Vamos a hablar de cine, y no, no me he equivocado, ni he dejado de lado la prensa musical, pero es que el álbum de debut de la banda Terrorifika es puro cine. Así, la banda de Gerona, proyecto de Pere Portell, y tomando como nombre, el clásico cinematográfico de 1985 «Re-Animator«, Terrorifika nos ofrece catorce canciones mezclando la temática del terror con los mejores sonidos, que van desde death metal hasta el gótico y la electrónica más oscura. Así que vamos a abrir el videoclub, cojamos las palomitas, y empecemos la sesión. “Re-Animator” es la simbiosis perfecta entre el cine y el metal extremo, perfecto para cualquier mitómano. Arrancando, desde los primeros acordes, el aullido salvaje del hombre lobo, con “La Luna llena” que rinde tributo a la licantropía y hace que llegue a nuestra memoria imágenes de la conversión de Paul Naschy, en el cine de director Jesús Franco. Toques musicales de death metal con fuerza; aquí es la batería la que va dando velocidad a su ritmo, explotando musicalmente en el estribillo junto a la guitarra. La voz gutural se convierte en el narrador perfecto, siendo el cuentacuentos de la historia.
El disco es una sesión continua, y estamos preparados para la siguiente película. “Anunnaki”, el grupo explora el cine de ciencia ficción, la película de “Stargate” sirve de argumento para un tema donde se destaca por una guitarra que suena poderosa, donde las voces y coros, dan toques de himno la grandiosidad de un imperio (y aquí me vuelvo conspiranoica, a un imperio, supuestamente, llegado de las estrellas). No abandonamos el cine de ciencia ficción, “Bienvenidos a la Matrix”, su inicio ya da pista de hacia dónde nos encaminamos. Pasamos de un metal con potencia a sonidos de corte electrónico, un acercamiento al música darkwave y al metal industrial, de ritmos bailables, mientras tenemos que decidir, si seguimos al conejo blanco, tomar la pastilla roja o la azul, y evitar que el Señor Smith nos atrape.
Sin abandonar los ritmos electrónicos, llegamos a la siguiente canción. Con “Halloween”, la banda nos introduce a la clara estética del cine de Tim Burton, en una descripción de las muchas criaturas que habitan ese universo de la fiesta de los muertos. En contraste al terror del tema anterior, lo encontramos en “Eternamente”, una canción que utiliza el metal gótico, con toques a lo sinfónico, y que nos sumerge en el romanticismo gótico del personaje de “Drácula” de la película de Coppola, o la más reciente de Luc Besson. Tengo que destacar de aquí su estribillo, bastante contagioso, y donde no puedo evitar sentirme como Mina Harker, cayendo en la magia del personaje, y ofrecer mi cuello. En esta sesión continua, no sólo se centra en un cine, llamémoslo de ficción. También hay tiempo para un tipo de horror de corte más contemporáneo, y en los dos siguientes temas asistimos a la proyección de “Saló o los 120 días de Sodoma” de Pasolini. En “Skin Walkers” y “Orgías de Sangre”, la banda alcanza la música su punto más visceral , aportando un ritmo más rápido añadiendo así angustia a la escena, dos canciones que capturan la atmósfera claustrofóbica y sádica de la película.
Estamos en el ecuador de esta maratón de cine, y tras el intermedio, en la siguiente canción, volvemos a sonidos más metálicos , de baterías marcando el ritmo y guitarras potentes. Con “Brujas de Salem”, nos lleva al cine donde el poder femenino, con un toque de terror, es el tema que predomina, así en sesión doble, hacemos un repaso a películas como “El Crisol” o “Jóvenes y Brujas”. En nuestra pantalla tiene cabida cualquier estilo de cine de terror. Con “Ouija” el tema hace el guiño al terror adolescente, prepúber, que se encierran de noche y abren puertas no deberían. Todo ello acompañado de una banda sonora (que a veces es lo más interesante) en este caso, cabalga sobre un ritmo sonidos épicos, llamando “a la puerta” de terrores ancestrales.

La nostalgia por el cine clásico regresa en “Antes del Amanecer”. Un tema que musicalmente de contrastes, sonidos industriales nos evoca la elegancia gótica de las producciones de cine de la Hammer, y donde encontrarnos al Drácula de Christopher Lee, y al Van Helsing de Peter Cushing, peleando al ritmo de su melodía. Nos acercamos al final de esta sesión continua, y es el death metal el que pone música al horror de “Dentro del Convento”. La mística musical del “Kyrie” nos introduce a una letra llena de misterios y de claves ocultas, si Kubrik la hubiera escuchado, la hubiera escogido para abrir la escena principal de “Eyes Wide Shut”. El álbum también tiene tiempo para el cine de reflexiones profundas. A ritmos del darkwave más oscuro Terrorifika hace pensar sobre el paso inevitable del tiempo, mientras asistimos a proyección de la película “Tiempo” de M. Night Shyamalan.
Mientras apuramos las últimas palomitas de nuestro envase, volvemos a recuperar a las criaturas de las noche, y a ritmo de metal gótico “El Baile de los Vampiros”, combina la sátira de Polanski con la energía industrial de la saga “Blade”. El cierre definitivo llega con “Hijos del Odio (Opus Death)”, una composición densa, musicalmente de velocidad de vértigo, con una guitarra que se siente que te persigue en una eterna huida, para poder atraparte; que nos traslada al maizal de Stephen King, consolidando este trabajo como una enciclopedia sonora del horror.
Tracklist
- La Luna Llena
- Anunnaki
- Bienvenidos a la Matrix
- Halloween
- Eternamente
- Skin Walkers
- Orgías de Sangre
- Brujas de Salem
- Ouija
- Antes del Amanecer
- Dentro del Convento
- El tiempo es Arena
- El Baile de los Vampiros
- Hijos del Odio (Opus Death)
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