Un año más volvíamos a tierras alemanas para volver a vivir en primera persona el Summer Breeze Open Air 2018, un festival que hemos visto crecer y que ya se ha hecho mayor, sigue creciendo y sobre todo en su país es uno de los festivales de referencia.
Una cita obligada si vas al Summer Breeze Open Air es visitar la bonita ciudad amurallada de Dinkelsbühl, en la Romantische Straße o la Ruta Romántica de Alemania, un atractivo turístico difícil de igualar y de singular belleza. Paseando por sus calles a parte de poder disfrutar de varias cervecerías tradicionales donde beber la típica cerveza y degustar los platos tradicionales alemanes, podrás vivir en el entorno más tradicional del paisaje rural de Alemania con calles y construcciones al más puro estilo clásico en torno al pequeño rio Wörnitz, que tanto hemos conocido en las películas o documentales. Una ciudad amurallada donde podrás disfrutar de singulares edificios como la Torre Wörnitztor, la catedral Münster Sankt Georg, parajes tan bonitos como Faulturm o edificios tan singulares como la casa Jugendherberge. Por el mismo precio de la entrada del festival, merece la pena y mucho darse un paseo por las calles de Dinkelsbühl. Hay autobuses gratuitos del festival que te transportan desde el festival hasta la parada de autobús situada en el centro de Dinkelsbühl. Para más información siempre es interesante echar un vistazo a la página de turismo de Dinkelsbül:
Después de nuestra sesión turística vamos con las novedades del festival. Este año, la primera novedad venía en el camping con un área mayor de Green Camping, donde no está permitido el ruido, los generadores, la música por la noche y donde es más fácil conciliar el descanso merecido con el festival. El camping también se podía reservar áreas para grupos numerosos de personas, donde podías tener incluso tu propio servicio. En líneas generales, el área de camping ha crecido y ha tenido mayor espacio entre tiendas, para hacerlo más cómodo.
Otra de las novedades ha sido la tímida incorporación del sistema de pago por tarjeta, que ya hemos vivido en el Wacken Open Air y que el Summer Breeze 2018 ha implantado a modo de prueba en el área VIP, facilitando la recarga de dinero y pagar con la propia pulsera del festival.
Una primera jornada de miércoles que ya se ha institucionalizado y que con los dos escenarios más pequeños, el Camel Stage y el T-Stage, acogen los primeros conciertos del Summer Breeze 2018. El Camel Stage este año se ha convertido en una carpa ovalada y con mejor equipamiento de sonido e iluminación, que hace más acogedor este escenario y le ha hecho ganar importancia en la programación del festival.
Hay un cuarto escenario, el Ficken Party Stage situado en el camping, más centrado en la fiesta y bandas emergentes situado en el corazón del camping, que este año ha visto incrementada su programación.
El recinto ha visto modificada un tanto su disposición en algunos detalles que han hecho que el espacio para que se mueva la gente sea mayor. Por ejemplo, el puesto oficial de camisetas del festival tiene ahora una posición más esquinada, para que las largas colas que se montan para adquirir material del festival no estén en los lugares de paso. Los pasillos que comunican las áreas de conciertos se han ensanchado. El T-Stage se ha consolidado como un espacio importante dentro del festival. Algo similar tenemos con los escenarios principales, que ya solo son uno llamado Main Stage que la plataforma rotatoria que tienen permite el montaje de dos shows al mismo tiempo. Una vez finaliza un show, la plataforma gira 180º y tenemos preparado otro escenario listo para arrancar un nuevo concierto. Algo novedoso que ha hecho que todo el espacio frente al Main Stage haya crecido y sea más grande.
Con un ambiente más alemán que por ejemplo en Wacken, el Summer Breeze es un festival para un público más joven y fiestero germano, ya que son los grupos más actuales tipo Arch Enemy, Papa Roach o los más actos para el público alemán como Einsbrecher, J.B.O. los que arrastran más público y se ha dado la circunstancia de grupos más clásicos como Doro, W.A.S.P. o el propio Dirkscheneider han reunido mucho menos público frente a su concierto.
