Noche grande en la capital, con la visita de Sabaton, acompañados de Tyr y Korpiklaani. El concierto cambió de localización un mes antes del evento, siendo elegida la sala San Miguel, pues como sabemos, la Riviera ha sufrido el azote de la ineptitud del gobierno madrileño. No está mal la sala, primera visita a la misma, y la verdad es que el sonido, las luces y los accesos son buenos. Fue un día lluvioso, pero eso no evitó que los fans hicieran cola desde primera hora de la mañana. Debido a la incesante lluvia, el calor de la sala provocó el efecto olor a perro mojado, con lo que la noche fue más épica si cabe.
- Tyr
Los encargados de abrir la velada fueron unos Tyr que no se caracterizan por su alegría sobre el escenario, pero esa noche las cosas fueron diferentes. Les he visto varias veces, y sin duda ha sido la vez que más cercanos han estado al público, y encima dieron un señor concierto, alentados por la fantástica respuesta del público. Desde Islas Feroe, nos trajeron un buen repertorio que resultó corto, arrancando con todo, con “Blood of Heroes”, ganándose a los asistentes desde el minuto uno.
La doble responsabilidad del frontman, guitarra y voz, limita mucho su movimiento, pero la verdad es que esta ocasión se movió mucho, compartiendo con las primeras filas, mientras el guitarrista tomaba el protagonismo en más de una ocasión. “Trondur Í Gotu” fue de los temas más aclamados por el respetable, que coreo el estribillo al unísono y disfrutó de uno de los mejores solos de la banda. Era una noche especial, y ante una sala casi llena, Tyr estaban dejando un muy buen sabor de boca.
La brevedad de su concierto se vio reflejada en la decepción del público cuando anunciaron que tocaban el último tema de la noche, y dejaron para el final la fantástica “Shadow of the Swastika”, que levantó aplausos y vítores al finalizar, pues esa noche los feroianos habían dejado de ser meros teloneros para ser tan protagonistas como los cabezas de cartel.
El setlist de Tyr fue:
- Blood of Heroes
- Hold the Heathen Hammer High
- Grindavísan
- Mare of My Night
- Tróndur Í Gøtu
- By the Sword in My Hand
- Sinklars Vísa
- Lady of the Slain
- Shadow of the Swastika
- Korpiklaani
Había mucha expectación para ver a unos Korpiklaani que siempre que vienen por tierras hispanas, triunfan, convencen y añaden seguidores a su causa. Pero por varios motivos, esta no fue una de esas ocasiones. Fueron aburridos, soporíferos y, a pesar de sonar bastante bien, exentos totalmente de pasión y carisma, algo realmente raro en este grupo. Presentaban nuevo álbum, “Manala”, y la presencia de varios temas del disco, sumado a la ausencia de los temas más festivos de la formación, hicieron que su actuación fuera la más descafeinada de la noche.
Una de las características que tenían era que salían un poco pasados al escenario, pero desde hace un año o así, eso se ha acabado. Sobrios, con los cambios en la formación funcionando y con grandes temas a la espalda, uno esperaba más de ellos. De todo el setlist destacó “Vodka”, que levantó al gentío como sólo temas como este pueden hacerlo. Pero ni rastro de “Tequila”, “Beer, Beer” o de bebidas físicas. No digo que tengan que estar mamados para dar un buen concierto, pero la verdad es que fue soso. Atrás ha quedado también el micrófono con cuernos, las pintas de montañeses de lo más profundo del bosque y la voz llena de rasgueos y guturales folclóricos.
Los nuevos Korpiklaani resultan más sobrios, mejor vestidos y mucho más metódicos. Su paso por la San Miguel esa noche fue un mero espejismo de lo que son, terminando su actuación con “Rauta” y dejando muy fría a la audiencia.
