Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que nos encontramos ante un trabajo con un profundo sentido autobiográfico, centrado en la figura de Zakk Wylde. El genio de la guitarra, alma y líder indiscutible de la formación de Los Ángeles, Black Label Society, que vuelve a demostrar que su visión creativa no conoce límites. Lo que en sus orígenes nació como un proyecto personal y paralelo a sus trabajos con Ozzy y Pantera, ha terminado por evolucionar hasta convertirse en un auténtico manual de libertad creativa. Este nuevo trabajo, “Engines of Demolition”, no es solo una colección de canciones, es la reafirmación de una estética y una filosofía de vida que ha calado hondo en la escena internacional, manteniendo intacta esa esencia cruda y potente que los caracteriza desde el principio de su carrera.
La inspiración de la banda bebe directamente de la cultura de los clubes de motos, trasladando ese espíritu de carretera, cuero y asfalto a cada uno de sus potentes riffs. Con este disco, Zack Wylde ha logrado trasladar a sus seguidores ese sentimiento de hermandad inquebrantable, transformando al público en una gran familia unida por el respeto y la pasión por el metal más puro. “Engines of Demolition” se erige así como un rugido de resistencia y lealtad, donde la técnica magistral de la guitarra se funde con letras que exploran el lado más humano y reflexivo del artista. Es, en definitiva, una invitación a formar parte de un legado que sigue quemando rueda y rompiendo moldes en el panorama del heavy metal actual.
Este esperado trabajo comienza con “Name in Blood”, un arranque que se siente como el primer chispazo de bujía que despierta a una bestia de mil ochocientos centímetros cúbicos, marcando el pulso de un viaje que no admite frenos, y donde escuchamos una primera muestra del talento de Zack Wylde al mando de la guitarra, dirigiendo con mano firme el control de la melodía. Con “Gatherer of Souls” y “The Hand of Tomorrows Grave”, el motor sube de revoluciones en una marcha constante, donde la distorsión de su sonido es el motor rugiendo, mientras vamos cogiendo velocidad, musicalmente empezamos a escuchar toda las mezclas sonoras de las que su protagonista, Zack Wylde, se siente influido. Al llegar a “Better Days and Wiser Times”, aminoramos la marcha y aparcamos nuestra moto en el arcén de la solitaria carretera y nos dejamos envolver con la melodía, y su solo de guitarra, de esta balada con el único pensamiento de nuestros sueños, con “Broken and Blind”, después de la pausa volvemos de nuevo a carretera, la mecánica de su sonido se vuelve más densa y rítmica, permitiendo que el sonido respire, sintiendo bajo nosotros el ritmo de nuestro motor, mientras seguimos rodando mirando hacia el atardecer. “The Gallows” y “Above and Below” mantienen esa tracción inquebrantable, una combinación de fuerza bruta y precisión de ingeniería que nos recuerda que cada riff es una pieza lubricada en el engranaje de este conjunto sonoro. “Back to Me” cierra este bloque con una cadencia que invita a bajar la velocidad sin perder la potencia, preparando el terreno para el final de nuestro camino, y de un disco que se siente como metal fundido directamente sobre el asfalto.
La segunda mitad arranca con “Lord Humungus”, una canción que ruge con la agresividad de un motor modificado para el caos, entregándose a un ritmo más metálico que resuena desde nuestro pies hasta el pecho, invitando a darle al acelerador, velocidad y mismo ritmo que la anterior que continúa con “Pedal to the Floor” es el momento de máxima aceleración, donde la guitarra de Wylde quema rueda, dejando huellas en asfalto, trasladando su sonido hasta “Broken Pieces”, un tema de densidad sonora de abrumadora melancolía, musicalmente se siente más pesada, canción que contrasta con la siguiente, “The Stranger”, volvemos a acelerar en el ritmo, y con un sonido de claras influencias a la música que interpretaba junto a Ozzy Osbourne, preparándonos, quizá, para el final de nuestro viaje.
El clímax emocional llega con la canción que cierra el disco, un tema que tiene ese aroma de bonus track, y en ella nos encontramos con una preciosa balada, y una sentida despedida, en “Ozzy s Song”, Zack Wylde rinde un homenaje a la persona de Ozzy Osbourne que trasciende lo musical para convertirse en el último trayecto junto al que fue mentor y amigo. Aquí, el sonido de nuestro motor se torna solemne, ronronea en señal de respeto, mientras las notas finales parecen alejarse hacia el horizonte. Es el apagado de nuestro motor, desvaneciéndose en el silencio, rindiendo tributo a una leyenda con la misma lealtad y fuego con la que se forjaron los mejores años del heavy metal moderno.

Tracklist
- Name in Blood
- Gatherer of Souls
- The Hand of Tomorrows Grave
- Better Days and Wiser Times
- Broken and Blind
- The Gallows
- Above and Below
- Back to Me
- Lord Humungus
- Pedal to the Floor
- Broken Pieces
- The Stranger
- Ozzy s Song
Más info sobre la banda Black Label Society en:

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