La primera jornada de miércoles se han institucionalizado y ya ha crecido como una jornada más de festival, con solo dos escenarios funcionando han hecho que la afluencia a todos los conciertos fuera masiva, como en los primero que llegamos a ver, que no eran otros que los británicos de Londres Monument, que se presentaban en el Summer Breeze con su nuevo álbum de estudio “Hellhound”, con el que parece que están ganando fans por todo el mundo y en el que centraron buena parte de su actuación.
Monument nos presentan la versión más clásica del Heavy Metal, con unas pintas muy ochenteras y con un vocalista Peter Ellis, que en la voz se da un aire a un joven Bruce Dickinson como la música de la banda que está claramente influenciada por la música de sus compatriotas.
Un sonido Heavy Metal clásico, pero adaptado al siglo XXI con dos guitarristas muy buenos y sin duda lo mejor de la banda, como son Lewis Stephens y el alemán Dan Baune, que se dio un baño de masas ante su público y supo ganarse al personal con los últimos temas de su set list “Attila” y la más Heavy “Lionheart”. También el cantante se dejó ver con los fans, e incluso bajó a las primeras filas a hacer guiños con los fans más cerrados.
Un concierto trepidante, sin tregua cargado de Heavy Metal de una formación que parece que va a dar que hablar y por lo que se ha visto en el Summer Breeze está ganando fans a cada concierto que dan, como así fue en el festival alemán.
Los siguientes en salir al T-Stage fueron The Night Flight Orchestra, banda formada por Björn Strid (voz)y David Andersson (guitarra) de Soilwork, el bajista Sharlee D’Angelo (Arch Enemy, Spiritual Beggars, ex King Diamond), el teclista Richard Larsson (Von Benzo), el batería Jonas Källsbäck ( Mean Streak) y el percusionista y guitarra Sebastian Forslund (Kadwatha) que junto a sus dos simpáticas y divertidas azafatas y corista Anna-Mia Bonde y Anna Brygård nos hicieron bailar y mover las caderas al ritmo que nos marcaron desde el escenario
El concierto de The Night Flight Orchesta fue una bocanada de aire fresco en la cálida y calurosa jornada de apertura del festival, disfrutando de temas como la inicial “This Time” donde el sonido no les acompaño, continuando con más nitidez con “Turn To Miami” donde ya empezamos a ver al publico bailar y responder a las provocaciones de Björn Strid.
Tras la toma de contacto y con todos bastantes animados llegaron “Living For The Nighttime” con el sonido mucho mejor y la banda más compacta, “Sometimes The World Ain’t Enough2 donde vimos a Sharlee D´Angelo muy animado moviéndose, luciéndose, para llegar al final con el publico haciendo la conga y bailando sin parar con “Lovers In The Rain” y “Paralyzed”.
Curiosa actuación la de The Night Flight Orchesta que con su simpatía y el buen rollo que desprenden hicieron que incluso los amantes del sonido más oscuros disfrutaran y bailaran con ellos.
Los siguientes en aparecer en el T-Stage eran los alemanes Farmer Boys, en un claro ejemplo de concierto que va de menos a más. De un arranque algo frio y dubitativo a ir convenciendo tema a tema a un público que acabó cantando con los alemanes.
Desde la inicial “When Pigs Fly” los Farmer Boys mostraron su faceta más melódica, marcado mucho por la voz de su vocalista Matthias Sayer, también el único con algo de dinamismo sobre el escenario.
La seña particular del sonido de Farmer Boys lo marcan sus cuidadas melodías combinadas con la guitarra de Alex Scholpp, que dota de mayor variedad a la música de los teutones y nos ofrecen temas tan buenos como “The Other Side” o la más potente “End Of All Days”, que muestra la versión más cruda de la banda.
No era mucho la comunicación de Farmer Boys con su público a pesar de la cercanía del idioma, pero si ganaban adeptos con la fuerza y el sentimiento que pusieron sobre el escenario con canciones como “Like Jesus Wept”.
