En la sala Copérnico se vivió la noche del viernes un concierto muy especial, el que Rage, unos clásicos donde los haya, que con 30 años de carrera se presentaban en la capital en una sala donde les podías sorber el sudor si querías, la Copérnico de Madrid. Una oportunidad de tener cerca a estas leyendas, oportunidad única que acabó siendo más especial si cabe. Vamos por partes. Los encargados de abrir la noche, fueron Lion Twin, y luego llegó la leyenda.
Lion Twin
La banda alemana llegaba a Madrid sin mucho ruido, siendo los secundarios de Rage, y saliendo al escenario sin ningún tipo de complejo. Quizás eso fue lo que hizo que su concierto fuera brillante. Realmente consiguieron ganarse a los asistentes desde el minuto uno, sobre todo el guitarrista, que con una guitarra muy personal, bandera americana incluida, llenó el escenario de actitud. El bajista estaba pasado de todo, con cara de pocos amigos y amenazando don anclar el bajo y dejarnos ver su desayuno, comida y cena, pero el resto de la banda cuajó un muy buen concierto.
Con un Heavy Metal alemán, clásico, que mama de Accept tanto en estilo como en fuerza, y con vocalista femenina, Lion Twin estuvieron a la altura de las circunstancias en todo momento, dando un concierto muy completo y lleno de buen hacer. La vocalista chapurreaba en español, y eso produjo situación de mucho cachondeo con el público. Pero también es cierto que esos parones para charlar hicieron que su concierto se hiciera demasiado largo, más si sumamos la ansiedad por ver a los cabezas de cartel, que además estaban preparando algo muy especial.
Con «Day of Anger», su más reciente composición, Lion Twin se despidieron con muchos aplausos y con la convicción de que habían gustado y convencido.
El setlist de Lion Twin fue:
- Tristan e Isolde
- Eco Warrior
- Far Away
- When the Lights
- Occupy!
- Notung
- Ready to Rock
- Day of Anger
Rage
El concierto de Rage se dividió en dos partes, y eso hizo que la noche fuera mágica. El primer momento fue un acústico, con Chelista patria y teclista. Sin duda una noche que ambos, como los asistentes, no olvidaremos jamás. Tanto el chelo como el teclado le dieron un aire muy cercano a los cuatro temas que interpretaron, con los tres miembros de Rage entregados a ese momento. Esos temas en acústico fueron sin duda el ingrediente que hizo del menú de la noche una delicatesen. «Into the Light», «Feel my Pain», «Turn the Page» y «Hempty Hollow» fueron los temas elegidos para esa faceta tan cercana del grupo. Sin duda gustó, sobre todo dos momentos: cuando el público coreó los estribillos, acompañando al grupo y en la batalla de solos, en plan Jam, que hicieron Victor y el teclista.
Pasados unos minutos de preparación, la banda volvió, esta vez en formato trío, para con «Carved in Stone», dar paso a la tralla. Fue sólo el primer tema de una noche larga y muy especial, donde una veintena de temas hicieron de ese concierto la delicia de los fans, que no pararon de corear y ofrecer «ho, hos» llenando el sonido de la sala. El calor hacía mella, y ya desde «War of Worlds» se hacía difícil no sudar la gota gorda. pero esa manía de las salas con no ofrecer aire acondicionado a las hordas Heavys nunca ha sido un impedimento para que el respetable se entregue al concierto, y no iba a ser una de esas veces.
«In off is in Off» fue el grito para ese riff que da entrada a «Enough is Enough». La voz de Pivvy sigue siendo rasgada y dura, y ni los kilos ni la implacable alopecia la han desmejorado. Durante toda la actuación estuvo a gran nivel, como toda la banda, que no cesó de compartir momentos con el público, de protagonizar momentos de cercanía absoluta y de ofrecer un sonido nítido y contundente. Rage dieron en Madrid uno de esos conciertos que diferencian a las leyendas de las modas pasajeras. Un setlist fantástico, lleno de clásicos, lleno de joyas, una banda entregada, cercanos, entretenidos, pasándoselo bien con cada tema, con cada respuesta de sus fans y encima, con un sonido muy bueno.
Tras «Down», el teclista volvió a subir al escenario para protagonizar otro duelo de guitarras con Victor, del cual salió escaldado, el nivel de Victor es inalcanzable. Prometiendo volver a la carretera el próximo verano, con casi asegurada presencia en los principales festivales europeos, Rage dejaron a todos y cada uno de los asistentes satisfechos, sin
ninguna pega que ponerles. «Forever Dead» sonó impresionante, no queríamos que el concierto acabase, y la banda tampoco, que disfrutaba sobre el escenario. Pero los primeros acordes de «Higher than the Sky» auguraban un cercano final. Pero la gente no tenía ganas de final, y el estribillo a grito grupal, ponía los pelos de punta. Cuando acabó la canción, se miraron y dijeron «That´s Spain», claramente impresionados con la entrega de la gente.
Con el pipa haciendo señas de que aún podían tocar el setlist completo, tomaron aire durante unos minutos, para entrar de lleno en «Set this World in Fire», quemando los últimos cartuchos de su actuación y dando una lección de dosificación de energías, con más de dos horas de concierto. Sin duda uno de esos conciertos que un fan guarda en un rincón de su corazón y lo mantiene por toda la eternidad, inolvidable. «Soundchaser» fue la culminación de una fantástica noche, y fue la despedida por todo lo alto del trío, de 30 años plasmados en un escenario, de una noche que tardará en desaparecer de nuestras retinas.
El setlist de Rage, acústico incluido, fue:
- Into the Light
- Feel My Pain
- Turn the Page
- Empty Hollow
- Carved in Stone
- Sent by the Devil
- War of Worlds
- Great Old Ones
- Enough Is Enough
- Invisible Horizons
- Down
- Guitar Solo
- Unity
- The Missing Link
- Forever Dead
- Straight to Hell
- Don’t Fear the Winter
- Higher Than the Sky
- Set This World on Fire
- Soundchaser
Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com









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