Sainted Sinners regresa a la escena con su último trabajo, “High on Fire”, consolidándose como una de las propuestas más sólidas dentro del Heavy Metal y el Hard Rock actual, desde su formación en 2016. Nacida por iniciativa del virtuoso guitarrista alemán Frank Pane, ampliamente reconocido por su impecable trayectoria en Bonfire, junto a miembros experimentados, como Jack Meile (voz, ex Tygers Of Pan Tang), Ernesto Ghezzi (teclados, de Gotthard), Samy Saemann (bajo, ex Freedom Call) y Berci Hirleman (batería), mantienen un sonido profundamente arraigado en la esencia del rock clásico de las décadas de los 70 y 80.
El concepto fundamental de esta súper banda es recuperar el sentimiento musical de grupos icónicos como Deep Purple, Rainbow, Whitesnake o Led Zeppelin, pero aportando siempre un estilo moderno, propio y distintivo. Al adentrarse en este nuevo álbum, el oyente debe abordarlo como una retrospectiva; es una obra donde, desde la primera escucha, se reconoce el legado de los grandes maestros del género. En definitiva, “High on Fire” se presenta como un sentido homenaje al Heavy Metal y al Rock, géneros inmortales con los que todos hemos crecido y que Sainted Sinners logra revitalizar con maestría.
El viaje sonoro comienza con “Crown of Thorns”, pista que establece el tono general del álbum, con un ritmo vibrante y una clara carga nostálgica. En esta canción destaca poderosamente el uso del sintetizador, que nos evoca las composiciones clásicas de Deep Purple, pero con un estilo propio. Le siguen “Out of the Blue”, donde los primeros riffs de guitarra nos retrotraen al sonido de AC/DC, y junto con “Night After Night”, que evoluciona rápidamente hacia un Hard Rock de estribillo contagioso. Con “Sunshine”, la banda viaja más atrás en el tiempo para rescatar el sonido de Led Zeppelin, invitando al oyente a moverse al compás de su música. Esta primera etapa del disco demuestra una capacidad asombrosa para alternar entre la potencia del metal y melodías accesibles, logrando que el concepto de homenaje se sienta natural y no como una simple copia del pasado.
En la mitad de este trabajo, el grupo explora texturas musicales más ricas, con “Empty Days of Wonder”, se nos presenta una balada tierna muy al estilo de Whitesnake donde la voz de Jack Meile nos seduce con un rango vocal impresionante. “World’s on Fire” eleva la intensidad retomando el Hard Rock de los ochenta, con reminiscencias a bandas como Journey o Def Leppard cuando triunfaban, y donde en las calles del strip de Los Ángeles estaban llenas de jóvenes metaleros haciendo cola de locales clásicos como el Whisky a Go Go o The Roxy, destacando un solo de guitarra soberbio junto a un gran estribillo. Por su parte, “Down in a Hole” mantiene la esencia del tema anterior sirviendo de puente hacia “Hide in the Park”. Un tema que sus toques de orquesta al inicio dan cuenta de que estamos ante un tema que recupera el sonido clásico del AOR. Con un gran trabajo a la parte rítmica del grupo, tanto Samy Salman al bajo, como Berci Hirleman a la batería, adaptando brillantemente este sonido, y logrando hacerlo más accesible a las nuevas generaciones.
Con “Sweet Sweet Addiction” la banda recuperan el Hard Rock macarra que popularizada grupos como Motley Crue, Poison yVan Halen, obligando al oyente a sacar su lado más sexy al ritmo de su solo de guitarra, bailar, y dejarse observar por miradas pícaras y lujuriosas, ayudando a desatar los más perversos pensamientos. El tramo final del álbum se adentra en terrenos más densos, demostrando, una vez más, que en este disco caben todos los géneros. Comenzando con “Lost in a Storm”, una canción donde se percibe un ritmo más pesado, fusionando el sonido progresivo de Deep Purple con el Heavy Metal clásico de Black Sabbath para crear un ambiente de introspección habitual en este tipo de género.
El cierre al álbum llega con “Who Are You”, un claro homenaje a la banda de Roger Daltrey, Pete Townshend, John Entwistle y Keith Moon, con una versión , y capturando el inconfundible sonido de The Who. La producción en general del disco, logra rescatar esa calidez analógica tan necesaria, haciendo que cada línea vocal y cada arreglo resuenen con una autenticidad asombrosa. Sainted Sinners consigue así redondear un trabajo que no solo respeta el legado del rock y heavy metal clásico, sino que lo proyecta hacia el futuro con una frescura y una interpretación tan natural, difícil de encontrar en la actualidad.
Tracklist
- Crown of Thorns
- Out of the Blue
- Night After Night
- Sunshine
- Empty Days of Wonder
- World’s on Fire
- Down in A Hole
- Hide in the Dark
- Sweet Sweet Addiction
- Lost in A Storm
- Who Are You




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