Con un público más identificado con sus temas, finalizaron su show con dos cortes más animados “Revolt” y “Here Comes The Pain” y que lograron hacer cantar a su gente.
Un show que al final se nos hizo corto, pero resultó intenso y que fue convenciendo poco a poco a unos fans entregados y que supieron agradecer con una fuerte ovación el concierto de los Farmer Boys.
Nos volvíamos a encontrar sobre un escenario a los islandeses Auðn, que si no recuerdo mal los pudimos ver y escuchar este pasado invierno abriendo para Gaahls Wyrds en la Sala Caracol de Madrid.
Auðn es una joven formación de Islandia que aparecieron sobre el escenario del Camel Stage vestidos elegantes pero siempre de negro. Una puesta en escena sobria y oscura, sobre la que nos ofrecieron un corto set de casi cuarenta y cinco minutos, con su Black Metal Atmosférico cargado de intensidad y sentimiento a plena luz del día y cuando el sol más apretaba.
Temas cantados en islandés por su vocalista Hjalti Sveinsson que se desgañita y muestra una pasión que contagia a un público expectante con la oferta musical de Auðn.
Sus temas largos y variados, como la inicial “Þjáning Heillar Þjóðar” marcaron un concierto llenos de atmósferas densas y voces desgarradoras, marcadas por unas melodías de guitarras oscuras y muy variadas. Un set basado principalmente en los temas del que hasta ahora es su último álbum de estudio “Farvegir Fyrndar”, del que escuchamos temas como el intenso y oscuro “Lífvana Jörð”.
Era al final, cuando “Í Hálmstráið Held” nos llevaba a su versión más cruda y oscura, con Hjalti mostrando su faceta más tenebrosa cuando las melenas de los fans de las primeras filas se esforzaban por seguir la intensidad de la música.
Profundos y sentidos, los Auðn gustaron en el Summer Breeze a un público muy expectante y participativo con lo que se veía y escuchaba desde el escenario.
Sabíamos que los canadienses Kataklysm iban hacer trabajar duramente al personal de seguridad durante su actuación y la banda de Maurizio Iacono y Jean-François Degenarais no nos defraudo ya que desde el principio de su show hicieron que se desatara el personal, provocando e incitando constantemente a realizar crowsurfing al personal.
El público no paro de moverse y de girar la cabeza al vertiginosos ritmo que desde el escenario se nos marcaba en cortes como la inicial “Like Angels Weeping” donde ya nos dejaron patentes toda su brutalidad, “Narcissist” de su último trabajo “Meditations” donde destaco la apisonadora batería de Oli Beaudoin, la clásica “As I Slither de su “Serenity in Fire” con Maurizio Iacono animándonos sin parar, “At the Edge Of The World” de su “Heaven’s Venom” donde nos dieron un poco de tregua, “Of Shadows And Dust” con Maurizio demostrándonos su aplastante voz.
Ya en la recta final con una nube de polvo como consecuencia de los pogos y algún circle pit llegaron la aplastante “The Black Sheep” y “The World Is A Dying Insect” con la que pusieron el cierre a una ejemplar actuación.
Nuevamente en el Camel Stage nos dispusimos a disfrutar del Heavy Metal clásico de RAM.
Los suecos con bastante expectación realizaron una actuación muy correcta en la que su vocalista Oscar Carlquist animo constantemente al público a participar y levantar los puños en alto mientras interpretaban cortes como la inicial “Return Of The Iron Tyrant” de su trabajo “Svbversvm”, con la que ya sus fans empezaron a mover la cabeza, continuando con “Eyes Of The Night” donde destaco el papel de las guitarras de Harry Granroth y Martin Jonsson.
Tras la toma de contacto los chicos de RAM continuaron con “Flame Of The Tyrants” con Oscar Carlquist demostrando mucha actitud en el escenario y en el que destacaron los riffs de guitarra muy bien ejecutados, la más oscura “Awakening The Chimaera” de su trabajo “Death” y la aclamada “Gulag”.
