El debate en nuestra música sobre los grupos tributo siempre está en la palestra y seguramente lo seguirá estando mucho tiempo, y dar mi opinión argumentada por daría para un buen artículo de opinión que evidentemente lo tengo en tareas pendientes. Lo único que voy a decir es que si unos músicos son buenos, pues que más da que toquen canciones propias que de otra banda.
Y en este caso, mis paisanos Stingers es son unos músicos como la copa de un pino. Si además viven cada concierto como si fuera el ultimo, e interpretan los temas de sus ídolos con la pasión con la tocarían sus propios temas. Y ya como último aliciente con un invitado de excepción en la batería, como Herman Rarebell, miembro de Scorpions durante 20 años y compositor de muchos de sus grandes temas.
Con estas premisas y aprovechando una visita a la capital de nuestro país, pues como buen fan de la banda, no podía perdérmelos y allí que me plante.
Aunque en un principio me temí que la Sala Shoko se podía quedar algo grande para el evento, una vez dentro me di cuenta de que la convocatoria de la banda en Madrid es tan alta como en Sevilla y congrego a buen número de personas, que sin llegar a llenar la sala sí que presento un aspecto más que aceptable.
Tenía la duda de si el concierto sería igual al que había podido asistir unos meses antes en Sevilla y ya desde el inicio me di cuenta que habían decidido decantarse por hacer un buen repaso a los éxitos de la banda, en detrimento de algunos temas, obra del batería alemán, y que podrían resultar más desconocidos para el público.
La salida fue apabullante con “Coming home”, enlazando con “Bad boys running wild”, que si mal no recuerdo era tal y como comenzaba aquel legendario “World wide live” de la época dorada de los alemanes.
El sonido era bastante bueno, sobre todo desde mi posición cerca del escenario y la gente estuvo enchufada desde el principio, participando activamente en cada canción coreándola.
La banda ya lleva varios años sobre los escenarios y aunque han sufrido algún cambio de formación, la calidad no la pierde y las ganas menos todavía. Y encima, tocando junto a uno de sus ídolos, pues estaban supermotivados.
Con su vocalista Pachi al frente, que además de calcar la voz de Meine, es que hace los mismo gestos y bailes, y sobradamente secundado por Javi, que hace las veces de Schencker y que es un no parar durante todo el concierto, la banda no solo se dedica a interpretar los temas uno detrás de otro, es que además emociona a la gente con su puesta en escena sobre el escenario y su energía sin límite.
Por supuesto no podemos olvidarnos de los otros dos miembros de la banda Sergi en el bajo y Yeyo en la guitarra solista, que aunque algo más estáticos, son la pieza perfecta para la banda.
Y sobre todo con el gran Herman Rarebell en la batería, que sin tener tampoco muchos alardes, siempre fue y los sigue siendo, efectivo y contundente.
Los temas de la historia de los alemanes seguían cayendo, olvidando los últimos discos, claro y centrándose sobre todo en su época dorada de los 80.
Momento cumbre con “Still loving you”, que siempre es un momento emotivo o la cachonda “Blackout” donde Javi se enfundo la venda y las gafas de la portada, como suele hacer el mismo Rudolph y por supuesto la grandiosa “Big city nights”, que siempre alargan con los coros de la gente.
Incluso nos tenían preparada una sorpresa para el final, con la colaboración especial de Manuel Escudero, vocalista de Sacramento, que se subió al escenario para interpretar con ellos “Winds of change”, pero en su versión en castellano. Cierto es que no estuvo mal, pero me da que les falto algún ensayito. Eso sí, se agradecen este tipo de colaboraciones.
Por supuesto el final no podía ser otro que “Rock you like a hurricane” con el que se despedían por todo lo alto. Eso sí, quizás algo corto el concierto, que casi rozo la hora y media y que supongo se debe a la colaboración con Rarebell, que hará conciertos más largos, ya que estoy acostumbrado a verles conciertos de más de dos horas a los Stingers.
Aun así, fue una gran noche de buen hard rock alemán, de la mano de una de las mejores bandas tributo que tenemos en nuestro país y que es incluso respetado fuera del mismo. Seguiremos asistiendo a sus conciertos, ya que nunca fallan y siempre son grandes noches de música.
Crónica y fotos: augusto@metaltrip.com




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