El setlist de Korpiklaani fue:
- Tuonelan tuvilla
- Juodaan viinaa
- Metsämies
- Ruumiinmultaa
- Vodka
- Sahti
- Kantaiso
- Petoelaimen Kuola
- Sumussa hämärän aamun
- Kultanainen
- Rauta
- Sabaton
Los reyes de la noche salieron a escena tras el clásico “The Final Countdown”, son suecos, y hacen honor a una de las mayores bandas que ha dado su país. Con “Heroes” bajo el brazo, la maquinaria militar de Sabaton, sin el tanque que lucieron en Bilbao, tomó la capital. Desde el principio Joakim y compañía se metieron al público en el bolsillo, con la sala llena hasta la bandera, con el consiguiente sold out. Esta nueva formación del grupo les está llevando en volandas, pues tienen mucha frescura, mucha energía y mucho cachondeo en las venas. El show que montan, luces incluidas, hacen de sus conciertos algo inolvidable.
La marcha militar se inició con “Ghost Division” y continuó con la pegadiza “To Hell and Back”, con ese silbido que en directo, no grabado, sería genial. Sus últimos discos han tenido muy buena acogida, así lo demostró la reacción del público a “Carolus Rex”, con toda la gente al son del director de ceremonia, a quien la voz le jugó una mala pasada, siendo sólo una anécdota que duró unos segundos.
Tras la gigantesca y espídica “40: 1”, llegó uno de los momentazos de la noche. Los conciertos de Sabaton se caracterizan por la improvisación, haciendo cada show algo único. Tras “Gott Mins Un”, en sueco a petición del público (ya sabemos cómo es esto, dominamos el sueco) su carismático vocalista dio a elegir dos temas, del cual el público tenía que elegir sólo uno, pero el respetable no estaba dispuesto a dar el brazo a torcer, y el grupo se rindió a sus fans y tocó los dos, “Soldier of 3 Armies” y “Smoking Snakes”. Cosas como estas hacen que la gente no olvide los conciertos de estos alocados suecos.
“Attero Dominatus” es otro clásico del grupo, y la gente lo ovacionó y cantó a garganta rota. Era el momento del show de Joakim de “Sé tocar la guitarra”. Se enfrascó en un duelo de guitarras, del que salió muy mal parado contra los dos hachas del grupo, pero aún así nos regaló los riff de “Smoke on the Water” y “Master of Puppets”. Tras la coña de “si os gusta Metallica, que hacéis aquí”, tocaron de forma fantástica “Resist and Bite”,
Por si no había quedado claro quine mandaba en la sala esa noche, el coreo del público dio paso a otro de los momentos especiales de la noche. Joakim enseñó el setlist del grupo, ante la insistente intención de escuchar “Swedish Pagans”. Riéndose y balbuceando que el público estaba loco, rompió el selist y tocaron el tema a petición de la audiencia. ¿Alguien da más? Sabaton, que nos deleitaron con cuatro temas más y otro momentazo. Alguien tiró desde el público una camiseta que ponía que no había mejor cumpleaños que viendo a Sabaton, y ante la pregunta de Joakim de si era su cumpleaños, con la consiguiente afirmación, el afortunado asistente se llevó las gafas del fornido vocalista.
Por si no había sido suficiente, el tema elegido para cerrar la noche fue “Metal Crüe”, pero con lazo y regalo. A mitad de sala, un niño de no más de 12 años, disfrutaba del concierto a hombros de su padre. Joakim le vio y pidió que lo acercaran, lo subió al escenario, y con gestos, le pusieron las gafas, y lo mantuvieron sobre las tablas hasta que terminó el concierto. Ese niño tiene un recuerdo para el resto de su vida, gracias al cambio de sala, demostrando que no tiene nada de malo permitir el acceso a conciertos a menores de edad, y gracias a un grupo, que, a pesar de su creciente fama, sigue siendo cercano a sus fans. Muchos, demasiados grupos y a su vez ayuntamientos, tendrían en esa noche un par de lecciones. Enorme cierre de un enorme grupo. Esperamos tenerlos pronto por nuestras costas.
El setlist de Sabaton fue:
- Ghost Division
- To Hell and Back
- Carolus Rex
- 40:1
- Gott Mit Uns
- Soldier of 3 Armies
- Smoking Snakes
- The Art of War
- 7734
- Far from the Fame
- Attero Dominatus
- Resist and Bite
- Swedish Pagans
- Uprising
- Encore:
- Night Witches
- Primo Victoria
- Metal Crüe
Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com
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