Con un capitalismo tan salvaje presente en una sociedad de decadencia absoluta repleta de ambiciones por la destrucción, la alimentación es una crítica cuestión de supervivencia. Pudiera ser que el renovado cuarteto Teutonic Slaughter entendiese esa lógica, ya el nuevo álbum “Cheap Food” es una declaración a favor del alegato mencionado. Furia thrasher de old school, con origen germánico, no haría esperar a un mundo que está deseoso por estallar de un momento a otro. ¿Por qué contener la justicia interior cuando no hay una resolución que explique el abandono de la música extrema? Aquí esta Teutonic Slaughter para recordar que la esperanza es lo último que se pierde en la fe evolutiva de la Humanidad.
Una introducción vocal de un certero testimonio, a máquina de escribir, dedicado a la fatalidad del brutal consumismo da comienzo al disco con la salida de “Hostage”. Se podría alegar que hay una fuerte influencia de los tiempos clásicos en esos riffs veloces, afilados cuales flechas y en un sonido distorsionado que roza la saturación. Con unas líricas entonadas por Philip y su dominio rítmico, es imposible resistir la tentación de ir al supermercado y reventar los precios que encadenan a la sociedad en su perdición nutricional. Aunque el bajo de Fabian debería tener algo más de frontalidad sónica, su aparición en los breaks comanda la base en una férrea solidez, sin olvidar esos coros coléricos que dan paso al tema homónimo del álbum.
Usando una mayor alternancia entre los tempos y zonas melódicas, Teutonic Slaughter hace gala de su habilidad compositiva con motivo de envalentonar una situación musical extrema capaz de romper los moshpits en pedazos. Acordes ligados encadenan los ritmos principales, nutren los versos de una potencia extra y Nico destroza el sentido figurante con esa batería incesante de bombos y caja. Sin duda, el punto fuerte del grupo radica en su concepción coral, pues bien fácil es gritar el estribillo a pleno pulmón. También es menester otorgar un merecido favor a Ivan, cuyas dotes guitarristas ofrecen un variado elenco de solos, al igual que el inesperado break medial de dominio salteado en progresión.
Ojalá hubiera un mejor reparto de los recursos disponibles entre los millones de humanos en el planeta; como tal hecho es imposible, Ivan abre “Redistribution” en una demostración melódica digna de admirar para acabar reventando en un solo armónico brutal. La apariencia versátil de Teutonic Slaughter se quiebra con motivo de que Fabian muestre su poder bajista, que incluso llegar a eclipsar las guitarras en los puentes y los medios tempos de algunas líricas. Cambiando la temática hacia ideas distintas, “Witches Rock N’ Roll” recrudece el sonido con la usual pesadez del old school.
La banda se coloca en una tesitura mucho más liviana en el uso creativo de los elementos teóricos, ¡aunque no se pierde el toque thrasher que tanto gusta! Ciertos efluvios enigmáticos rodean a la desarraigada voz de Philip, lo cual da más interés en el estilo de los germánicos que casi roza el black metal/rock. De vuelta a una estructura compositiva clásica, Fabian guía las raudas líneas cordófonas de “Eviscerating Surgery” y les infunde una actitud amenazante de aprensión. Cual miedo al ámbito quirúrgico, Teutonic Slaughter aprovecha lo evidenciado en los temas previos para dar vida a una thrashería singular moderna que difiere de los estándares preestablecidos en el metal/rock extremo.

Poco queda del álbum y el grupo cambia su faceta hacia el típico heavy (¡simulado!) con “Fight the Reaper” y las variaciones teóricas de los riffs que hay en su interior. Es decir, se juega con los tempos para dar una sensación de enganche melódico. El break solista es la prueba de este hecho, modulando la estructura hasta un regreso de coda. En el final, donde “Give em’ Hell” despide este nuevo trabajo de Teutonic Slaughter, el bajo desata su increíble importancia creativa. Todo gira en torno a él, ya sean ritmos, percusión o el tono vocal de Philip. Intensos galopes entre acordes, tremolos a lo bestia, Nico al máximo nivel…
Si no fuera por los marcados breaks, nadie resistiría esta descarga musical definitiva que se encontraba cual as bajo la manga. Hasta las zonas armonizadas poseen un toque increíble de espectáculo sonoro. Hay que estar muy atentos a la trayectoria de Teutonic Slaughter, pues detener su directa expresión thrasher sería coartar la libertad de una sociedad en declive que no acepta su verdad y se le debe decir a cada momento.
TrackList
- Intro
- Hostage
- Cheap Food
- Redistribution
- Witches Rock N’ Roll
- Eviscerating Surgery
- Fight the Reaper
- Give em’ Hell
Nota Final = 9/10
- By: A. Wesker V.S.




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