Cita con el Rock N Roll más clásico en Madrid con los polacos Sold My Soul, una banda que práctica un Hard Rock con toques Blues, todo muy setentero.
La cita con la banda polaca era en la céntrica y funcional sala Rock Palace, que tristemente tuvo una entrada muy pobre. Creo que no llegábamos a veinticinco personas viendo a Sold My Soul, lo que es una pena que no se apoye este tipo de conciertos y a promotoras como Soñando Sueños o Lestrato, que se juegan su dinero por aportar este tipo de grupos que son de enorme calidad y que a golpe de giras se trabajan un nombre. En fin, una pena que el público siempre vaya a ver lo mismo y no apoye este tipo de giras.
Ya habíamos escuchado la banda cuando hace un tiempo nos llegó su disco homónimo, “Sold My Soul”, que ya comentamos en nuestras páginas y que lógicamente fue el que llevó el peso en el set list, además de nuevos temas que Sold My Soul fue presentando durante su concierto.
Con poco público y un poco antes de la hora marcada en el evento del concierto Sold My Soul se subían al menudo escenario de la Rock Palace para arrancar con Blues Rock potente de su canción “Red Reality”, con buen sonido y una banda que desde el arranque nos mostró que el más rockero y entregado era su guitarrista Smok Smoczkiewicz, que desde el arranque mostró su virtuosismo a la guitarra. Yan Lee al bajo, en un discreto segundo plano, solo se movió de su sitio para algunos coros, el batería Czarek Majewski muy técnico y bueno tocando, pero hay que dar más espíritu al Rock N Roll. El encargado de las voces era el joven Łukasz ‘Lipa’ Lipowczan, que mostró un gran caudal de voz, pero le faltaron tablas para arrancar a un público que se dispuso en el perímetro opuesto al escenario, en U, sin acercarnos a menos de dos metros al frente del escenario y eso que en varias canciones como “Special”, más cruda y rockera, el cantante Lipa se arrancaba con palmas para contagiar a un público que le seguía pero desde su rincón cómodo cerca de la sala.
Smok era el que tomaba protagonismo y varias veces con su virtuoso solo tomaba el frente del escenario, lo que nos daba una visión privilegiada de cómo movía sus manos por el mástil de la guitarra y poder comprobar de primera mano su habilidad.
Sold My Soul no tienen aún una discografía extensa y nos fueron ofreciendo temas de su EP homónimo de 2013 como la más Blues “Holy Waters”, todo muy setentero. Pero no se si por el sonido o por la falta de público Sold My Soul y sobre todo Smok no estaban cómodos sobre el escenario y en un momento determinado llamó la atención del técnico de sonido que había abandonado momentáneamente su cabina.
En la parte intermedia del concierto nos ofrecieron algún tema nuevo, como “Forest Woman”, del que será su nuevo trabajo, que según comentaron saldrá en septiembre. Un tema con un riff de guitarra muy característico y que tiene muy buena pinta, como el “Let It Be”, que protagonizo un bonito juego de la voz de Lipa con la guitarra de Smok, mostrando las buenas maneras de la banda sobre el escenario.
Pero el público estaba distraído, éramos pocos y el concierto por la razón que fuera no enganchaba. Tampoco ayudaban los silencios entre canciones, que distraían aún más al público.
Siguieron con su más íntima “Teraz Albo Nigdy”, creo que dijo “Now or never” en polaco, un tema que destaca por sus partes más crudas e intensas de guitarras y donde Lipa puso de manifiesto su buena voz, y eso que el sonido no era lo nítido que debiera.
Lipa y Smok bromearon en alguna ocasión con sus conocimientos del castellano antes de presentar otro tema nuevo “Hear The Music”. Se demostró que con las partes más Blues como “Can’t Leave You Behind” los polacos se mostraban cómodos y más sentidos, con Lipa ya mostrando algo más de sentimiento en su interpretación, parecía que se animaba con “One 2 Seven”, divertida y donde Lipa presentaba a sus compañeros, pero la sorpresa vino que tras esta canción salieron del escenario tras una corta ovación.
Un final un poco precipitado, que resultó extraño y que puso fin a un concierto un poco descafeinado por la poca afluencia y la banda se contagió de esta frialdad, no haciendo que los que allí estábamos nos enganchásemos a su música. Calidad tienen porque lo demostraron, pero quitando el guitarrista, el resto se mostraron poco empáticos con la gente y no lo lograron contagiarnos con su concierto en su primera visita a Madrid.
- Crónica: javier@metaltrip.com
- Fotos: olga@metaltrip.com







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