Ya en la recta final de su concierto con todos animados llegaron “Incinerating Storms” antes de la cual nos incitaron a la violencia para cerrar con “Infuriator”
De vuelta al T-Stage nos reencontramos nuevamente con Sepultura en el Summer Breeze tras la última vez que visitaron el festival y una tormenta interrumpió su actuación.
Los brasileños en esta ocasión tuvieron más suerte y el clima les acompaño al igual que el público ya que su actuación junto con la de Kataklysm fueron las que contaron con más audiencia en esta primera jornada del festival.
Los chicos de Sepultura realizaron una actuación impecable sonando francamente bien y animado muchísimo al personal que no paro de hacer pogos y realizar crowsurfing viendo constantemente a gente pasar por encima de las cabezas de la gente y al personal realizar una excelente labor.
El repertorio elegido por los brasileños en esta ocasión estuvo compuesto de temas de su reciente trabajo “Machine Messiah” que se encuentran presentando como la inicial “I Am The Enemy “, “Phantom Self”, “Sworn Oathy” y “Machine Messiah” junto a temas clásicos de la banda con los que el publico enloqueció como “Territory”, “Against”, “Choke”, “Desperate Cry” con la que el público se desato al máximo al igual que con “Refuse” y “Resist”.
Ya en la recta final vimos a Derrick Green que se encuentra celebrando sus veinte años en la banda a la percusión. Un gran concierto el de Sepultura en el que disfrutamos de toda la potencia de la banda con un gran sonido y una actitud que muchos tienen que envidiar.
Después del subidón de los brasileños, no podía ser menos y teníamos que ir a ver una de las bandas más potentes del Thrash Metal actual como son los americanos Warbringer, que les correspondía tocar en el Camel Stage en una de las mejores horas de la tarde, las 21:45h.
El recinto del Camel Stage presentaba un inmejorable aspecto, lleno de fans, que lo dieron todo y lo gozaron con la propuesta musical de los Warbringer. Pogos constantes, con algunos circle pit, wall of death y surfeos tan característicos del Summer Breezer fueron la constante durante el concierto de Warbringer.
Con John Kevill al micro los americanos fueron desgranando un set list donde los temas más recientes de su última obra hasta la fecha “Woe to the Vanquished” fueron los que marcaron buena parte del set list.
Desde la inicial y original “Silhouettes” dieron un show cargado de fuerza, rapidez y mala hostia sobre el escenario, que gustó a los fans del Thrash Metal, que lo dieron todo y se emplearon en el pit con la violencia y la fuerza que venía del escenario, con algún herido, levantando un polvo del suelo que hacía por momento dificultosa la respiración.
Más o menos a mitad de show, John Kevill nos presentaba “Power Unsurpassed” un nuevo tema de la banda que podremos escuchar esta semana y que fue recibido con la fuerza que corresponde de un público agradecido.
Su conocido tema “Living In A Whirlwind” y “Combat Shock” pusieron fin a un brutal, con wall of Death incluido a su accidentado show en el pit por la fuerza con la que se emplearon los fans.
Intenso y rápido concierto de los Warbringer, que ofrecieron un show rápido y divertido en el Summer Breeze, que hizo disfrutar de lo lindo a los fans del Thrash Metal.
Ya casi de noche y con un ambiente más frio le llego el turno a Paradise Lost que cerraban en el Summr Breeze su temporada de Festivales.
Los británicos a los que siempre les acompaña un humor algo peculiar estuvieron muy animados y simpáticos en esta ocasión y no era para menos ya que la banda conto con una gran afluencia de público que coreo y disfruto de sus temas con mucha pasión desde el principio hasta el final. El repertorio de Nick Holmes y los suyos estuvo compuesto de temas nuevos de su último trabajo “Medusa” como “Blood & Chaos”, “From The Gallows” y “The Longest Winter” junto a clásicos de la banda como “Mouth”, “Erased”, “Shadowkings”, “As I Die” y “Say Just Words” con los que el publico enloqueció.
En los concierto del Summer Breeze siempre el personal se muestra muy participativo y así sucedió en el show de Paradise Lost con la gente haciendo Crowsurfing y al igual que en Sepultura vimos a un fan en silla de ruedas volar sobre nuestras cabezas hasta el escenario, algo que siempre nos resulta llamativo a la par de emotivo, ya que es una gozada que todos podamos disfrutar de la música y del ambiente del festival sin limitaciones.
