallamos a continuación:
COSAS QUE MEJORAR
– El sonido ha mejorado en relación al año pasado, pero aún peca de inconstancia, sonando muy alto en algunos grupos y demasiado bajo en otros, en los escenarios más pequeños los grupos iban casi siempre de menos a más en este aspecto. Punto a mejorar para ofrecer una calidad sonora a la altura de los principales festivales europeos.
– Los baños tanto en el recinto como en la zona de acampada son insuficientes. Sobre todo se ha notado en el recinto, el tema de los urinarios masculinos. Un hedor a meado se mezcló el último día del festival con la lluvia. En este aspecto falló tanto la organización como los asistentes, pues las lonas negras que delimitaban el recinto parecían una fiesta canina. Si ponen más letrinas, esto se puede capear.
– El cartel era muy bueno, y atrajo a un público más Heavy, pero el Hardcore y el Punk no puede perder importancia, pues es la seña de identidad del festival, y casi el único punto de encuentro de los fans de estos sonidos todos los veranos.
– El barro ha sido un problema este año, tanto en la zona de acampada como en el recinto de conciertos. Hay maneras de combatirlo, más aún sabiendo con antelación el tiempo que haría en Viveiro durante la celebración del festival. Paja, serrín o plataformas de plástico (Graspop) solucionan el problema.
– El tema de las luces es otro cantar, pues tanto en el Ritual Stage como en el Chaos Stage eran insuficientes e impropias de un festival de la importancia del Resurrection Fest. No sólo por los grupos, sino también por el público y por los profesionales.
Pronto os haremos un resumen de los conciertos, de este Resurrection Fest 2014, que ha dado un paso de gigante a afianzar su posición en el panorama europeo de festivales, que si continúa en esta línea se va a convertir en el referente español de grandes festivales. Combinar el cartel con sonidos más variados ha sido un acierto, sin perder su identidad, y sin duda el crecimiento es una constante de este festival. Ha habido mucho más público este año, el año que viene prometen sorpresas, se rumorea un cuarto escenario y un cuarto día de conciertos oficial. Si el cartel evoluciona, el recinto, los servicios y las comodidades tienen que ir a la par, y este parece que será el caso del Resurrection Fest.
Disfrutamos mucho de este Resurrection Fest 2014, pronto las crónicas de conciertos. Mientras podéis disfrutar de las fotos de ambiente que hemos subido a nuestro facebook.








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