La banda sueca Scheitan ha protagonizado uno de los regresos más fascinantes y drásticos de la escena oscura europea tras un silencio discográfico que se prolongó durante más de dos décadas. Fundada originalmente en Lulea en 1996 por Pierre Tornkvist y el fallecido Oskar Karlsson, la agrupación comenzó su andadura en el black metal más crudo con “Travelling in Ancient Times”, para luego mutar hacia un hibrido de metal gótico y death n roll en trabajos de culto como “Nemesis” bajo el sello Century Media. Tras este periodo de experimentación, el proyecto entro en un largo hiato de veinticuatro años durante el cual sus miembros exploraron otros sonidos con “Helltrain”, dejando un legado que muchos consideraron una joya oculta del metal sueco de finales de los noventa. Sin embargo, el renacimiento de la banda en 2023 ha marcado un punto de inflexión total en su identidad sonora y artística.
Este renacimiento culmina ahora con el lanzamiento de “Wine For a Tormented Soul” el pasado 19 de diciembre a través de The Circle Music, un trabajo que consolida su transformación definitiva hacia el gothic rock y el dark wave. Inspirado por referentes como The Sisters of Mercy y marcado por las experiencias personales de perdida de Pierre Tornkvist, este nuevo album se presenta como una obra terapéutica y melancólica que abraza por completo las atmosferas de la vieja escuela gótica. Un disco con el que la banda ha logrado reinventarse sin perder la esencia sombría que los definió desde sus inicios en el extremo norte de Suecia, y con el que iniciamos una oscura danza.
Un baile que comienza, la oscuridad en el sonido lo inunda, luces estroboscópicas marca el ritmo, y es “A Kiss of Death” quien desata los primeros movimientos. La voz susurrante de nos guía, y los sonidos electrónicos de sintetizador junto una batería golpeando con energía nos acompaña en el baile. Con “Heaven Tonight” de pronto viajamos atrás en el tiempo, a esas noches disco de los ochenta donde éramos un poquito más libres, y teníamos todo un mundo por descubrir. Es una canción que te invita a cantarla, y a hacer los coros, es una canción que destila optimismo, y si, para algunos un poco de nostalgia. El punto gótico del álbum lo encontramos con “Döden är helt Underbar”, y en “Every Little Thing”, la primera es una balada triste, melancólica, cantada en alemán. Seguimos con nuestro baile, aquí el sonido de la batería y la guitarra es la que nos mece en su ritmo, como una dulce nana. La segunda es un tema con una carga de nostalgia importante, donde el sintetizador es el que marca el ritmo, igualmente, haciéndote mecer entre su sonido.
Fuera tristezas, con “Love n Death” volvemos a los sonidos electrónicos, aquí ya la música es parte de nuestro sistema circulatorio, su ritmo profundo se ha sincronizado con el latir del corazón, dando movimiento. “Out of Here” no abandona su parte electrónica, pero la ralentiza. El ritmo de la música, ahora nos obliga a que nuestro baile sea más mecánico, somos robots. Y nos acercamos al final, “Carry Me Home” quizá sea el tema con más toque rock, su solo de guitarra al inicio, así nos lo hace saber, la batería es la que con potencia coge el relevo del sonido de la canción. Cierra el álbum, con un toque al sonidos del pasado, “Dream Away”, ritmos electrónicos de los noventa para acabar el baile en un profundo éxtasis. “Wine For a Tormented Soul” es un ejercicio de nostalgia, y a la vez, es la confirmación de que Scheitan ha encontrado su lugar definitivo dentro del rock oscuro contemporáneo. A través de sus ocho temas, Pierre Tornkvist logra tejer un puente emocional entre el pasado industrial y las melodías pegadizas del dark wave. La capacidad del álbum para alternar entre la energía electrónica y la melancolía más sosegada demuestra una madurez compositiva que justifica con creces las dos décadas de espera.
TrackList
- A Kiss of Death
- Heaven Tonight
- Döden är helt underbar
- Love n Death
- Every Little Thing
- Out of Here
- Carry Me Home
- Dream Away

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