De vuelta al Camel Stage, nos quedaba vivir el concierto Pillorian con su particular forma de vivir el Black Metal de su álbum “Obsidian Arc”, su único trabajo hasta la fecha.
Nos resulta curioso como fuimos pasando de escenario en escenario e íbamos cambiando de grupo y de género musical dentro del Metal, teniendo que adaptar nuestro chip a la propuesta que venía en cada momento.
En cuarenta y cinco minutos, volvimos a vivir en directo un nuevo concierto de Pillorian donde con sus pesados, extensos y densos temas fueron transportándonos a visiones más oscuras de la realidad, muy favorecido por la caída de la noche y el escaso juego de luces con el que cuenta el Camel Stage.
Su guitarra y vocalista John Haughm ó JH era el que centraba buena parte de las miradas durante el show, con una gran densidad marcada sobre todo por la oscura melodía y los grandiosos riffs de guitarra que fueron envolviendo a un personal que se dejó el cuello al ritmo marcial que fueron imponiendo los norteamericanos.
Siempre esquivos y centrados en la faceta musical, Pillorian se mostraron efectivos y brutales con unos temas cargados de intensidad y oscuridad, con temas como “Archaen Divinity”, con el que abrieron el show o la más oscura “Forged Iron Crucible” con la que el público ya se terminó de enganchar al show de Pillorian.
El final del concierto lo reservaron para “By the Light of a Black Sun”, que de menos a más mostró todo el arsenal y la crudeza con la que son capaces de desenvolverse los Pillorian, que si en algo hay que ponerles un pero es en su interacción con un público, del que se mostraron esquivos y un tanto distantes.
Iba llegando el final de nuestra jornada musical en el Summer Breeze, pero aún nos quedaba volver a ver a los suecos Graveyard sobre un escenario y este verano ya han sido unas cuentas.
Un público más veterano frente al T-Stage, numeroso, pero si se notaba el cambio de generaciones entre conciertos.
De nuevo con su sobria puesta en escena y nada de artificios los suecos Graveyard arrancaron su show como el que no quiere la cosa, con un arranque más animado con “Ain’t Fit To Live Here” con su Rock primigenio y con un Joakim Nilsson que trasmitía algo más de sentimiento que las últimas veces que les hemos visto.
El Rock clásico de los Graveyard se fue apoderando del ambiente y el público se fue contagiando con la magia de temas como “Walk On” o la más tranquila “Uncomfortably Numb” que hacían que la atención de un curioso público alemán, para una versión del festival más clásica y menos habitual en el Summer Breeze.
La calidad de los suecos es indiscutible, pero la aptitud un tanto distante y muy inmóvil durante sus conciertos hace que la gente no se contagie como debiera por la calidad de sus temas, más con canciones más dinámicas como “Goliath”, primigenia, pero contagiosa.
Finalizaron el show con temas tan variados como “Magnetic Shunk”, la más psicodélica “Hisingen Blues” o la final “The Siren” que cargaron el ambiente de temas más propios de los años 60-70, variando totalmente la onda del festival.
De mucha calidad musical, transportándonos a otros tiempos, que resultaron curiosos cuanto menos, aunque no lograron enganchar como debieran a un público más acostumbrado a otro tipo de grupos.
Con el concierto de los suecos decidimos emprender nuestro camino a nuestro alojamiento y poder descansar la larga jornada del Summer Breeze, que ya van pesando los años.
Hemos publicado más fotos del Summer Breeze 2018 en su álbum en nuestra página de Facebook.
Crónica y fotos: gema@metaltrip.com, javier@metaltrip.com y olga@metaltrip.com


































1 comentario
casaruralantiga
Estoy feliz de encontrar articulos donde hallar informacion tan necesaria como esta. Gracias por aportar este articulo.
Saludos